No Somos Nadie

jueves, noviembre 30, 2006

La intendencia

Sin pretender hablar de fútbol, cometo el error de usar una anécdota balompédica para contar algo que me parece interesante. Digo el error porque quien comente esto, si alguien lo hace, será o bien para decir que aquí solo hablamos de fútbol (saludos Cris) o para discutir el hecho futbolístico en sí. Vaya por delante que no es la intención de este post, pero el error es mío.

Leo hoy la columna de Alfredo Relaño en el AS y habla de la polémica sobre el Balón de Oro al Cannavaro. Sin entrar en la discusión me quedo con una frase que cita: "es más fácil romper una silla que hacer una silla".

Me da pie a escribir porque tengo una especial curiosidad por el fenómeno destrucción - construcción. Vivimos en una sociedad (en concreto en un país) envidioso, y donde es muy recurrente intentar tirar por la borda las cosas que los demás crean. Quizá sin intención concreta, pero se hace. Ya sé que siempre vuelvo a los mismos temas, que si la gente no hace nada pero se queja, que si la gente se queda quieta esperando que las cosas pasen...

Sin embargo, por ser optimista contracorriente, humildemente opongo una cita a la cita anterior. Escribió Bakunin que "destruir es una pasión contructiva". Quizá sea cierto. A veces no vale con cambiar las cosas y poner parches, sino que hay que cambiarlo todo, tirarlo todo abajo y volver a empezar. Y para eso hay que saber tirarlo, no vale titubear y quedarse a medias, no vale tirarlo y volver a empezar como antes. Y para ello hay que tener curritos. En todo grupo hace falta quien cree cosas, quien genere actividad, y si bien nos encontraremos con los "quejones" oficiales, también hacen falta rompedores y destructores. No se puede construir el Guggenheim desde un despacho.

No pretende ser esto una oda a la tosquedad, sin embargo si pretende ser un recordatorio a quienes, si bien no montan la pachanga, siempre van aunque llueve o truene. A los que no deciden nunca donde vamos todos a cenar pero no se quejan y tratan de que todos se apunten. Un recordatorio a todos los integrantes de "fontanería, albañilería, 24 horas a su servicio". A los miembros destacados del club de "La intendencia". Con ellos sabes que si necesitas salir un día cualquiera, los puedes llamar a las 12 de la noche porque una ronda, como mínimo, la tienes asegurada.

No es esto un homenaje, porque tampoco te lo piden nunca. Pero que conste en acta.

Pasadlo bien... y no mireis con quien.

P.D.: Y no estoy hablando de fútbol (solamente), aunque mucho me temo que esta batalla la perdí en el primer párrafo.

miércoles, noviembre 29, 2006

Impotencia

Sorprendido, expectante y preocupado. Así se encuentra uno después de lo que estos días le pasa a su dulce villa. Sorprendido porque nunca antes nos habíamos encontrado ante algo así. Apenas hace diez días que estuve en medio de Vilagarcía, con una tromba de agua impresionante, con el cielo cayendo sobre nuestras cabezas, que diría Obélix. Ni siquiera se podía llegar a muchos sitios. La gente comentó que no se recordaba nada igual y uno, joven e inexperto, se limitaba a sorprenderse.

Expectante porque, si despues de vivir aquello hace diez días, ahora cae lo suficiente como para multiplicarlo por 10, pues ya no sabes muy bien a qué atenerte. Empieza la inseguridad, y la sensación de que algo está pasando. A un tipo cualquiera le pasa lo que a ese que lo sacaron del ascensor por centrímetros, antes de que el agua lo ahogara un lunes de vuelta del trabajo. Esto ya no es una broma.

Preocupado porque algo está pasando, porque no puede pasar algo así tres veces en 10 días y culminar en lo que este lunes pasó. Algo hemos hecho mal. Invadimos el mar porque da igual, pero el mar te reclama lo que le quitas algún día. Lo del cambio climático es de medio coña porque dentro de 400 años que se las arreglen que seguro que tienen unos ordenadores cojonudos que te dicen cuando tienes que ir a mear, pero te llega una de estas y piensas que igual va en serio. Al final, solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando llueve (nunca mejor dicho), pero más vale tarde que nunca.

Algo está pasando, algo ya pasó. Vilagarcía está sumida en fango, lodo y barro. El bueno de Montáns, con el que estuve el fin de semana y padre de uno de los que jugaba al escondite en el autobús, mira desconsolado a sabediosdonde cuando le hacen una foto que aparece en los periódicos. Al restaurante italiano de debajo de casa me cuentan que se le llenó todo el local de mierda. A mi vecina nueva el coche (comprado hace menos de un mes) se le quedó en el garaje y no se sabe si quedará algo de él. Menos mal que el nuestro estaba fuera.

Aunque parezca una frase muy manida, al menos solo es material. A pesar de ello, es una sensación de impotencia muy jodida.

lunes, noviembre 27, 2006

Niños

He tenido una semana bastante movidita. Viaje para allá, jugar, volver, volver a marchar, juegan los niños, volvemos, volvemos a irnos... un caos (claro, que ya me gustaría estar así siempre, que mola)

Con todo, y sin entrar en más historias sobre mi viaje a Oporto (pondré un pequeño post sobre esto porque merece algo de atención) hoy tengo que hablar de los niños, mis niños.

Este fin de semana, después de venir de jugar yo y pasar un viaje Oporto - Santiago mirando por la ventana reflexionando sobre mi juego, perspectivas y todas esas cosas que uno se plantea cuando tiene un mal momento de forma, pues tuve que cambiar el chip porque el club tenía una cita importante. Jugábamos un torneo por equipos que se tiene por muy importante (sobre todo entre los chavales). Nuestras grandes bazas están en los más pequeños. Alguna vez ya os he hablado de mis niños. Mi Luis, Mi Lucas, mi Andrés... hay más, pero uno siempre le da algo más de mimos a los que entrena, y estos tres junto con mi Fátima (que no pudo venir) son los míos.

He visto 31 niños que iban todos ilusionados con la sudadera del club, y su polo correspondiente, que se pasan el día mareándonos (a los monitores) sin parar, corriendo de aquí para allí. Vi a Jorgito (5 años, el más pequeño de todo el torneo) escapárseme por el bus adelante metiéndose por debajo de los asientos, a 3 de ellos jugando al escondite... en el bus!!! (y no es tan fácil para el que panda como parece...). Vi el viernes a los otros 40 niños del club que no estaban seleccionados para ir pidiéndoles a los que sí iban que ganaran.

