No Somos Nadie

sábado, diciembre 30, 2006

Pliego de descargo

En estas fechas tan dadas a recapitular y prometerse esas cosas que caerán en el olvido, uno no puede evitar, también, mirar hacia atrás y hacer balance. Vaya por delante que la balanza está desequilibrada, a propósito evidentemente, puesto que, como muchos dijimos en su día, "la pelota es mía y yo juego de delantero".

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y vista mi tendencia a escribir pues intentaré recopilar mis "fotos" del año.

En lo académico guardo la foto de lo "nolosianos" acompañados de algún ajedrecista asistiendo a la exposición de un notas sobre la psicología, el deporte, el liderazgo y demás historias. No estuvo tan mal.

En lo familiar nunca se me irá de la cabeza esa foto que me quedó al ver a mi madre con su "regalo" de cumpleaños. A veces surgen oportunidades en la vida que uno no puede dejar escapar, y esta no se podía. Fueron 42 años sin verse expresados en un momento de sorpresa. A veces pienso que fue demasiado fuerte, pero que nos quiten lo bailao. Sin duda es la foto del año, y más allá.

El piso tiene sus fotos, muchas. Una fue foto de verdad y Toño demostró recientemente que es cierto que puede aguantar el vaso con la cabeza a las mil de la mañana. Muchas fotos están perdidas y disipadas a lo largo del año, pero me quedo con "la foto de las camisas" que, como no podía ser de otra manera, salió borrosa.

Lo ajedrecístico me ha mostrado este año que es cierto que estoy cambiando. Siempre fui una joven promesa, pero crecí. Ahora sé que es cierto, antes no quería creérmelo. Mis ilusiones ahora están en mis niños, y sé que todo lo que pueda intentaré dárselo a ellos. Como muestra un botón, hoy es viernes, navidades, mis amigos están de fiesta y yo en casa porque a las 8 de la mañanita nos llevamos a algunos a jugar a Ourense. Volveré tan cascadiño que igual ni doy salido mañana. Pero lo hago con más ilusión que ellos. Como decía aquel, los tiempos están cambiando.

Y cambiando estoy, mi ritmo de vida me deja menos fotos en noches extrañas y más fotos de las mañanitas llegando a la facultad. Me deja menos 9 de la mañana llegando y me deja más 9 de la mañana saliendo. Aún así, sigo conociendo los lunes del Malas con el bueno del Vichuco, y esa siempre es una buena foto. Todavía guardo mis armas y tengo mi foto saliendo de día (muy de día) del Ruta con Pepiño, o desayunando un bocata del Raíces con el galán del Marti. Todavía me quedan fotos al lado del crack que trabaja debajo de la moto. Aún seguimos peleando con el nolosé en esas canchas del señor, y nos fuimos a las vacaciones ganando, vaya leones.

Al final, uno hace balance y sale bien. Nos hacemos mayores...pero no tanto. Cada vez comprendo mejor a los grandes sabios del Bar Puerto, a mis mayores y a los que no lo son tanto.

La gente siempre pide que el año que le venga sea muy bueno, y que le de cosas y todo eso. Como siempre yo voy de moralista y digo eso de que las cosas hay que ganárselas y pedirlas sin hacer nada "eche como o carallo". Trataré de ganarme las cosas que me pasen, y cuando me pase algo que no me gusta, pues me tendré que comer con patatas el razonamiento y saber que me lo merezco. Y no hay más vuelta de hoja. Así pues, en previsión de lo que toca y de lo que venga, voy descargándome y os digo de antemano que todos mis berrinches, discusiones, torpezas, cabreos, cabezonerías y demás historias no tienen más intención que la de ser un cabezón y discutir. Nunca malicia, aunque a veces lo parezca. Si las cosas que uno tiene se las merece pues me alegra saber que tengo por ahí cerca a alguno que, aunque sonríe por lo tonto que me pongo cuando escribo, volverá a leerme. Resulta que creo, a riesgo de equivocarme, que alguno ha de pensar similar porque aquí no inventamos nada y tampoco somos tanto como para decir cosas demasiado interesantes. Será pues que, aunque lo intentemos y sea divertido pensar lo contrario, en el fondo... no somos nadie.

