No Somos Nadie

lunes, enero 29, 2007

Los Goya: la desilusion.

Ayer me quedé a ver la ceremonia de los Goya con cierto interés sobre lo que podía pasar. Varias eran los interrogantes: por un lado saber cómo iba a ser eso de hacer una gala "más ágil. dinámica y a la vez más entretenida". Si reducirla en el tiempo era bueno para todos no sé por qué no lo habían hecho antes. Por otro lado era interesante saber qué pasaría con la presencia de tipos como Guillermo del Toro y Viggo Mortenssen, que siempre está bien saber que hay gente interesante que le da un toque simpático al tema. Además también estaba el morbo de saber qué pasaría con Almodóvar, con esto de que no venía y tal.

Además de comprobar que este año apenas se han 7 u 8 películas en España (¿alguien recuerda más de 7 títulos nombrados?), al final el protagonismo fue hacia donde menos apetecía (al menos a mi, vamos...). El Pedro más famoso del cine se llevó los premios más gordos. El de "Pe" parecía concedido, no iban a no dárselo cuando la han nominado al Óscar (vaya apoyo sería). El de actriz secundaria parecía que también le caería porque tres de las cuatro eran de "Volver", y allí salió Carmen Maura (además se la dieron a la más Almodovariana de las tres) a decir que era un premio para las tres de Volver. Y claro, la cara de Ariadna Gil fue de poema; poco menos que debía de estar pensando: "gracias maja, eso es cortesía..."

Como se puede deducir, Almodóvar no es santo de mi devocion. Un tipo que dice de sí mismo que es un gran artista, y que se va de la Academia (a fin de cuentas la agrupación que le proyectó y que le apoyó) porque "no entienden mi arte, son una panda de engreídos que no saben de cine", pues no me merece mucho respeto. Ahora que tengo un nombre pues me voy, y que os den porque me creo un divo. Debe de pensar que su caso es como el de Woody Allen. El victimismo, escribir y dirigir siempre de lo mismo (ponga usted a tíos vestidos de mujer, algunas escenas escatológicas, una maruja total y varios gays con una pluma tremenda y tendrá un peli de Almodóvar. Eso sí, tendrá una cohorte de borreguitos diciendo que es reinvicación social y que no tenemos conciencia). Me cae mal, muy mal. Y creo que lo de ayer fue la demostración última de que los premios son dirigidos. Después de todo lo que se montó, entra dirección nueva en la academia y busca acercarse dándole los premios. Lamentable. El cine se pliega a él, y ya es El Padrino del tema. Espero que siga habiendo directores y actores que no se rinden a ese papanatismo.

Fuera de esta línea, me quedo con algunas cosas. No tuvieron peli este año Amenábar o Fernando de León, lo cual los aparta de este bamboleo ( y me alegro porque me parecen de lo mejorcito). Juan Diego recogió su premio emocionado, como un niño pequeño, cuando tiene motivos para creerse más artista (o lo que sea) que la mayoría del auditorio. SIn embargo este le dedica su premio a sus compañeros con lágrimas en los ojos y se le dio el premio como se debe: "al maestro, Juan Diego " (Óscar Jaenada dixit). Guillermo del Toro es un tío que merece la pena. A punto de llorar recogió lo que le dieron (mereció más pero ya sabemos lo que pasó) y prometió seguir en la línea. Te esperamos. Buen detalle del equipo de Salvador, con su reconocimiento a la familia, y el saber estar de Viggo. Me quedo también con saber que el Corbacho no me gusta, y ahora tengo más motivos. Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Ni las parodias, ni los chistes con pretendido trasfondo políticamente incorrecto. Deleznable su comentario sobre los árboles del paseo del Prado, forzadísimo y fuera de sitio.

Desilusión, pero que se va a esperar de una academia en la que la presidenta da un discurso como quien da una clase sobre derecho romano...

jueves, enero 25, 2007

Ronaldo: la ilusión.

Y al final llegó el final. Ronaldo se va. La suma de todo y la resta de Capello lo envían a Milán. Es cierto, como muchos direis con buena visión económico - empresarial, que su mejor momento pasó, que ya no está, que ya no es el que fue ni lo volverá a ser. Es cierto, probablemente, que ya nunca tenga lo que tuvo, que su punta de velocidad se perdió en alguna noche de copas, que su sonrisa en el campo se quedó atrás hace años. Puede ser. Es cierto también que desprenderse de él viene en la línea de lo que, probablemente, le venga bien al Madrid. Irse de jugadores que están decreciendo y buscar jugadores en crecimiento. Es posible que sea el culmen del galacticidio (Roberto Carlos nunca podrá tener lo que Figo, Zidane o Ronaldo... y Raúl es otra historia). Quizá, incluso, hasta sea lo mejor viendolo como un futbolista.