Es cierto que soy un poco tonto con ellos, que soy una nenaza vamos! pero es que se me cae la baba al estar con ellos. Me he pasado uno de los mejores fines de semana en mucho tiempo. Y para colmo, el equipo de benjamines (9 y 10 añitos), que salía con opciones de quedar arriba empezó haciendo muy buen torneo y solo perdió con el que llegó al domingo de líder. Se fueron tristones a dormir el sábado porque creyeron que ganarían el torneo. Procuré decirles que era importante que no renunciaran, que intentaran seguir ganando sus partidas y que si se podía ganar ganaríamos, pero que si no pues quedaríamos segundos, terceros, o lo que fuera. Que eso estaba muy bien, y todas esas historias que para los mayores son ñoñas sobre que el objetivo es esforzarse y todo eso. Pues lo que me enamora de estos renacuajos es que te entienden, y ellos sí lo van haciendo y comprendiendo. Les duele más que a nadie perder, porque a los niños les gusta ganar. Pero no tienen los sesgos que tenemos nosotros. Ellos acaban entendiendo que si se esfuerzan habrán hecho lo posible. Están en otro mundo. Todavía no están viciados. Me preguntaron si ganando los tres últimos enfrentamientos podrían ganar el torneo. Les pedimos que se olvidaran de los demás y jugaran. Jugaron más alegres que nunca. Metieron 3-0, 3-0 y 3-0. El líder pinchó. Luis se echó las manos a la cara cuando ganaron la última. Lucas se me tiró encima y Samuel se quería subir a caballito. Niños. Cuando recogían el premio de campeones, los otros 28 niños del club les aplaudieron a rabiar desde las primeras filas.

Al volver a Vilagarcía, Lucas (9 años) iba sentado en medio del equipo de las niñas de su edad. El padre me dijo que tenía que enseñarle a él a jugar. Su hermano mayor, que también juega, no hizo muy buenos resultados. Eso sí, estaba tan contento como Lucas. Niños.

jueves, noviembre 23, 2006

El rincon de Poíto

UN POQUITO DE POR FAVOR.

Seguramente recordéis que hace algunas semanas puse a caer de un burro a la clase política en este mismo foro.
pues bien, hoy quiero romper una lanza sobre una iniciativa política muy de actualidad: el famoso proceso de paz.
Me declaro aquí y ahora fanático seguidor del proceso de paz.
Y mira por dónde, el ser un entusiasta de una teoría política me conduce a la paradoja de sentir profundo asco por los animales políticos de este país.
Un proceso de paz. Vamos a intentar librarnos de una de las mayores lacras de la historia de este país, pero todos juntos, venga. Por supuesto, mi capitán, nos apuntamos todos a este barco, faltaría más, a mí que la paz y la libertad me gustan más que a un tonto una tiza, bla, bla, bla.
Que bonito.
Pues olvídense, aquí todo dios a arrimar el ascua a su sardina y al carallo. El Gobierno está más solo que la una. Y me da igual quién sea el gobierno y quién la oposición. Pero esto no se hace.
Se supone que algo así es un tema largo, con idas y venidas, avances y retrocesos. Si los demás se dedican a cantar victoria con cada paso atrás, la verdad es que el margen de maniobra que te queda es muy pequeño. Ya es suficiente la presión de ETA y EH como para encima que te estén dinamitando el tema desde el que se supone que es tu bando.
Sale el líder de la oposición, diciendo todas esas cosas y con el de la AVT a su lado, diciendo que no se puede negociar, que si el peso de la ley, etc.
Negociar no es claudicar, hablar no es humillarse, y un lío de estas características no se puede solucionar "por mis cojones". ¿Cuántos años de lucha policial llevamos y no hemos conseguido acabar con toda esta mierda?
Un poquito de "lealtad institucional", por favor.
por una vez, y sin que sirva de precedente, voy a citar a Felipe González "el PP en esto tiene que apoyar al Gobierno, AUNQUE SE EQUIVOQUE"
Pues eso, no sé si va a salir bien o mal (me da a mí que mal), pero tengo claro que alguien tenía que intentarlo.

lunes, noviembre 20, 2006

Pur-tu-gal, pur-tu-gal !!

Estas cosas que tiene el ajedrez me llevan a Oporto un par de días. Para ser exactos me voy a jugar los Campeonatos Galaico-Durienses, que son unas competiciones que se montaron las universidades gallegas y del norte de Portugal, para fomentar esto del intercambio entre culturas tan próximas y parejas. Me había tocado jugar en Santiago, y otra vez fue en Coruña pero yo no pude ir. De esta vez es Oporto.

Me hace chiste irme para allí. Nada más que serán un par de días (el viernes estaré de vuelta) pero mañana estaré en Portugal desde primeras horas de la mañana y ya me apetece. No me importa ni levantarme a las 7 (sobre todo porque hay quien se levanta a esa hora para currar, así que ni quejarse).

Espero que me salga un buen torneo, eso por supuesto, pero también espero poder conocer alguna cosilla de Oporto. Conozco Lisboa, también gracias al ajedrez, y la verdad es que tengo ganas de volver, pero Oporto todavía no. Si puedo me tomaré unos oportos (como no), unas cervezas superbock de esas que hay en el insomnia siempre (que creo que son portuguesas) y haré un estudio de campo sobre las diferencias entre la mujer española y la portuguesa. Tengo la sensación de que en las variables que puedo medir después de varias cervezas, el resultado va a ser muy parejo (las risas ya las pongo yo, dejad...)

En fin, que nos veremos a la vuelta. Si me acuerdo traigo unas botellas de Oporto para todos, pero igual quedan por el camino...

A cuidarse.

P.D.: Por si Juan txingong lee esto, decirle que sí, que ya lo miré yo a los 5 minutos de saber que iba a ir, pero aunque haya Champions al Oporto le toca en Moscú. Mala leche, porque si cuadrara por aquí Tierry, Cesc o alguno de estos ya le daba yo con urgencia...

domingo, noviembre 19, 2006

Dime de lo que presumes...

y te diré de lo que careces. Así reza uno de los refranes más interesantes ( y creo que más acertados) del refranero español.

No es que ahora tenga nada en mente para acordarme puntualmente, sino que cada vez veo que se cumple con mayor firmeza. Políticos a los que se le llena la boca hablando de democracia, artistoides que hablan de "...porque yo sé lo que es esto", uno como tú y como yo que sabe de todos los temas que aparecen en una conversación y te habla como si te estuviera dando una clase, el otro que conoce a todo el mundo y que poco le falta para contar que negoció el protocolo de Kyoto el mismo día que cenó con los Beckham en Londres...

Ganas de marear. Somos unos notas.


Post-data futbolística: Guti, calidad sin cabeza, me recordó ayer por qué no lo acabo de entender. Hace unos días se me ocurrió escribir por aquí que era bueno cuando el equipo iba ganando y cuesta abajo. Ayer, ni eso. Jugador poco listo.

jueves, noviembre 16, 2006

Jefe, ¿qué me estás contando?

Me cae entre las manos la noticia siguiente: "Un Nóbel busca fármacos que borren los malos recuerdos". Sin ninguna duda, el titular consigue el efecto llamada y leo el contenido de la noticia.

Estupefacto me quedo cuando, al contrario de lo que suele ocurrir, el titular es totalmente cierto. Susumu Tonegawa, premio Nóbel de medicina en 1987, trabaja desde hace tiempo en el campo de la neurología y las investigaciones actuales van en la línea de elaborar fármacos que tengan la capacidad de seleccionar de la memoria los recuerdos negativos y eliminarlos. Según esta brillante mente, uno de los aspectos positivos está en "la capacidad de no recordar lo malo, un mecanismo básico para la supervivencia tanto para los animales como para los humanos". Pero... ¿estamos todos locos?

