No Somos Nadie

lunes, noviembre 06, 2006

Es por nosotros.

Todavía debo de ser demasiado impulsivo e irracional como para aguantarme, por eso sé que si me pusieran delante a un tipo como Sadam me recorrerían el cuerpo unas ganas enormes de apalearlo y hacerle sufrir. Probablemente eso sería ínfimo al lado de lo que podría pasarle si lo abandonaran en algunas calles de Bagdad. Ni siquiera tengo el desplante de decir que no se lo merezca. Sin embargo eso no justifica que se haga.

Como sociedad tratamos de defender unos valores (o al menos decimos hacerlo). Son esos valores que representan nuestro ideal moral: la libertad, la paz, la justicia... Ninguno de ellos, sin embargo, es absoluto. Ninguno es pleno. Todos tienen mil matices, todos dependen del punto de vista con se vean. Es por ello que todo se debe a las interpretaciones que el ser humano realice. Como tal, es posible el error y la equivocación. Así pues, nadie debe (ni puede, ni debería poder) ostentar un poder total. Un poder de tal calibre que permita decidir, con total impunidad, sobre el bien más preciado que tenemos: la vida humana. Es una cuestión de respeto. Y no hablo en este caso de respetar al miserable que en ese banquillo se sentaba, cosa que el no hacía con su pueblo. No hablo de impartir justicia a balazos, como él hacía. Hablo de la capacidad de decidir quien vive, y quien muere, exactamente como él hacía. Yo no creo tener la capacidad de hacerlo.

Todos esos valores que decimos defender parten del respeto mutuo. En este caso no pretendo respetarlo a él, sino que es una cuestión de respeto hacia nosotros mismos. Por no ser como él, por no impartir justicia haciendo aquello por lo que, precisamente, se le juzga. Su valor como persona se perdió, pero yo no quiero perder el mío. Que se pudra, pero que Dios, Alá, Mahoma, Buda o los hombres (quien quiera cada uno poner en el lugar) se apiaden de quien crea tener la capacidad para matar a alguien. Si así fuera, el respeto sería solo una palabra anacrónica.

No es por él, es por nosotros.

1 Comments:

  • At 4:35 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Totalmente de acuerdo. Me robaste la idea para escribir sobre ello... Es increíble que la decisión del tribunal sea rebajarse a su altura. Pero no creo que ni ellos mismos se planteen el contenido moral de lo que hacen, pues hay demasiado odio, y los tribunales lo saben. Y quitarlo de en medio es una medida para evitar problemas futuros. Se lo cargan y la gente lo olvida. Así de fácil.

     

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