Parafraseando a un buen amigo, y ya que es época de brindis: "por un futuro con todos los gastos pagados".

sábado, diciembre 23, 2006

Navidad

Ineludible tema, y no por ello menos apetecible.

En el fondo a mi me gusta la Navidad. Digo en el fondo porque de un tiempo para aquí está de moda (es políticamente correcto casi) decir que no te gusta la Navidad. Empezar a despotricar contra el consumismo, y preguntarte por qué no el resto del año, y que si te obligan a ser feliz y demás cosas varias que ya son repetitivas en quien las dice. Un ojo avizor de mlos asuntos cotidianos comentó el otro día: "pues a mi sí que me gusta la Navidad", como si fuera un disparate decirlo.

A mi también me llama. Reconozco que hubo tiempo que no tanto. La obligación de ser nostálgico no siempre apetece, pero eso es problema mío y no de la Navidad. Supongo que todo funciona como una descarga del resto del año. Usamos la Navidad como saco al son de la tan manida expresión "que es Navidad", como los tipos que le dejan beber por primera vez al chaval en las fiestas, o hasta le ponen un buen puro en la boca, invitan a una ronda de chiquitas a los del Barça (o del Madrid) del bar con quienes siempre discuten. Hasta alguien puede aparecer con una bandeja de pasteles en horas supuestamente laborales para invitar a los demás. Cosas así son también producto de la Navidad.

Pasado ya el tiempo en que te enseñan a preguntarte por qué no somos así todo el año, puedes llegar a entender que quizá es que no seríamos capaces. Ser así siempre le quitaría la magia. Igual que si Emerson regateara todos los días, ¿qué magia tendría? Pues eso es Navidad. Si al final solo nos podemos guardar un par de semanas al año pues bueno, menos da una piedra. Algo es algo.

Me gusta también el concepto tradicionalista (qué peligrosas palabras). Me gustan las cenas de Navidad porque me gustan las cenas y me gusta mi familia. Me gusta ver que hay quien se siente más feliz, y eso no debe ser tan malo. Me encanta irme a la Baldosa (la calle de vinos en Vilagarcía) en día de Nochebuena y de Nochevieja para tomarse la última antes de irse a cenar. Y que esa última se convierta en muchas porque todo el mundo quiere tomarse una caña con todo el mundo. Y todos los saludos. Y toda la gente. Y tanta tontería tan simpática. Me gusta porque la fase "exaltación de la amistad" es mi segunda preferida de las salidas etílicas nocturnas. Me gusta la cena de Navidad del piso en Santiago.

Si bien pensamos que pasamos el año al tran-trán y en Navidad nos engañamos, podemos pensar al revés. La Navidad nos ayuda a llevar el resto del tiempo. Además, la Navidad le gusta a los niños, y aunque sea por mera reminiscencia, pues mala no podrá ser.

Así estamos, y como es Navidad, pues un sincero abrazo a todos y mi brindis va como siempre, citando a un buen tipo que hace años conocí: "Por un futuro con todos los gastos pagados".

Pásenlo bien.

jueves, diciembre 21, 2006

Y el Madrid...

otra vez campeón de Europa. Lo mío es precisión, donde pongo el ojo...

miércoles, diciembre 20, 2006

Las Vegas

Todo el mundo dice ver los documentales de La 2, y nadie pone el Gran Hermano. Al final ya se sabe...

A mi me gusta ver "Las Vegas". Una serie espectacular que tiene una filosofía argumental sencilla pero con clara visión empresarial. Un casino (lujo, dinero y derroche) en el que aparecen ladrones y familias Pelayo diversas, amén de traficantes de drogas, políticos, actores, famoseo en general... Con esto, los protagonistas son Denny McCoy, ex-marine lo-resuelvo-todo-y-me-las-petroleo-a-todas, que siempre soluciona el tema ayudado por su amigo negraca (cupos televisivos...) que (no te lo pierdas!) trabaja de aparcacoches por causa de su supuesta claustrofobia (fue motivo argumental de un capítulo y luego se lo debió de curar el chaval...) pero que es Ingeniero. El tío, además, es un crack de las telecomunicaciones y maneja como nadie la sala de seguridad, donde las cámaras giran y puedes verlo todo. Allí podrían detectar tu marca de calzoncillos por el relieve que tiene la etiqueta sobre el pantalón, o detectar si pulso cardiaco cuando juegas al black-jack. Espectacular. Nada que decir sobre que la camara te coja la cara de lado y, autmáticamente, el detecto de rasgos faciales te detecta en el archivo del FBI. Temendo.