Por un lado, me resulta sorprendente que un tipo, cuya presentación es su premio Nóbel, no haya valorado (o al menos así lo parece) las consecuencias antropológicas de los malos recuerdos. El miedo, por ejemplo, es un instinto básico y fundamental para el ser humano. Buena parte de su efecto queda eliminado si no recordamos los malos momentos. Sin embargo, más allá de eso, el efecto de la construcción del conocimiento, de la personalidad, eso no puede ser obviado. Como personas nos constituimos de nuestros genes y de nuestro contexto vital (en un 55% - 45% según los expertos en el tema, creo recordar). De ese contexto vital forman parte nuestra familia, amigos, ritmo de vida, miles de cosas... y entre ellos ocupan una posición vital los recuerdos. ¡¡Cómo no!! No acierto a comprender como alguien quiere eliminarlos, puesto que los buenos, como los malos, nos forman como personas. Es lo que somos.

En un principio hablan de casos sobre estrés post-traumático, vivencias extremas, etc. Si van a hacer que un superviviente de las Torres Gemelas se olvide de lo que pasó pues quizá alguien crea que le hacen un favor, pero entonces deberían de hacer estilo película y quitar de las noticias y de la calle todas las referencias, y crearle nuevos programas de la tele... porque no sé si será peor acordarse o saber que alguien te ha borrado algo de la cabeza.

¿Qué será lo siguiente? Si al final acabaremos como máquinas automatizadas, diseñadas a medida. Seremos todos perfectos, porque lo bueno quedará en la memoria y lo malo... ¿qué malo? a mi nunca me ha pasado nada malo. Ya no quiero ni saber quién va a decidir qué se elimina y qué no. Acabaremos todos como el Schwarzenegger en Desafío Total.

Una cosa es progresar, y otra es jugar a ser dioses.

miércoles, noviembre 15, 2006

La democracia y sus cosas.

Churchill dijo que "la democracia es el menos malo de todos los sistemas políticos". Mi amigo Charla (las comparaciones son odiosas, sobre todo para Churchill) sostenía, y creo que aún lo mantiene, que para poder votar debería de pasarse un examen o acreditar un mínimo de conocimiento sobre lo que estas haciendo. Su fundamento es que la gente vota sin saber, o sin enterarse muy bien de la repercusión de lo que hace. Quizá no con la severidad de Charla, o quizá no con la perspectiva de Churchill, pero ciertas quejas se dejan oir de vez en cuando sobre la idoneidad, o no, del sistema democrático.

Por adelantarme, creo en el sistema democrático. Aunque solo sea porque es el que más conozco y veo las posibilidades que ofrece. Es cierto, como se puede mantener, que el sistema permite vicios y que, al final, está pervertido (o al menos se intenta). Sin embargo eso no es culpa del sistema. Es innegable que no existe uno perfecto, por lo que, al final, el bueno de Winston puede tener parte de razón. Ahora bien, no creo que sea el menos malo porque en su fundamento es bueno.

Su fundamento parte de dar la capacidad de mando al global, al conjunto, a la sociedad. El pueblo es soberano, que dice nuestra constitución (y muchos políticos también lo dicen). Esa capacidad que el pueblo posee forma gobiernos, da legitimidad.

¿Donde está la queja? La queja está en que el sistema se puede intentar manejar, se puede manipular opinión, crear oscuras cortinas y manejar las situaciones para que las cosas puedan variar... pero no mucho. La queja está en que, según muchos, hay una buena parte de la población que vota por votar, que vende su voto incluso, que no se fija en las cosas importantes o que al final no se entera de qué va el asunto y le engañan. Pues pueden tener una buena parte de razón en esto. Ahora bien, ¿de quién es la culpa? Pues yo no creo que la mayor parte sea del sistema. Si a un tipo le compran su voto (por poner el ejemplo más exagerado) la culpa no está en el que compra, sino en el que accede a venderlo. Si yo no me entero de qué va el asunto, pues será que tampoco me quiero enterar mucho.

Ya sé que es hacer relativismo del relativismo, pero todo es moldeable. Es cierto que uno no puede llegar hasta el fondo de muchas cosas, pero estoy seguro que menos del 0,001% de la población de estae país se lee un programa político (o al menos en las áreas que le interesa) o que, al menos, se preocupa de seguir las propuestas políticas.

Yo no puedo quejarme de que un tipo vote a uno para alcalde porque le promete que le va a dar dos metros más de finca. No le puedo echar la culpa al sistema. En todo caso diré que ese tipo sabe lo que le interesa. Ni siquiera puedo decir que no sabe. La gente sabe lo que le interesa y, como podemos comprobar, la gente es interesada (hablo en tercera persona pero, evidentemente, me incluyo en el término gente). Mi madre me contó cuando llegó el euro que en el mercado había una señoriña que no sabía leer ni escribir, pero que el primer día que hubo euros no fallaba nunca al darte el cambio. Amiguiño sí, pero a vaquiña polo que vale...

El problema no es el sistema, yo creo. Ni siquiera es que la gente no está al alcance de saber. El problema es que la gente sabe lo que quiere. El tema está en que yo no creo tener la capacidad de decirle a alguien que mi voto irá a uno u otro partido por su capacidad de gestión, política internacional, programa acerca de la lucha contra la pobreza en África o lo que sea... y decirle que mi voto vale más que el suyo porque él lo hace para que le den dos metros más de finca. O incluso porque él deja a su padre que le elija a quien hay que votar. Es su decisión, y que acarree con ella. No es mejor una que otra. Es cuestión de valores, y si los valores están cambiados, o equivocados (a ver quien decide cuáles son correctos y cuáles no) pues entonces no es problema del sistema.

Si le hiciéramos caso al bueno de Charla, ¿quién decide quien vota y quien no? ¿por qué? pues al final eso huele muy mal...

martes, noviembre 14, 2006

El extraño

No tiene el título nada que ver, al menos eso espero, con la película homónima de Orson Welles, aquella donde un nazi estaba medio escondido en un perdido pueblo con otra identidad hasta que alguien llega a buscarlo (o algo así recuerdo).

El título viene a cuento porque ayer me sentí ciertamente extraño. Por un par de cuestiones livianas, ayer no estaba en Santiago sino en Vilagarcía. Prolongué un día mi fin de semana y allí me quedé. Por la mañana, y a primera hora de la tarde, estuve resolviendo lo que me había hecho quedarme. Sin embargo, llegaron las 8 de la tarde y ya había quedado libre. Entonces me di cuenta, caminando por el centro, que hacía tiempo que no estaba por el medio de la semana en Vilagarcía sino era en fechas marcadas. Fuera de vacaciones, Navidades o algún lunes por la mañana no recordaba cuando había estado por allí. Hacerse de noche, ver a Vilagarcía cerrar sus comercios y tiendas, ir al súper... me acordé mucho de los años de instituto cuando yo estaba por la calle a esas horas. Y me sentí algo extraño.