Pero Ronaldo no es un futbolista. Es quizá un niño al que la pelota le encaja perfecta en el espacio que queda entre su pie y la portería. El único tipo, ahora mismo, que puede coger el balón y hacer que agarre del brazo al que tengo al lado viendo el partido y le pare la conversación. Porque en esos siguientes 5 segundos uno sabe que puede estar ante algo mágico. Es el único tipo capaz de parar la respiración de un estadio. Ronaldo no es un futbolista, es otra cosa. Todos nos acordaremos de sus goles, claro. Sin embargo, lo que realmente echaremos de menos es la ilusión. Porque el Bernabeu, que tantas y tantas veces le pitó (equivocadamente creo) porque lo querían ver como un jugador de fútbol, se ha dado cuenta ahora de que es otra cosa, y por eso el estadio entraba en una especie de catarsis colectiva cuando salía a calentar últimamente. Porque el estadio vive de la ilusión. En estos tiempos italianos que rondan, la mera posibilidad de que Ronaldo saliese al campo media hora y le diesen un balón, ¡uno solo aunque sea!, te hacía sentirte afortunado por verlo.

Hoy estoy un poco más triste, porque puede ser que ganemos algo, pero sigo pensando lo que se me ocurrió escribir sobre Capello, algo así como: "haz como veas para ganar, pero no me quites al gordito". Y me lo quitó.

Se va Ronaldo. Se va el único jugador en el mundo que puede crearte la ilusión de ganar él solo, sin nada. Se va la ilusión. Y al final, el fútbol... es ilusión. Jefe, que te vaya bien. Gracias por todo.

martes, enero 23, 2007

Principios básicos de la vida universitaria

- Espaguetti con atún: el clásico más clásico de todos los clásicos.

- Pizzas Tarradellas: o, en su defecto, marca Día y derivados.

- El 2x1: que bien puede ser con botellines + lata, o el puro 2x1 estilo Entreportas. La versión pija, aunque gran visión de marketing, la pone el Momo con el 3x2.

- Los pinchos de la zona vieja: El Franco y derivados, léase Cabalo Branco, Agarimo, Abellá...

- Cagarse en RENFE los viernes y los domingos: ya ha pasado a la memoria colectiva del estudiante...

- Bajar a tomar una: Aquí nos conocemos todos.

- Fotocopias a mansalva: siempre ha sido un gran recurso tener a alguien para pedir apuntes y un local de confianza para fotocopiarlos. En mi caso está "El barato"

- El mus: cómo no...

- La Champions los miércoles: con cañitas y bocata. Y si ganamos entonces nos enredamos con el "ir a tomar una".

- El Raíces: generaciones anteriores tuvieron el Galicia, yo ya crecí en tiempos del Raíces y su jefe. El de "vouche cargar ben o bocata que non podes ir a operar así home..."

- Botella + cocacola en casita: vaya clásico!!

- 5 fulanos tirados en el sofá viendo basura en la tele: qué dura es la vida del estudiante...

- El café: con el tiempo uno descubre que el café pijo debió de ser un arma más usual. Quienes lo entendieron pronto triunfaron bien...

- Miércoles a la tarde y 13,50 euros en el bolsillo: y arréglatelas para llegar a casa el fin de semana, sin pasar mucha hambre y sin perderte la jarana que se te avecina...

- Limpiar la habitación: puffff

- Octubre y marzo: vacaciones. ¿no?

- Febrero y junio: Biblioteca por la noche, "oye, esto que tienes en los apuntes y que yo no tengo ¿entra en el examen de mañana?

- Agosto y Septiembre: patear Santiago con un calor de carallo buscando piso.

- Día de la licenciatura: por favor, por favor, que me dejen volver a primero...

lunes, enero 22, 2007

Cómo pasan las cosas, los años...

... como decía el tango.

Empiezo a mostrar síntomas de viejo cascarrabias, de clásico que ve cómo le quitan el sitio. Recuerdo las simpáticas discusiones con Juan txin gong en el Puerto, cuando era ya un fijo que los viernes había mus (qué grandes tiempos), sobre quién se sentaba de espaldas al corcho de la pared. Juantxín siempre argumentaba que cuando yo no sabía lo que era una cerveza él ya jugaba al mus en aquel sitio. Yo defendía diciendo que los tiempos cambian y la nueva generación le ganaba el sitio (además de al mus).