Ambos tipos, así como cualquier alma que vaguee por la serie, están controlados y dirigidos por Ed Delay, Director de Operaciones del Montecito (el casino en cuestión). Ed Delay está interpretado por el mítico James Caan (Sony en "El Padrino", qué cosas tiene la vida...) y se parodia a sí mismo. Lo sabe todo. La serie deja entrever constantemente que tuvo un pasado extraño en el que debió ser James Bond, mínimo. Tanto telefonea al presidente del país, como negocia con la mafia china, o cena con el jeque árabe de turno, o incluso hace dos llamadas y contacta con el mejor ladrón de cuadros del mundo que está en Australia. Eso sí, todo el mundo le conoce y todo el mundo le respeta. Una mezcla entre el Robert de Niro de Casino, don Vitto Corleone, Chazz Palmintieri en Una historia del Bronx y con un toque Bruce Willis haciendo de John McClane. Grande Ed Delay.

Y aderezando todo esto está la otra parte de la serie, parte que consta de las cuatro espectaculares amigas que trabajan de relaciones públicas y atienden a los clientes VIP. Y con estas todo se basa en verlas a ellas, y no hay mucho más.

En general, todo se salpica de escenas que tienen como única intención mostrar lo mucho que sabe Ed del tema, y enseñar mujeres por doquier. Y no precisamente por las dotes interpretativas de todas ellas.

Todo muy fácil, todo muy sencillo, todo muy repugnante para los "intelectuales" televisivos. Eso sí, en mi casa, cuando aparece Las Vegas haciendo zapping, siempre hay quien se apunte a exclamar... "eeeyyyy, Las Vegas!!, qué grande Las Vegas!!"

lunes, diciembre 18, 2006

¡¡Más madera, es el fútbol!!

Dado que hace unas semanas que no se tocaba el tema estrella de esta esquinita, hay que volver por la puerta grande y entrar a la polémica como al toro, con valor.

El Barça va camino de hacer un record, no meterle ni un gol a los equipos que visten de blanco. Incomprensiblemente se le cayó el estilo cuando jugaban, precisamente, contra los brasileños, que no son exactamente lo más parecido a un equipo agobiante. Se podrán hacer varias lecturas. Yo tengo la mía. Creo que, fuera de las explicaciones futbolísticas predominan una física y una psicológica. En el primer partido se habló del jet-lag y de la presión por necesitar ganar. Salieron y se comieron a un equipito (lo de equipito tampoco es que sea por cariño. Vaya banda...). Por lo leido, y lo poco visto, ayer, partido sobre el que ya nadie hablaba del jet-lag y todo se daba por ganado, no les salió nada. A esos niveles, todo influye. En este caso creo que el Barça dio el partido por ganado antes de tiempo, y no se puede reaccionar cuando ya estás en esa dinámica. Así habló Rijkaard diciendo que no supo reaccionar. A ver si en liga, con tranquilidad, se recuperan y sigue la pelea.

Por el lado merengón que me toca no defenderé el estilo (como nunca hago aunque lo parezca), pero sigo viendo que es coherente. Capello no vino a jugar, vino a tener resultados, y para ello él confía en su plan (ya ha pasado de ser expresión de aquí a ser puramente suya). Ayer, más de lo mismo, y ahora con el equipo que pedía el público. Bien es cierto que un equipo no solo es su alineación, pero algo es algo. Un fiel seguidor futbolístico de este blog tendrá que dar explicaciones sobre sus apuntes acerca de Ruud. Vaya pedazo de 9, y punto. Mi alma futbolística sigue pensando en Ronnie, que sigue siendo el único futbolista del mundo que todavía me hace creer en cuestiones celestiales cuando todo es prosaico. Por lo visto, Capello cree firmemente que la esencia más pura va en frasco pequeño y nos lo deja a pequeñas dosis. De Raúl no hablo, porque seguirán muchos diciendo que jugó mal porque no marcó. Es un pedazo de futbolista, y para mi sigue siendo de los que me llevaría a mi equipo seguro. Su partido de ayer es de los que los entrenadores quieren, la gente del fútbol alaba, y los que no sabemos criticamos. Es la diferencia.