Extraño porque apenas a 40 kilómetros el sistema vital es otro. En Santiago a las 8 es la hora de tomar unas cañas en los bares que están a rebosar de gente de mi edad. En Vilagarcía la gente tiene ganas de irse ya para casa. En Santiago sería normal que estuvieramos rodeados de una vitalidad diferente. Ayer vi a Vilagarcía en la exaltación plena de la idea que tengo de ella: 40 años, tu familia, vida hecha, tu casa, tu perro en el jardín... No es que viera un pueblo muerto, ni mucho menos. Simplemente que se respira de otra manera. Se ve gente de los institutos, no universitarios. Vi a un buen amigo abogado que iba de traje y corbata cuando yo, aún sabiendo que viste así por el trabajo, siempre lo veo de fin de semana.

No diría que no me gusta ese aire que se respira, simplemente me sorprendió la increible diferencia que puedes percibir cuando no te encuentras en tu rutina, en tu hábitat, en tu contexto. Me di cuenta de que los fines de semana que estoy allí, donde me siento tan dentro de mi pueblo, son una vida diferente. Los lunes, martes o jueves serán otra cosa.

Tengo suerte, porque estoy acostumbrado a sentirme todos los días como un viernes. Al día siguiente uno tiene que hacer cosas a la mañana, como un día normal, pero ya es viernes y el bullicio es diferente.

Ayer vi un lunes como no recordaba. Me sentí extraño y antes de irme a casa decidí simplemente pasear, a pesar del frío, para no olvidarme de cómo son los lunes de mi pueblo.

lunes, noviembre 13, 2006

El rincon de Poíto

Con el ánimo de que este espacio sea una bocanada de aire durante la mañana en la que algunos trabajais y otros vagueamos, o un pasatiempos de días en días, o sea lo que fuere este blog, tengo que reconocer que tiene más de vosotros que de mi (como creo que alguna vez ya conté). Así pues, en base a ese principio, uno de los asiduos comentaristas fue objeto de mi incordio y no pudo (o no supo) decir que no.

A partir de ya mismo, y con la periodicidad, extensión, temática y voluntariedad que él quiera, Poíto tendrá su rincón en este blog. Aquí aparece su primera colaboración. Sin duda, para mi es un grato placer compartir espacio con el tipo al que mejor le queda la americana de entre los asiduos al bar Puerto (bien es cierto que no muchos la usan...). Poíto, siéntase usted en su casa. Gentiña, despedazadlo...


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INDOLENTES


En esta mi primera aparición como "firma" en cosaspasan, estoy obligado a
hablar del tema más recurrente en este foro, no creo que lo haga
habitualmente, pero no sería justo empezar hablando de otra cosa. Tengo que
hablar de fútbol.

Y es que se da un fenómeno extraño en este deporte (y me imagino que en los otros también) y es el tema de los "indolentes", esos jugadores maravillosos que rebosan talento como para alegrarte 200 tardes de fútbol, pero que no funcionan y acaban en algún rincón del olvido futbolístico, o simplemente acaban su carrera considerados como "buenos jugadores a secas". Hace bien poco leí una entrevista con Aimar en la que decía que el nunca pensó en ser futbolista, que empezó porque sus amigos jugaban, se fué a buenos aires porqe se iban sus amigos, que lo ficharon para river y dijo que sí pero bueno, que tampoco se moría de ganas, y una vez allí se dió
cuenta que podía venir a Europa y ganar algo de "plata". Así de claro y conciso
o sea, que a uno de los tipos que mejor juega al fútbol que yo recuerdo, ni siquiera le gusta demasiado lo que hace. y es que son legión los futbolistas que juegan "pidiendo perdón", como si tuvieran miedo a demostrar lo que valen, o como si no les importara en absoluto hacerlo.

Supongo que cada persona es un mundo y todo eso, pero un servidor, que es de los que sacrificaría una buena parte de sus genitales para que le dejaran tirar una falta en balaídos o el camp nou(aunque la saque del estadio), no entiende que a un chaval no se le aflojen las tripas cuando el mister dice "fulanito, calienta".

Marcos Vales (os acordáis, menudo jugón!),Mágico González, Diego Tristán, Guti, Ortega, Adriano, Anelka, Romario (os imagináis que le echara ganas?),Jesuli y compañía son un misterio para mí. A lo mejor un especialista en psicología deportiva puede explicarmelo.... Mucho me temo que nuestro amigo el payaso pase a engordar esta lista. Espero equivocarme. A lo mejor alguien recuerda un "ilustre indolente" que merezca ser mencionado.

Por cierto, gracias a nuestro anfitrión por permitir expresarme en este
espacio.

Telegramas de un domingo de fútbol

- Confirmado que el Madrid tendrá todavía mejores resultados fuera que en casa. No hay pitos cuando no tienes el balón.

- La galaxia se acerca a lo que quiere Capello. Más efectividad solo se consiguió contra el Steatua que se marcó sin tirar.

- Ruud no tiene pinta de ser el bluff. Hay demasiados con ganas de montar funerarias para futbolistas. Saviola también dice que se lo aplacen un poco.

- Capello debe de estar insistiendo en que no se preocupen en tratar a Ronaldo, para él es más un problema que una solución.

- Guti es un fenómeno con espacios y el partido ganado, pero así también juegan muchos... le sobran dos toques y cinco segundos para pensar.

- Va a ser que los celtistas "made in Bar Puerto" pueden tener algo de razón. Fernando también tiene pinta de que juega mejor fuera que en casa, al menos especular fuera no está mal visto.

- De sombrero lo del Recre, y con Viqueira de crack. Gente que se lo trabaja...

- Se buscan firmas para decirle a Rafa Guerrero que se vaya. Ya queda claro que es un subnormal que cuando ve una cámara se gusta. Demasiadas coincidencias. El Iturralde y él son unos impresentables.

- Ronaldinho puede que no esté a su mejor nivel, pero el tipo es tan bueno...

- Si se rompe Messi también habría que sancionar a algún preparador físico. Por el bien del fútbol, leche.

- Víctor Fernández puede que intente buen fútbol, pero hoy ha dicho que el lío del (estúpido) del linier era malo para el Zaragoza. Llorón!

- Lo del Getafe es de ponerse firmes. Me gusta que vaya bien. Así Bernardo se queda por Madrid. Pronto para el Bernabeu... y que se calce las botas!

- Al tipo del Racing le buscaron sustituto y lo hicieron entrenar después de decirle que lo echaban. Desde aquella no pierde. No hay como no tener presión.

- Miedo da la Real. Ni jugadores, ni criterio, ni ideas... nada de nada.

- Aguirre se empeña en no poner al Kun y cuando sale la lía tremenda. Capello no quería a Robinho y ahora es la gran esperanza blanca. Rikjaard no quería a Saviola y acabará titular. Quique no quiso a Aimar y ahora dice que todavía le falta chispa al equipo. ¿Estamos todos locos?

- Luis Aragonés deja fuera a Torres (eso es dar confianza), a Raúl cuando está marcando, y a Xavi (¿?¿?¿?). Vale que es un amistoso, pero quédate con alguien amigo mío... Si Arizmendi se pone la roja, entonces voy a empezar a escribir 134 tipos que deberían de ser llamados también.