No es que vea yo peligrar la esquina de la barra en el Puerto, porque además esa esquina es de todos (puede no haber nadie en todo el local y los 5 que estemos nos quedamos allí apretujados). Sin embargo sí veo como cambian algunas cositas. Por ejemplo este sábado llegué hasta el punto de encuentro y vi como una pandilla de 5 o 6 chavales estaban eufóricos en la barra pidiendo chupitos. Parece que están en la época de beberse cualquier cosa (pero cualquiera eh!) con tal de que sea barata y lleve alcohol. Al final, arracaron a cantarle a uno que se lo bebiera todo. Éste no pudo sino acceder (qué van a pensar sus amigos de él...) y cuando ingería el último trago regurgitó todo lo que el cuerpo llevaba por dentro y hala, al suelo. Allí vi a Martín con la fregona bramando contra estas cosas. Supongo que no sin razón...

Entiendo que son chavales (decir esto me hace sentir mayor) y que todos hacíamos cosas así. Yo mismo recuerdo los "tacos" con Vichu, Posi y allegados. Aún así, a uno siempre le queda la sensación de que estas cosas se hacían de otra manera, que había más clase. Por eso me veo cascarrabias, porque pienso y actúo como lo hacía la gente a la que yo le decía que eran unos cascarrabias. Y no debe ser cosa de ahora, porque el sabio refranero gallego, siempre con retranca, ya lo dice muy clarito: xente nova, leña verde, todo é fume.

viernes, enero 19, 2007

...y ganará la Liga.

A eso vino el amigo Fabio. Parece que se ha ido por la borda el camino más fácil a la Cibeles, pero como hay que ser positivos (si te pones mínimamente negativo en este Madrid te da un bajón de escándalo...) pues hay que pensar que ahora estaremos centrados en nuestras competiciones, la liga y la Champions. Yo siempre he pensado mejor en la Champions, a lo grande. Sin embargo parece que si tiene que pintar para algún lado sea para la regularidad.

Fabio vino a esto. Vino a jugar mal y ofrecer resultados. Mientras lo hizo se le criticó con la boca pequeña, cuando no los tiene salen los látigos. Pero parece que él está acostumbrado a esto. Él vino a ganar la liga, que nadie se engañe. Y lo más increible de todo, es que la ganará. Si al final, aunque por el camino tropezó un poco, va a ser cierto que Capello tiene un plan. Poíto, aquí te espero...

miércoles, enero 17, 2007

Error fundamental de atribución

Hoy he estado hablando con un compañero en la facultad sobre los médicos. Él sostiene que los médicos son irresponsables, y que a los que la cagan deberían de "meterles un puro tremendo". Es cierto que el debate me toca de cerca, pero aún así creo que la razón está algo más de mi parte en esto. Mi argumentación es que los médicos tienen una responsabilidad altísima, y que su trabajo es muy delicado. También que ellos mismos piden a gritos hace mucho tiempo mejores condiciones para trabajar mejor. Y, sobre todo, que se deben de hacer miles de operaciones delicadas al día, y apenas conocemos que se haya metido la pata en poquitos casos cada año. Contra esto, mi amigo dice que ya se ve lo bien que lo hacen cuando aparecen casos de alguno que se deja un bisturí dentro del cuerpo de alguien, o que, por ejemplo, a su abuela le dieron unas pastillas cuando, en realidad, deberían haberle recetado la mitad de la dosis. Ahora está con unos problemas de circulación gordos.

No es que pretenda hacer una defensa a ultranza de los médicos aquí (creo recordar que ya fue un tema de hace tiempo), sino que me viene siempre a la cabeza uno de los conceptos más desarrollados y más básicos de la psicología social (para algo tenía que valer): el error fundamental de atribución.

Se llama así a la tendencia a hacer valoraciones de un tema global a partir de casos particulares. Es decir, a creer que todos los médicos son unos cazurros porque uno se deje un bisturí dentro de un paciente. O también a pensar que todos los camareros son unos bordes porque el del bar de la esquina lo es. Incluso a decir que los abogados son unos protagonistas porque hay uno en la tele que siempre defiende a los famosos y le gusta más la cámara que una piruleta a un niño. En realidad, lo que da la visión más cercana a la realidad es la valoración global. Casi podemos decir que es una cuestión de estadística, donde realmente lo que importa es aquello que nos enseñaron de la ley de los grandes números, que venía a contar que las probabilidades son más certeras con cuantos más casos trabajemos. Si yo tiro una moneda dos veces seguidas y sale dos caras, puedo pensar que me va a salir cara siempre "porque ahora llevas 2 de 2, machiño". Sin embargo todos sabemos que si la tiramos 10.000 veces el número de caras será próximo a 5.000.

Pues eso.

martes, enero 16, 2007

Habla poco ayuda mucho. Hablar mucho ayuda poco.

Zapatero: "Reconozco el claro error que cometí al afirmar que estaríamos mejor dentro de un año".