Y de Cannavaro... pues qué decir. Cuando le dieron el balón de oro se dijo de todo, que no era un premio técnico, que era solo una revista, que si tal y cual. Y entonces surgió la prensa "que dice que sabe" a contar que había que empezar a darle más bombo al FIFA World Player porque es el que vota la gente que sabe. Pues la verdad, a mi también me gusta más ver a Ronaldinho, o a Henry, o a Etoo, o a varios. Pero "los que saben" (definición que comparto fielmente) dicen que Cannavaro fue el mejor. Así pues, aunque a muchos románticos de boquilla se les llene la boca diciendo obviedades demagógicas, pues este año hubo Mundial (máxima expresión del fútbol) y ganó un estilo. El mejor de ese equipo, y representante de un estilo, fue el amigo Fabio. Así pues, premio. Y mucho no queda por contar. Me alegro más por el bofetó a algunos periodistas que por el bueno del Fabio, que me cae bien.

Pues desahogado me he quedado. La verdad es que me solté cual forofo envilecido, pero no se puede pasar uno tantas semanas sin hablar de fútbol, que luego todo le sale a borbotones...

jueves, diciembre 14, 2006

Mal vamos

Israel ha decidido, ya judicialmente, que asesinar palestinos es totalmente entendible si se hace en defensa propia. Claro, que como llevan diciendo años que los palestinos atacan y ellos se defienden, pues entonces todos contentos. Además de matar, ahora lo hacen legalmente. Y tan panchos. Por supuesto, son solidarios, y hay que indemnizar a las víctimas. Genial. "oye, que te voy a romper la sien con un disparo, pero no te preocupes que le mando una cesta de Navidad a tu familia". El fallo lo redacta un juez israelí, superviviente del holocausto nazi en la II Guerra Mundial. Debe ser que lo único que le parecía mal de aquello es estar en el lado equivocado, pero que no era tan mal que unos se cargaran a otros indiscriminadamente.

El nieto de Pinochet contribuye a la biología y los estudios genéticos mostrando que ser miserable también se puede heredar. Lo han expulsado del ejército. Seguro que ahora dirá que es un atentado contra la libertad de expresión, o que lo están tratando de manera sectárea, fascista o algo así.

Fraga, Don Manuel, dice algo así como que el golpe de Estado de Pinochet surgió porque Allende estaba llevando a Chile al fracaso. Añade que "dejó el país mejor de lo que estaba". Ni eso justificaría lo que hizo, ni es cierto. Y si no que se lo pregunten a los chilenos. En particular a los familiares de los 3000 que Pinochet se cargó por pensar diferente, previa tortura salvaje e inimaginable.

La llamada Ley para la Memoria Histórica se debate hoy en el Parlamento. Por un lado todos menos los de siempre, por el otro los de siempre. A mi no me extraña que alguien se le haya ocurrido decir que esto es reescribir la historia, o que hay que dejar a los muertos en paz, o incluso que a alguien se le escapara que es políticamente incorrecto decir que el franquismo fue positivo aunque lo haya sido. Lamentablemente, no me extraña.

miércoles, diciembre 13, 2006

Buscar lo mejor, buscar lo perfecto.

Muchas veces podemos observar que hay quienes nunca están contentos del todo con cómo han quedado las cosas. Siempre se podía mejorar. Creo que puede ser una buena perspectiva el hecho de no caer en la auto-complacencia, de buscar siempre la posibilidad de mejora. Pero sin pasarse.