- Y va Gravesen y hace un hattrick. A lo loco...

viernes, noviembre 10, 2006

Magos

Yo de pequeño quería ser mago. Es cierto que hubo un tiempo en el que también quería ser astronauta, luego actor, e incluso abogado porque me gustaba Perry Mason (qué mítico). Lo de futbolista o cosas así ya ni lo hablamos. El caso es que en los últimos días he tenido una vuelta a mis sueños de niño. Anteayer vi el el anuncio de una película sobre magos que creo que se estrenará pronto, y ayer mismo me fui a ver una proyección de Cineuropa (sin "El País" debajo del brazo, aclarado para el bueno de Iago...) titulada "El Ilusionista". Por cierto, genial película.

Siempre me fascinó la capacidad para lo imposible de la magia. He visto delante de mis ojos cosas increibles que sobrepasan el juego habitual de "¿dónde está el truco?". Uno genera en los demás ese estado de ilusión suficiente para hacerles creer cualquier cosa. Alterar el espacio o el tiempo...

El juego de un buen mago es hacer que le prestes atención al lugar equivocado. Mientras tú estás viendo la mano que tiene la moneda, la moneda está ya en otro lado. Y tú allí intentando ver por donde la saca, cuando probablemente ni siquiera haya pasado por esa mano. Eso sí, nadie es capaz de verlo nunca.

Ser mago se suma a mis frustaciones (que cada vez encuentro que son más!!). Mago, Músico (pianista, si se puede pedir), Actor, Matemático loco...

jueves, noviembre 09, 2006

Ver cosas, hacer cosas

El inigualable Homer Simpson dejó para la posteridad una auténtica declaracion de principios, en una de esos momentos brillantes que no por más frecuentes son menos apreciables. Ante la duda sobre ir a hacer algo o ver cómo lo hacían los demás su cerebro solo fue capaz de quedarse paralizado y hacerle balcucear: "mmmm ver cosas es mejor que hacer cosas". Enorme Homer. Sin embargo, y trayendo el tema a un lugar menos serio, en este caso voy a discutir al maestro.

Normalmente, las cosas van pasando. O al menos así se enfoca todo desde muchos puntos de vista. Sin embargo no suele ser tan fácil, a veces.

A mi manera de ver las "cosas grandes", los grandes momentos vitales, las grandes decisiones, todo el mundo las toma. Ante ellas todos tenemos que pasar, por el mero hecho de que son fácilmente reconocibles y tienes que enfrentarte a ellas sí o sí. Luego podemos decidir mejor o peor o, incluso, que no existan decisiones buenas o malas sino simplemente decisiones.

Por contra, en el día a día, donde uno puede circular cotidianamente sin involucrarse, es posible pensar que las cosas van pasando. Admiro y respeto a toda esa gente que no se sienta a ver las cosas pasar sin darse cuenta de que alguien las hace, a quien le busca tres pies al gato y se da cuenta cuando tiene que aportar, y que esa aportación nadie se la va a pedir. Hay quien no espera a que se lo pidan para echar una mano, y probablemente no sea quien te recuerde que te la echó. Hay quien, simplemente, no se queda mirando y actúa. Quien monta la pachanga sin tener que reunir a 15 tipos previamente para decidir si se monta o no. Al que le preguntas a donde vamos a cenar hoy y ya tiene reservado el sitio en la churrascada, al que te ofrece ideas antes de que se las pidas. Me gusta esa gente.

Hay unos cuantos chavales del club de ajedrez que esta temporada han empezado a entrenar a los niños de iniciación. Se lo propusimos al principio y no pensaron que pudieran hacerlo (tienen 15 años) pero les hacía ilusión. Así empezaron. Uno lo hace bien, llega puntual y es bueno con los chavales, enseña bastante bien, se lo pasan como enanos (que lo son) y los peques también, que es lo que importa al fin y al cabo. Otro ya me ha pedido que le deje material para saber cómo organizarse el trabajo, se ha montado uan estructura de lo que quiere enseñar en todo el año y ha pedido al club que le compremos algo de material a los niños para varias cosas. No creo que a día de hoy sea mejor dando clase, pero sin duda yo me quedo con el segundo.

Se puede estar por aquí viendolo todo venir de cara, pero ya que estamos... intentémoslo. Hagamos cosas. La indolencia no suele llevar muy lejos.

"Es más fácil decir las cosas que hacerlas, a menos que se sea tartamudo"
R. Lewton

miércoles, noviembre 08, 2006

Las hormigas y los saltamontes

Hace un buen rato una simpática psicóloga me dijo que estaba últimamente muy liada con miles de cosas, y que cuanto más tenía por delante por hacer... menos hacía. La verdad es que a veces llega un punto en el que invade la desidia y ahí queda.

Es un fenómeno curioso, pero se da más de lo que parece. Cuando uno tiene alguna cosita delante por hacer, pues le dedica algo de tiempo y ya se resuelve. Fácil. Sin embargo, cuando tienes algo por hacer pero que sabes que te va a llevar la nitra pues caes en una especie de abandono. Supongo que habrá quien funcione al revés, como decía el otro "hay gente para todo". En mi caso creo que es porque soy bastante impulsivo, y por lo tanto me pongo a todo meter con algo y voy viendo resultados. Si tengo que basarme en mi fuerza de voluntad voy algo más "rascado". Soy un corredor de sprint (espero que nadie lo interprete literalmente...), un saltamontes que va a saltos. Por contra los hay que son corredores de maratón, que se ponen ahí, y poco a poco... como hormiguitas.

Es cierto que algunos nos sentamos a currar un poquito y preferimos intentar resolver decenas de cosas antes que tener tranquilidad y ponerse a leer montañas de artículos sobre cosas extrañas. Sin embargo a veces hay que ponerse y no queda otra, y mejor hacerlo que ir dejándolo porque si no pasa como con mi habitación, que cuanto menos la ordeno menos ganas tengo de ordenarla... y así me va.

A cuidarse

martes, noviembre 07, 2006

Al final, con la luz, todo se aclara.

A mi siempre me ha gustado mucho la noche, como a los niños malos y a la gente indecente, como a las malas compañías (que son las mejores, como diría Sabina). Quizá es por ello que los cambios noche-día me llaman mucho la atención, porque me da la sensación de que, a veces, la noche funciona como el carnaval, donde todo el mundo se disfraza y es otro por un rato.

Me sorprenden los saludos efusivos de noche, y los "hasta luego" con la cabeza girada por el día. Me sacan una sonrisa maliciosa los que ni siquiera te saludan de día. ¡Qué tipos!

Aún siendo pocos, aprecio a aquellos que, aún con los vaivenes (en todos los sentidos) que te provocan las 5 de la mañana, mantienen una percepción de las cosas bastante semejante a las 5 de la tarde. Porque una cosa es jugar, crear una situación y sonreir. Otra es excusarse por hacerlo... sistemáticamente. Yo prefiero a quien conoce como funciona el tema (que diría "o rubinho"), pero eso no le niega mantener unos principios.

Quien usa la noche como excusa, como carnaval, como tubo de escape, siempre se muestra de día tal y como es porque "tarde o temprano tendrá que volver". Al contrario que quien, como mis buenos amigos (trato de aprender de ellos en estas cosas), sabe de esto y puede cambiarte algunas formas, algunas palabras, pero su esencia se mantiene. La esencia, y no de mujer en este caso, no se compra. La noche muestra a la gente como le gustaría ser, solo los que lo mantienen de día son de verdad porque al final, con la luz, todo se aclara.

lunes, noviembre 06, 2006

Es por nosotros.

