Inventario
Hay días en que uno, por mucho que quiera, no puede levantar la cabeza sin que le suene alguna banda sonora de fondo. Parece como si todo girara como en las escenas de algunas películas. Hay días en que uno, por mucho que quiera, no puede dejarse llevar como otros días. Quizá la música sea diferente, pero los días existen.
Hoy he roto una tradición. Es tradición desde que a mi me apeteció iniciarla, todo sea dicho, pero tiene eso tanto valor como a mi me apetezca y me gusta que lo tenga. Hoy no salgo, rompiendo la tradición. En realidad lo he intentado, he buscado desde hace algunos días una sonrisa cómplice, una duda razonable, un "no" con la boca pequeña. Incluso hoy he bajado a tomar algo, con ganas inequívocas de encontrar la posibilidad de dudar, pero no hubo un hueco para ello. Agradezco las posibilidades abiertas, pero quizá el desánimo me ha pesado.
Supongo que nos hacemos mayores, y por eso las cosas son más previsibles. Nunca me ha gustado ser previsible, pero toca. Me he visto volviendo a casa a las 12 de la noche, cuando todo el mundo iba en el sentido contrario. Siempre me pasaba al revés.
Y eso es lo que he notado, que he ido creciendo. A lo largo de muchos años me he hecho mayor (algo) y creo que no lo he hecho tan mal. Uno tiene sus días, pero al final trata de equilibrarse y espero no haber hecho mal el negocio. En el fondo, soy muy engreido y me creo muy bueno, pero discúlpenme el piropo. La verdad es que lo creo porque la gente que me rodea merece la pena, mucho. Si uno es capaz de ganarse a gente buena, será por algo. Todo el mundo tiene puntos de inflexión en su vida, donde se da cuenta de que crece, donde se valora. Yo, que soy muy exagerado, pretendo a veces concretarlos hasta el segundo. Últimamente estoy en uno, que quizás lo tenga en estos momentos más exaltado. También se donde tuve otros, o al menos creo saberlo.
Espero no haber jugado mal hasta aquí, que diría un buen amigo ajedrecista, pero si alguna vez lo he hecho, sepan ustedes que seguro que era por una quimera, un deseo o alguna mujer.
Sí, hoy rompo una tradición, pero quien sabe... quizá es el inicio de algo mejor. Sigo creciendo, o al menos lo intento. Con el tiempo espero llegar a donde me lleveis, no será mal sitio. Como cantaba Silvio Rodríguez "yo soy como soy, y a casi todo el mundo le pedí prestado".
Ruego me disculpen la melancolía, pero hay días en que a uno le duele hasta la memoria.
Hoy he roto una tradición. Es tradición desde que a mi me apeteció iniciarla, todo sea dicho, pero tiene eso tanto valor como a mi me apetezca y me gusta que lo tenga. Hoy no salgo, rompiendo la tradición. En realidad lo he intentado, he buscado desde hace algunos días una sonrisa cómplice, una duda razonable, un "no" con la boca pequeña. Incluso hoy he bajado a tomar algo, con ganas inequívocas de encontrar la posibilidad de dudar, pero no hubo un hueco para ello. Agradezco las posibilidades abiertas, pero quizá el desánimo me ha pesado.
Supongo que nos hacemos mayores, y por eso las cosas son más previsibles. Nunca me ha gustado ser previsible, pero toca. Me he visto volviendo a casa a las 12 de la noche, cuando todo el mundo iba en el sentido contrario. Siempre me pasaba al revés.
Y eso es lo que he notado, que he ido creciendo. A lo largo de muchos años me he hecho mayor (algo) y creo que no lo he hecho tan mal. Uno tiene sus días, pero al final trata de equilibrarse y espero no haber hecho mal el negocio. En el fondo, soy muy engreido y me creo muy bueno, pero discúlpenme el piropo. La verdad es que lo creo porque la gente que me rodea merece la pena, mucho. Si uno es capaz de ganarse a gente buena, será por algo. Todo el mundo tiene puntos de inflexión en su vida, donde se da cuenta de que crece, donde se valora. Yo, que soy muy exagerado, pretendo a veces concretarlos hasta el segundo. Últimamente estoy en uno, que quizás lo tenga en estos momentos más exaltado. También se donde tuve otros, o al menos creo saberlo.
Espero no haber jugado mal hasta aquí, que diría un buen amigo ajedrecista, pero si alguna vez lo he hecho, sepan ustedes que seguro que era por una quimera, un deseo o alguna mujer.
Sí, hoy rompo una tradición, pero quien sabe... quizá es el inicio de algo mejor. Sigo creciendo, o al menos lo intento. Con el tiempo espero llegar a donde me lleveis, no será mal sitio. Como cantaba Silvio Rodríguez "yo soy como soy, y a casi todo el mundo le pedí prestado".
Ruego me disculpen la melancolía, pero hay días en que a uno le duele hasta la memoria.

5 Comments:
At 8:42 p. m.,
Anónimo said…
¿Con qué canción te habías levantado? ¿qué banda sonora? a mí me pasa muchísimo.
Madurez, madurez, espero que cuando me llegue, lo vea tan claro como tú ahora. Aunque si madurez significa no salir... ya eres maduro al menos desde un sábado de mediados de septiembre.
At 9:04 p. m.,
Anónimo said…
¿que hiciste en septiembre, julio ?ke nos enteremos todos
At 10:53 a. m.,
Anónimo said…
Espero que no sea así, no puede ser que por no salir te pongas a pensar en madurez y que mayores somos y esas cosas. Suena a excusa optimista, parece "uy!, salgo menos" o incluso "me apetece menos salir, eso tiene que ser la madurez", pero dudo que tenga que con eso, al menos no para mí. Andamos de capa caída?, andamos y eso tampoco significa madurez, no somos tan viejos, joder!
PD: en fondo sé que si niego algo, por algo será.
PD2: que poco le gusta a la gente escribir cosas.
At 1:15 p. m.,
Anónimo said…
"En el fondo, soy muy engreido y me creo muy bueno" lo mejor que escribiste... sinceras felicidades.
At 3:49 p. m.,
Anónimo said…
Hoy es el día de los santos anónimos. ¿Costará tanto poner alguna pista para enterarse de quien escribe cada cosa?
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