Llevo horas y horas de mi tiempo (muchas de ellas quitadas del tiempo que no debiera) trabajando en cuestiones sobre mis niños del club. En este caso tengo que organizar unos grupos para los entrenamientos durante una concentración que haremos en estas Navidades. ¿Qué me va ocurriendo? que nada me convence, que todo tiene peros y problemas. Llevo una montaña de folios con tachones por todos los lados y miles de ideas. Quiero que cada chaval esté en el grupo adecuado, con los compañeros idóneos y con el monitor que mejor le venga. Quiero hacer encajar que todos tengan las horas de entrenamientos precisas y hasta a veces me encuentro intentanto que todos quepan, cuando en realidad hay que hacer una selección, porque hay que hacerla.

Al final, me voy dando cuenta de que no puedo pretender que todo salga genial. No puedo buscar que salgan los grupos perfectos porque, en realidad, los grupos perfectos no existen. Todos tienen problemas, y yo me preocupo en encontrar la manera de solucionarlos todos. Y no se puede. Además, al final son solo chavales, con los que tenemos que conseguir que, por encima de todo, se lo pasen bien. Eso lo sé, pero hay que ver la de horas que he dejado intentando encontrar el encuadre, el encaje, tener la visión y construirlo todo en segundos. Creo que se me está pasando. Ahora espero no decir que vale cualquier cosa y soltarlo de cualquier manera, que ya me veo...

"Ser perfecto es aburrido, lo digo por experiencia"

"Antes tenía el problema de ser demasiado presumido, ahora ya me curé. Ya soy perfecto"

martes, diciembre 12, 2006

Contrastes

Es sorprendente como pueden variar las cosas en cortos períodos de tiempo. Este puente-acueducto que acaba de pasar me lo tomé como unas buenas vacaciones, como ya conté hace una semana. Volviendo de Lisboa, en esa maravillosa Bala Negra de Carpana, que ya ha pasado a la historia, hacía balance de esos días porque lo merecían. En el fondo puede que hayan sido unos pocos días de fiesta, nada más. Es probable que así sea. Sin embargo para mi, de noche por las carreteras portuguesas, y tras 4 días de catarsis constante, han sido reencontrar una parte de mi que hacía tiempo que no veía. Creo que fueron la combinación perfecta. No hubo planificación, sino improvisación constante, un dejarse llevar por el momento que me dio ratos auténticamente memorables.

Es imposible describir todo lo que allí pasó, y ni siquiera es la intención (ni la necesidad). Y no por ese comentario que se generó en aquel habitáculo, "o que en Lisboa pasou, en Lisboa ficou", sino porque todos estos días fueron fruto del instante, de cada momento. Eso fue parte de la magia. Sencillamente, desde este largo fin de semana he recuperado un tipo de sonrisa que me di cuenta que estaba perdiendo. Y eso, para mi, es algo que me supone tanta sorpresa y tanta gratitud que nunca se lo podré pagar a mis sufridos compañeros de viaje (y no solo los dos que volvieron a Galicia), a los que espero haber ayudado a algo parecido.

El lunes, de vuelta a la facultad por la mañana, a lo largo de la cual tomé miles de cafés, me deparó cosas diferentes. Todavía tenía yo el chip en portugués y llegué con una sonrisa que a buen seguro que se me notaba. Sin embargo la vuelta me ofreció algo parecido al tan utilizado tópico de "la dura realidad". Ayer mismo supe que algún proyecto personal se veía truncado, cosa que me fastidiaba porque me hacía ilusión. A la par en el tiempo supe que había ciertas cosas sobre mi actualidad académico-laboral (no sé ni cómo llamarlo) que no funcionarían según lo previsto. Y cuando eso pasa no suele ser bueno. Sin embargo todavía me quedaba la grande. A eso del mediodía conocí que (por fin!) se habían resuelto las becas anuales para investigadores, a las cuales tenía una sólida esperanza de entrar. Y allí aparecí yo... en la tabla que ponía "excluidos". No es momento ahora de que me queje de que no han valorado en ni un mísero punto (ni en una décima) mi trabajo de investigación del año pasado, aunque haya congresos que lo hayan admitido para exponer y alguna revista que es probable que lo publique. Sin embargo me jode. A fin de cuentas, no era una beca para ganar dinero pero sí para, por fin, dejar a mi madre que no tenga que seguir dejándome dinerito para hacer algo. Era el inicio de lo que espero que sean unos años de cambio vital. Y no.