Todavía debo de ser demasiado impulsivo e irracional como para aguantarme, por eso sé que si me pusieran delante a un tipo como Sadam me recorrerían el cuerpo unas ganas enormes de apalearlo y hacerle sufrir. Probablemente eso sería ínfimo al lado de lo que podría pasarle si lo abandonaran en algunas calles de Bagdad. Ni siquiera tengo el desplante de decir que no se lo merezca. Sin embargo eso no justifica que se haga.

Como sociedad tratamos de defender unos valores (o al menos decimos hacerlo). Son esos valores que representan nuestro ideal moral: la libertad, la paz, la justicia... Ninguno de ellos, sin embargo, es absoluto. Ninguno es pleno. Todos tienen mil matices, todos dependen del punto de vista con se vean. Es por ello que todo se debe a las interpretaciones que el ser humano realice. Como tal, es posible el error y la equivocación. Así pues, nadie debe (ni puede, ni debería poder) ostentar un poder total. Un poder de tal calibre que permita decidir, con total impunidad, sobre el bien más preciado que tenemos: la vida humana. Es una cuestión de respeto. Y no hablo en este caso de respetar al miserable que en ese banquillo se sentaba, cosa que el no hacía con su pueblo. No hablo de impartir justicia a balazos, como él hacía. Hablo de la capacidad de decidir quien vive, y quien muere, exactamente como él hacía. Yo no creo tener la capacidad de hacerlo.

Todos esos valores que decimos defender parten del respeto mutuo. En este caso no pretendo respetarlo a él, sino que es una cuestión de respeto hacia nosotros mismos. Por no ser como él, por no impartir justicia haciendo aquello por lo que, precisamente, se le juzga. Su valor como persona se perdió, pero yo no quiero perder el mío. Que se pudra, pero que Dios, Alá, Mahoma, Buda o los hombres (quien quiera cada uno poner en el lugar) se apiaden de quien crea tener la capacidad para matar a alguien. Si así fuera, el respeto sería solo una palabra anacrónica.

No es por él, es por nosotros.

domingo, noviembre 05, 2006

La inteligencia y el fútbol

Por encima de los debates eternos sobre fuerza o técnica, sobre robo o creación, destrucción o construcción, sobre Emerson o Xavi... por encima considero la inteligencia una cualidad fundamental para el futbolista de élite. Lo es en la misma medida que la necesita cualquier deportista del máximo nivel. Y no hace falta tener más calidad o ser más leñero para tenerla, no tiene nada que ver.

Hace cosa de 5 minutos el Celta ha terminado ganando en el Bernabéu con uno de los partidos más inteligentes que recuerdo haber visto. El Madrid, en casa, pasa un examen cada día, un filtro y un eterno debate sobre su fútbol y su estilo. Con ello está necesitado de demostrar, además de ganar. Estoy seguro que este partido, en Balaídos, lo gana el Madrid, pero en Madrid el Celta ha sabido manejarse de cine.

En lo futbolístico mal partido, al tran tran y el Madrid, como siempre, de menos a más. El Celta expectante y con paciencia. No creo que se haya visto un gran despliegue técnico, pero sí una comilona estratégica. Fernandito Vázquez, ese hombre, ha jugado a ganarle al Madrid con su receta, y lo ha hecho de cine. El Madrid trata de ser contundente atrás y que, cuando el rival tenga el balón, se juegue lento. Que el balón se traslade en 3/4 lento, con todo el toque que se quiera, pero mientras se acumulen jugadores va a ser difícil que le hagan goles, porque muchos de esos que se acumulan serán defensores blancos. En ataque busca tocar muy rápido, movilidad, y donde se peuda jugar con 4 toques que no se haga con 5. Por eso la posesión del balón del Madrid no es paradigma del gusto por el balón. ¿Qué hizo Fernandito? Pues fue todavía más allá, y exageró todavía más esa fórmula. Atrás provocó acumulación de jugadores, faltas, juego lento y balón para el Madrid pero sin espacios, y lento, lento, lento... Despejando mucho (no sé cuantos córners para el Madrid) y defendiendo con muchos y el Celta es el que salía rápido y con mucha velocidad. Y en el duelo de ver quien aguantaba más la paciencia Fernandito le ganó a Fabio. Muy inteligente.

En estas llegó un córner del Madrid, el balón cae a la frontal y Roberto Carlos (uno de los jugadores menos inteligentes que puedes echarte a la cara), en vez de pegarle a puerta como estás totalmente obligado a hacer ahí, se le ocurre dar un pase horizontal cuando todos tus compañeros están en el área contraria. Muy listo el tipo. Coge uno que lo ve venir, se adelanta al pase, roba y a correr. Los jugadores del Celta están todos 10 metros más adelantados que los del Madrid, con lo que llegan 10 metros antes y en dos toques gol de libro. A vivir.

El Madrid empató, pero muy simbólico que fuera Emerson de córner. Alguno tendrían que meter, pero nada más.

En la segunda parte Capello quitó a uno de sus dos y quiso dar más fútbol, pero al poco se volvió Ronaldo al banco y entonces se quedó en tierra de nadie. Ronaldo y Robinho fuera, entonces ¿a quien le voy a pedir que ponga la chispa?. Se va confirmando que Reyes no es el que se marchó a Inglaterra.

Y así llegó un tiro al larguero del Celta en otra jugada de "toque rápido sin dejar que se ordenen y venga, a puerta". Casi. El Madrid se vio obligado a volcarse pero en estas llegó Reyes (que tampoco es que sea muy listo) y quiere salir a la contra regateando en tu frontal. Muy listo el tipo. La pierde y claro, todo desordenado y gol de cine del Celta. Blondie seguro que lo quitaba del campo, no hay cosa más increible que perder una contra porque un tipo pierde un balón regateando. Toque y movilidad, las claves de una contra. Pero claro, Reyes no es un tipo inteligente.

Lo demás es la historia natural del partido. Hoy el Madrid encontró la horma de su zapato. Contra la especulación, más especulación. Partido muy inteligente de Fernando Vázquez. Eso sí, con mis respetos a los celtistas que leen esto, sigo sin entender por qué en Balaídos se pita a este tío.

Aún así, sigo creyendo en el proyecto Capello. Días como hoy me fastidian porque belleza, lo que se dice belleza, no sobra en el fútbol del Madrid. Este año solo creo en la efectividad y en la inteligencia de un tipo que sabe de esto. Eso sí, hoy han sido más inteligentes y más eficaces.

viernes, noviembre 03, 2006

Yo creo en la política

A raiz del (magnífico) comentario frío y diseccionador de poíto al post sobre las campañas electorales, y uniendo ello a mi esperanza por cuestiones casi perdidas, aderezado por las ganas inevitables de polémica, considero que puede ser un interesante argumento para un post.

El caso es que yo creo en la política. Sé que ésta es una afirmación impopular, ingenua y, probablemente, hecha en un cierto momento en que ya queda poco que me pueda ayudar a argumentar. Aún así, creo en ella. Como sabeis, si opino sobre tendencias o ideas políticas soy partidista. A mi siempre me han gustado los colores rojizos y las tendencias más zurdas. Aún así, intentaré ser objetivo. A fin de cuentas no quiero defender a un partido, sino a la política en general, que está por encima de eso.


Creo en la política porque, por un lado, ésta existe y es la manera de gestionarnos como sociedad. Creo que es la manera de cambiar las cosas, el método para que las decisiones tomen un sentido u otro, y esas decisiones me afectan quiera o no quiera. Por lo tanto, porque creo que participar de las decisiones es de lo más importante que podemos hacer por nosotros y nuestra gente, por eso creo que hacer política es una manera de progresar como sociedad. Sin embargo hacer política no tiene que ver sólo con los partidos políticos. Hacer política es montar un club de fútbol para los colegas del bar, participar en las reuniones de vecinos, asociarse para crear iniciativas (bien sea en grupos culturales, juveniles, musicales, deportivos...). Política es participar en las APAs de los colegios, y, si me apuras, política es ser el que se mata para que haya una pachanga los sábados entre los colegas. Tomar decisiones que afecten a todos es política.

Es cierto, sin embargo, que varios tópicos afectan a la política. Y no es descartable que los tópicos surjan por verdades bien grandes (de la nada no aparecerían), así pues, algo de razón tendrán. Varios son los más habituales:

a) Yo de política no sé: Mentira. Todo el mundo sabe de política. Puede no saber sobre los debates acerca del PIB y del IBEX-35 (ni papas), o no saber sobre legislación acerca de competencias europeas o nacionales (pregúntenle a un abogado bueno como poíto), o lo que sea. Pero sabe de su política. Sabe de la que le afecta, como la del carné de conducir por puntos (¿sí o no?), sobre si hay que pagar menos los impuestos a Hacienda y pagar más por el agua, el gas o a luz... o al revés (¿preferencias?). Sabe también lo que quiere a nivel ideológico, sobre si hay que sentarse todos a hablar por el proceso de paz en el País Vasco o hay que mantener política dura contra ETA, sobre si prefiere monarquía o república, sobre si hay que ir a la guerra de Irak o no... Todo el mundo sabe de política. Porque cuando las cosas nos interesan, sabemos. Aunque sea si preferimos un alcalde u otro porque uno me puso más farolas delante de casa y asfaltó la calle. Pues vale, tus razones tendrás, y todas válidas. Todo el mundo sabe lo que prefiere, y las decisiones que más le gustarían. Que quiera pensarlo o no es otro tema, y otro post que tengo pendiente.

b) A mí la política no me interesa: Como ya he dicho, éste creo que viene por otro lado, así que lo guardaré. Aún así, me remito (con algo de malicia) a un post que una vez escribí sobre "Quejarse". No es lo más preciso, pero a veces encajaría muy bien.

c) Los políticos son todos iguales: A sabiendas que será el que más me cueste argumentar, es ineludible. Yo creo en la política, aún así los políticos son otra cosa. Cada vez nos encontramos peores cosas delante, y podemos desencantarnos más. Sin embargo creo (y, como diría Blondie, voy abriendo el paragüas) que a veces se cae en el recurso facilón de meterlos a todos en el mismo saco. Hay políticos que están en política para forrarse, sí, seguro, porque estar donde se toman decisiones favorece que las decisiones te caigan de lado. Sin embargo hay miles de políticos en España que hacen su trabajo, y que nadie les saca en un telediario diciendo que lo hacen bien. Mi abuela, hablando del alcalde de Vilagarcía que lo deja tras 16 años, dijo que "la verdad es que lo ha hecho bien porque Vilagarcía está muy bien ahora, robaría como todos, pero lo ha hecho bien". ¿¿¿Cómo??? ¿Por qué "robaría como todos"?, "porque todos lo hacen". Pues bueno, no hay manera de salir de ese embrollo. Pero eso sí, (y aquí sí que me encumbro de gloria) en este país tenemos una extraña tendencia a comernos la presunción de inocencia hasta tal punto, que ya no son corruptos aquellos de los que se sospecha, sino todos directamente. Si eres político, eres ladrón. Pues es cierto que así sí que son todos iguales, pero la verdad es que es como decir que todas las rubias son tontas... porque sí.

d) La política es un circo: La política es, cada vez, más marketing. La política, como tal, queda en un segundo plano. Es muy importante ahora una buena campaña, aparecer en la sopa, defender lo que quieras en el parlamento pero decir lo contrario en prensa si hace falta... Eso pasa. ¿Por qué? Pues alguien dijo una vez que la clase política de un pais es reflejo de su población, y tiene bastante lógica. El Madrid ficha a Beckham por un pastón... porque lo genera. Un político dice cosas en la prensa y hace campaña... porque es la manera de ganar votos. Y si no, permitidme un momento a la ofensiva y decidme quienes de vosotros conoceis algo sobre la Ley de Dependencia, y quienes votareis en función de ella. O sobre la nueva Ley de Universidades, o sobre miles de cosas que se hacen en política cada día. Ya sé que muchas veces los políticos se enfangan en decir que lo del otro es peor solo porque es del otro. Sí, y que les den a todos cuando lo hace sólo por eso. Eso sí (y recogiendo la comparativa con el fútbol del poíto, muy acertada) la política a veces se parece al fútbol porque un futbolista es malo o bueno dependiendo de si es de mi equipo o no. Si hay políticos que se lo toman como el fútbol, entonces ahí es donde hay que hablar como pueblo, pero nosotros no lo podemos tomar como tal.

En general, creo que no he contestado a la mayoría de cosas que se pueden achacar a los políticos. Por una razón, yo no soy su defensor porque sí. Yo defiendo la política, y creo en ella, en la misma medida que creo que hay políticos sanos y honrados, que creen en ella. Lo sé porque conozco a alguno que, aunque trabaje a niveles muy básicos, le veo que lleva 4 años sin vacaciones, que siempre te coge el móvil, que no se toma dos cañas seguidas con sus amigos porque la gente lo para a preguntarle cosas y él se para porque "es mi trabajo". Sé que no todos son unos ladrones porque conozco un ex-alcalde que vive del dinero que sus amigos le prestan en silencio, y porque he sabido de quien rechazó dinero.

Creo en la política porque es la que decide si los homosexuales tienen los derechos que ahora se le dan o no, porque es la que decide si España entra en una guerra o no, porque es la que decide la cantidad y calidad de las becas para investigadores universitarios, porque decide si se pagan impuestos de una manera o de otra, porque decide si merece la pena que la sanidad pública dé pérdidas, porque decide si lo primero en el País Vasco es que se pare de matar o no ceder. Si los políticos nos defraudan, mostrémoselo y actuemos en consecuencia. Pero no le perdamos la cara a la política, porque entonces la política hará lo que quiera con nosotros.

Lamento el incordio de tanta letra. Si alguien ha llegado hasta aquí, decirle lo que una vez escuché que se le dijo a un grupo de chavales: "Si después de hablar conmigo algo sobre política os interesa, y os parais a pensar sobre ella y decidís que vais a votar cuando no teniais pensado hacerlo, entonces todos ganamos. Porque como ciudadanos debemos preferir que vote el 100% y gobierne quien nosotos no querríamos, a que vote el 30% y gobierne mi partido".