Como diría uno de los ya míticos compañeros de viaje estos días: "Tío, vivimos como queremos, no te quejes". Y tiene razón. Seguro. Ahora bien, uno también tiene sus proyectos y sus ideas, y no hay que conformarse.

Me sorprende el bajón con el que ayer me fui a casa. Hoy me he levantado con otra sensación, quiero hacer cosas tan buenas que mejoren a las que haría si todo me hubiera salido de cara. Sin embargo todavía no me quito de la cabeza que me han dicho que no soy tan bueno como otros, porque eso me jode. Y más cuando creo que me lo merecía. Soy demasiado orgulloso a veces, pero esto ya no va solo conmigo, sino con mi entorno vital, y eso me jode más.

El domingo me reencontré como hacía tiempo que no me pasaba. El lunes me pegaron una buena bofetada. Poco me queda que volver a poner la cara de frente, saber lo chulo que fueron esos cuatros días y darle duro al tema para que no me vuelvan a pegar otro lunes. En ello estamos. Ya se sabe, la planta más fuerte es el junco, que cuando la doblan siempre se vuelve a poner de pie. Pues eso.

jueves, diciembre 07, 2006

Más Portugal

Parece como si le hubiera cogido gustillo a esto de visitar a nuestros vecinos, porque si hace apenas dos semanas estuve en Oporto, dentro de un ratillo me voy a Lisboa.

Esta vez no tiene nada que ver con el ajedrez, aunque la experiencia es igual de atractiva, porque allá vamos un comando formado por el mítico Carpana, el inestimable Vichuco y un servidor, para asaltar la casa de un viejo conocido burgalense destinado ahora en tierras lusas para hacer una exploración (básicamente nocturna) del territorio. Esperemos también la incorporación de la Charla, aunque con este nunca se sabe donde te puede aparecer, ni cuando, ni como...

Pues así estamos, de puente total, escapando de los diluvios varios que nos acechan. Tampoco esta vez hay partido de Champions (caginros), porque aunque a alguno de la expedición le sonaría a que soy un notas, seguro que el Carpi se me apuntaba fijo a verlo.

Procuraré esta vez acordarme de las toallas, y del bacalao, y si no... pues aprenderé a cantar fados.

Cuidaos mientras yo no estoy, y portaos bien que luego todo se sabe. Saludos, pájaros.

martes, diciembre 05, 2006

Canciones

Aunque no sé a quien, seguro que Valdano parafraseaba a alguien cuando dijo que el fútbol es un estado de ánimo. Casi apostaría a que la ida original viene de la música. La música es una de las mayores y más bellas expresiones de estado de ánimo, siendo capaz de generar sensaciones y de crear ambientes de una manera única.

Como le pasará a muchos, mis recuerdos están muchas veces asociados a su particular banda sonora. Así, recuerdo que el primer torneo que me fui a jugar fuera seriamente siendo un adolescente fue uno en Ferrol, donde 6 amiguetes estuvimos 10 días en el verano del 97. Aquel torneo fue una cinta de Siniestro Total, y que era la única que nos habíamos llevado a pesar de haber cargado con una radio. Ante todo, mucha calma.

Tiempo después, verano del 98, en Nigrán, sé que la canción de aquel agosto fue esa tan horrible de "no es que me emocione otro amanecer...". Qué pardillos éramos, y para mi esa canción siempre será Manu. Con tal gusto musical a los 15 o 16 años pues Celtas Cortos se convirtieron en mi banda sonora de un torneo de Ourense, un buen amigo fue "Vértigo", de Ismael Serrano y alguna chica fue "Quiero tener tu presencia".

Sin duda, ajedrecísticamente, mi generación entera es Stand by me, por Pablito. Tantas veces, tantas historias. Quizá esta es la que más me haya marcado. Aquella cinta que nos ponía para entrenar (siempre la misma) y de la que podría recitar hasta el orden las canciones.

Mi hermano son los discos de Queen y los Beatles que voy encontrando desde que soy un peque. Mi madre son los tangos y mi padre es La Cabalgata de las Walkirias, de Wagner.

El tiempo va pasando y a la vez las canciones recuerdan cosas diferentes. Vichu es "Starway to Heaven", o "The End", una por las veces que se la pedí y otra por las veces que la escuchó. Víctor es "Contigo", de Sabina, por una gran tarde de domingo resacoso en su casa. Toño es "Sympathy for the devil" en la Nao, "One" es el Marti pidiendo una copa... Juantxín es Master of Puppets (ya te quedó querido compañero). Pepe es aquel concierto de los Rolling al que no fuimos. Hasta los locales tienen su canción, porque el Momo es una de Silvio tocada por Ricardo igual que el Maycar es esa serie de clasicones que se marcan siempre igual: Sweet Child o´mine, Dolores se llamaba Lola y Killin´ in the name.

Todo el Tvmac son canciones de Estopa los domingos de resaca para ir a que nos metieran 6 o 7 por partido.

Waiting on a sunny day, de El Jefe, es mi día de licenciatura. Tantas cosas. Días despues me apliqué una terapia de todo Silvio en aquel torneo en Granada.

San Sebastián fue una canción de Mikel Laboa, Lisboa fue mi descubrimiento de Pedro Guerra y Madrid... Madrid siempre será Sabina.

Supongo que todos vosotros teneis las vuestras, unas con buenos recuerdos y otros no tan buenos. A mi me sirve para mantener algunas costumbres como llamar a Manu cuando suena la nuestra, sea la hora que sea, aunque hace tiempo que si le suena el móvil de madrugada y soy yo, no me coge.

lunes, diciembre 04, 2006

¡Notas!

A alguien se le ha ocurrido plantear, de forma concreta y plausible, la posibilidad de cambiar la hora en Galicia con respecto al resto de España. Nuestra posición geográfica lo apoyaría, puesto que la diferencia solar con el Mediterráneo es importante, como le ocurre a Portugal, o a las Canarias.

Sin embargo, sinceramente, y aún a riesgo de parecer inapropiado, me parece de un absurdo gigantesco. Es probable que sea una idea geográficamente justificada. Es probable que hasta exista un razonamiento que pueda llevar a verlo bien, pero yo no lo entiendo, que me disculpen.

Cuando se cambia la hora de verano a invierno, y viceversa, a muchísima parte de la población le cuesta un huevo y parte del otro el adaptarse. Mi abuela se pasa días que le cambia el sueño, aumentan las consultas médicas por enfermedades leves o alteraciones del estado de ánimo, etc. Supongo que esto nadie lo ha pensado ahora.

Ya no quiero saber en qué influiría este cambio en la vida laboral. Como necesites hacer varias consultas por teléfono a cualquier oficina de lo que sea en Madrid o Barcelona, no las puedes hacer a primera hora, o a última. No te cuento el lío que te provoca. Ni me imagino lo simpático que le parece a un tipo de Ribadeo, que trabaja a 700 metros de su casa, en Vegadeo. Qué bonito. Se levanta a las 6 para irse a trabajar a las 6.50, usar el coche durante 5 minutos y llegar a las 8 al trabajo. Evidentemente, al que tenga que hacer un puento aéreo pues también le altera. Y todo aquello que nos une cotidianamente con el resto de España pues una hora menos. Canarias tiene una hora menos pero es obvio que la peculiaridad insular no tiene nada que ver con vosotros, su intercambio cotidiano con la península no es tan intenso como el nuestro.

Al final, al cabo de breves días, la gente mantendría su ritmo habitual de vida porque estamos hechos a un horario. Cuando vas y vuelves a Portugal ya te rompe que tengas que comer a las 12 y media... Y si al final funcionaríamos exactamente igual, ¿de qué nos sirve el cambio? Ahí está la cuestión.

Pues nos sirve para lo que querría el que se le ocurrió la idea. Para que en los telediarios tuvieran que decir "Una hora menos en Galicia", y así parecer diferentes. Queda muy chulo ser diferentes. Porque quizá el tipo que se le ocurrió sea un chaval de 28 años, muy comprometido con su vida social, un ideólogo de la zona vieja de Santiago, al que le gusta ser el protagonista de la Casa das Crechas y dentro de unos años escribir las "Memorias de un galleguista", y que le reconozcan como a Castelao por su lucha por la patria. Quizá también sea un tipo de unos 60, con ganas de marear y dejar su herencia ideológica, para que Beiras le haga algún día un homenaje. En definitiva ganas de marear.