"Dejadme la esperanza"
Miguel Hernández

El cuadro más caro de la Historia


EL cuadro titulado "Número 5" (cuanta originalidad), de Jackson Pollock (ni idea de quien es) se ha convertido en el cuadro más caro de la historia. Un inversor mexicano del que solo se sabe su nombre, David Martínez, lo ha comprado por 109,6 millones de euros (!!!!!).

jueves, noviembre 02, 2006

Mamá, mamá, yo gané las elecciones.

No hay nada mejor que unas elecciones para subir la moral. Si usted se encuentra triste, apesadumbrado, falto de ideas y de motivación... preséntese como candidato a algo y ya verá como se arregla.

Ayer, en las elecciones más importantes del lustro de este mes (esto empieza a parecerse a los partidos del siglo, que hay 8 por temporada) todos ganaron. Sí, efectivamente, todos. Repasemos las interpretaciones de los resultados. Más dice que gana (esta es incontestable). Montilla está feliz porque el tripartito vuelve a encajar en la calculadora y puede ser Honorabilisimo President (si le dan el partido hace 4 años no se lo cree ni su mujer). Carod también gana porque "ERC vuelve a ser la llave" (éste siempre celebra estar en la pomada, le gusta más la cámara que a un niño un chupa-chups). ICV-no se qué más también ganan, porque suben un parlamentario y confían en volver a estar en el gobierno. El PP (estaba yo ansioso de saber qué decían para sostener que habían ganado) también está satisfecho, porque "no hemos ganado pero tampoco hemos perdido", chapeau majetes. Me suena a la de Clemente "ni me voy yo, ni me han echado". Y los Ciutadans per Catalunya pues ganan porque son nuveos y entran en el Parlament (estos también tienen su punto de razón evidente).

Es natural que cada uno gana o pierde con respecto a sus esperanzas, no pueden todos medirse igual. Ahora bien, ya que todos han ganado, a uno le parece que ya podían arrejuntarse de antemano y encajar las piezas estilo regateo en la plaza: "¿tú cuantos quieres?, ¿23? venga te doy 18 y te invito a comer... bueno venga 20 pero pagas tú.", y tal... Si todos son positivos será que firmaban esto antes de empezar, así que se podía llegar a un acuerdo.

Mucho me temo que, aún estando felices y habiendo ganado las elecciones, luego habrá quien se queje airadamente de su participación en las decisiones. Claro que alguno eso de la democracia lo entiende mal, pero bueno...

Eso sí, uno se va a nivel nacional y también ganan todos. Acebes dice que Zapatero ha fracasado estrepitosamente (literal), aunque me empieza a resultar irrisorio que a todas las cuestiones que aparezcan el responsable sea Zapatero. Acebes dice que las elecciones catalanas eran un plebiscito sobre él, lo mismo dijo Gallardón sobre Madrid, al igual que lo dijeron sobre las elecciones en EEUU en su día... ¿tiene usted elecciones a la comunidad de vecinos? pues las pierde Zapatero seguro, y debería dimitir. No te cuento lo que le dirán en el PP si el Barça no gana la Champions otra vez, "es culpa de nuestra política de exteriores..."

En el PSOE ganan, porque creen que Montilla será President (después de esto deben de estar poniendo una cara todos de: "coló, coló") y todos felices. Y a vivir, qué fácil.

Ganan el Bloque y el PNV (y sin presentarse!) porque su aliado natural ganó y Catalunya vota nacionalismo (apuesto a que alguien lo dirá). Ganó IU porque están aliados con Saura y sus acrónimos imposibles, y ganará también Labordeta... porque le sale de los huevos.

Pero no contentos ahí... los periódicos también ganan!, en El PAÍS se nota un cierto tufo victorioso tripartitista (o como se escriba), y en EL MUNDO ya escriben algo así como "El fracasado líder del PSC aún puede ser President si reedita el desahuciado tripartito", o "fuerte castigo al PSC" (no quiero saber qué titularían si un partido pasa de ser mayoría absoluta a a oposición... ah! sí, sí que lo sé!). En El Periódico de Catalunya ganan, porque claro, a nadie se le debe olvidar que Más ganó las elecciones y tal...

Y en estas llegan las municipales en Mayo. Esas son mejores, porque se gana en unos lados porque te dan más votos, y en donde no te voten más... seguro que también ganas. Qué genial esto de las elecciones, ¿quién dijo que la democracia no era divertida?

Entrenadores: desde fuera y desde dentro.

Jornada de Champions con sabor a fin de semana, por lo del festivo semejante al domingo con partido en el bar... y de resaca.

El caso es que además de todos los aspectos futbolísticos que pueda dejar, me he quedado pensando en los entrenadores. En particular esta jornada me ha acercado a un triplete muy interesante: Mourinho, Rijkaard y Capello.

Viendo a Rijkaard al acabar el partido del Barça compruebo que todos tienen su punto débil, y ahí Frank se salió de sus casillas. No es su estilo protestar así. Estaba más descentrado que otras veces. Al final, el Barça - Chelsea es más un Barça - Mourinho que otra cosa. Y ahí está la diferencia, en los entrenadores.

Puede tener que ver con que Rijkaard ha sido jugador, de gran nivel quiero decir. Haciendo un repaso vago y rápido me encuentro con entrenadores que son protagonistas como Mou, Benítez o Capello, o en menor medida (de sus equipos) Caparrós o Clemente. Tienen en común que no fueron grandísimos jugadores (perdón por ofender a alguno de ellos, ejem ejem). Los que sí lo fueron parecen tener el patrón común de gustar por el balón y el juego más vistoso: Rijkaard, Valdano, Schuster...

No es cuestión de entrar en temas psicoanáliticos baratos sobre que los jugadores son como los niños pequeños, que quieren el balón, tocarlo, tenerlo... pero si es cierto que los más niños no pueden evitar darle la patada a un balón que haya por el medio, o como hay que pegar tres gritos para empezar a jugar un partido entre amigos porque siempre hay alguien con una pelota tirando a portería que no da parado.

Siendo más realistas, creo que tiene que ver con el protagonismo. Los entrenadores - exjugadores saben que "el fútbol es de los futbolistas", como dijo Luis Aragonés (otro gran jugador) y por eso predominan los futbolistas en su idea. Otros buscan conceptos más abstractos, inventar el fútbol desde el despacho... y que se acuerden de ellos. A algunos les sale bien, y algunos no encajan en esta clasificación, sin embargo es fácil entender que los que han estado ahí dentro saben de qué va el tema (como diría Blondie). No creo que Benítez, por mucho que pueda saber de fútbol le pudiera enseñar a Rijkaard nada sobre una final de Champions. Aunque hubiera ganado 5 más. Por la sencilla razón de que Benítez sabe lo que es tener que decidir un cambio en el minuto 80, dura labor, peor Rijkaard sabe lo que es cortar una ataque del rival en el 80, y si fallas pierdes, y te jodes. Quizá Clemente haya perdido muchos partidos en su vida, pero no creo que pueda explicarmelo mejor que el rumano este que marcó hoy. No es lo mismo saber mucho sobre un juego, que jugarlo.