Hay quien se empeña en buscar las diferencias solo por ser diferentes. Si el país que tuviéramos al sur fuera EEUU, pedirían que nos cambiaran el horario, en sentido diferente!. Como es Portugal y queda muy progre, pues a parecerse a Portugal, que de eso se puede alardear en el Avante con americana estilo popeiro, gafas de pasta (como diría uno que yo me sé), tenis converse que por parecer viejos valieron 30 euros más y hablando de filosofía.

El que seguro que no lo pensó fue el currito, al que se la pela lo del horario porque se iba a levantar a la misma hora, el tipo que curra 25 horas por levantar su negocio viajando de aquí allá...

Sinceramente, no veo la necesidad de ser tan notas. Somos diferentes, y orgullosos estamos, pero no me mareen la cabeza. Nos viene mejor estar al hilo que ir de guays por nuestra cuenta. Porque cuando haces botellón te sale más barato pillar la botella entre tres que tú solo. Luego cada uno que beba a su ritmo, con más o menos hielo, con limón o sin él, más o menos cargado...

Hace un tiempo Gilberto Gil dio un concierto en Castrelos. Después de un rato cantó una canción en castellano. Un sector del público le silbó y le empezó a pedir que cantara en brasileiro. Solamente contestó: "hay que ser menos nacionalista, y más internacionalista". Pues eso.

viernes, diciembre 01, 2006

Inventario

Hay días en que uno, por mucho que quiera, no puede levantar la cabeza sin que le suene alguna banda sonora de fondo. Parece como si todo girara como en las escenas de algunas películas. Hay días en que uno, por mucho que quiera, no puede dejarse llevar como otros días. Quizá la música sea diferente, pero los días existen.

Hoy he roto una tradición. Es tradición desde que a mi me apeteció iniciarla, todo sea dicho, pero tiene eso tanto valor como a mi me apetezca y me gusta que lo tenga. Hoy no salgo, rompiendo la tradición. En realidad lo he intentado, he buscado desde hace algunos días una sonrisa cómplice, una duda razonable, un "no" con la boca pequeña. Incluso hoy he bajado a tomar algo, con ganas inequívocas de encontrar la posibilidad de dudar, pero no hubo un hueco para ello. Agradezco las posibilidades abiertas, pero quizá el desánimo me ha pesado.

Supongo que nos hacemos mayores, y por eso las cosas son más previsibles. Nunca me ha gustado ser previsible, pero toca. Me he visto volviendo a casa a las 12 de la noche, cuando todo el mundo iba en el sentido contrario. Siempre me pasaba al revés.

Y eso es lo que he notado, que he ido creciendo. A lo largo de muchos años me he hecho mayor (algo) y creo que no lo he hecho tan mal. Uno tiene sus días, pero al final trata de equilibrarse y espero no haber hecho mal el negocio. En el fondo, soy muy engreido y me creo muy bueno, pero discúlpenme el piropo. La verdad es que lo creo porque la gente que me rodea merece la pena, mucho. Si uno es capaz de ganarse a gente buena, será por algo. Todo el mundo tiene puntos de inflexión en su vida, donde se da cuenta de que crece, donde se valora. Yo, que soy muy exagerado, pretendo a veces concretarlos hasta el segundo. Últimamente estoy en uno, que quizás lo tenga en estos momentos más exaltado. También se donde tuve otros, o al menos creo saberlo.

Espero no haber jugado mal hasta aquí, que diría un buen amigo ajedrecista, pero si alguna vez lo he hecho, sepan ustedes que seguro que era por una quimera, un deseo o alguna mujer.

Sí, hoy rompo una tradición, pero quien sabe... quizá es el inicio de algo mejor. Sigo creciendo, o al menos lo intento. Con el tiempo espero llegar a donde me lleveis, no será mal sitio. Como cantaba Silvio Rodríguez "yo soy como soy, y a casi todo el mundo le pedí prestado".

Ruego me disculpen la melancolía, pero hay días en que a uno le duele hasta la memoria.