Rajoy: "usted se ha equivocado en todo"

Zapatero: "Confío en la posibilidad de la unión de todos los partidos democráticos en un pacto que aúne a todas las voluntades, y si para eso he de empezar por convocar el pacto antiterrorista, así lo haré"

Rajoy: "yo iré a ese pacto porque siempre voy a donde me llama mi presidente, pero no espere usted que me una a nada de lo que me proponga"
"No se puede negociar. Si no cumple, le pondrán bombas, y si no le ponen bombas es que ha cedido".


Zapatero: "Todos nos podemos haber equivocado al manejar este tema políticamente"
"Doy por olvidadas todas las descalificaciones, todos los improperios y todas las cosas dichas sobre mí, si eso sirve para iniciar un nuevo proceso todos juntos".

Rajoy: " Confucio dijo que después de un error, el peor error es continuar en el error."
"Unirme a usted en la política antiterrorista sería un suicidio"

En realidad seguro que otro puede escoger mejores momentos del debate, pero desde luego ayer hubo algunas cosas que me parecieron demasiado extrañas. Vaya por delante que es MI visión de lo que pasó, pero así lo veo.

Nunca un partido político había introducido la cuestión de ETA en el debate político ni en los medios. Eso es, simplemente, politizar el terrorismo. Uno puede argumentar que el otro se equivoca y ya sabemos lo que piensa Mariano: "La solución soy yo" (sic). Además puede pensar que es la única solución fiable ante la amenaza que hay suelta de que algunos partidos rompan España: "cuando se apaguen las luces y se acabe la fiesta, cuando esté solo en la habitación, su único aliado fiable seré...yo". Y lo dijo con rotundidad, firmeza y casi con teatralidad.

Ayer subieron los 9 grupos parlamentarios al estrado y, explícitamente, todos le dieron su apoyo al gobierno. El gobierno, sea quien sea, tiene ciertas responsabilidades al más alto nivel. Acabar con los muertos es una de ellas. Y todos lo han intentado igual. Nunca, nunca un político de la oposición se había desmarcado del gobierno para criticarlo en este. Llegó a ser aburrida la coletilla "el gobierno tiene todo nuestro apoyo en este tema" por repetitiva. Pero así fue. Hemos perdido hombres de estado, hemos perdido políticos, pero todavía quedan algunos de talla y otros, que aunque no la tienen tanta, tienen miras. Me quedo con algunas frases de los demás:

J. Erkoreka (PNV): "Señor presidente, nosotros también hemos fracasado. Lo compartimos con usted. Y, aunque ya lo sabe, cuando se apague la luz nosotros también estaremos ahí."

"Hablar mucho ayuda poco, hablar poco ayuda mucho. Este pleno no se debía de haber celebrado. El terrorismo ha saltado a los medios como debate, y así no se puede."

Paco Rodríguez (BNG): "Tiene usted nuestro apoyo. Es su misión y nosotros estamos con ella."

Paulino Rivero (CC): "Que este sea el pleno del desahogo, pero a partir de aquí, todos unidos."

"Durán i Lleida" (CiU): "Este pleno no debía de celebrarse, pero ya que se ha hecho, nosotros estamos con usted como hemos estado con todos, porque todos lo han intentado y todas fueron buenas intenciones."

Sigo creyendo que merecía la pena. Sigo creyendo que usar esto como arma política nos hace ser más tristes como pueblo por aguantarlo. Sigo creyendo que tenemos buenos políticos en este país y que, como dijo ayer López Garrido: "hemos visto en la calle estos días que la sociedad española ya no tiene miedo, ya no se calla. Aunque unos lo vimos más que otros..."

lunes, enero 15, 2007

Pagarle el sueldo, pasarse de la línea.




No es que aproveche la primera vez en un buen tiempo una semana propicia (gana el Madrid, pierden sus rivales) para hablar de fútbol, aunque me tienta. Eso sería oportunismo y ya sabeis que yo soy muy ecuánime cuando hablo de fútbol (jajajaja, si de verdad lo fuera... ¿dónde estaría la gracia?). Sin embargo, aún guardándome las ideas sobre el nuevo proyecto blanco, o lo que queda de él, para compartir disertaciones con Poíto, sí me llama la atención el maremoto post-corte de manga de Capello.

Ayer, el ingnominioso que conduce "el Larguero" abre el programa sermoneando sobre que Capello se ha cargado la posibilidad de hablar de un nuevo aire en el Madrid, gracias a su gesto. Además le pregunta a todos los jugadores entrevistados por eso, mientras que sus colaboradores, algo más acertados, indican que ha sido algo triste pero luego se dedican a hablar de fútbol.

La verdad es que mi opinión vale bien poco, porque como yo no le pago el sueldo a Capello directamente (indirectamente se lo pagamos todos) pues parece que no tengo derecho a opinar. No es que esté al 100% de acuerdo con eso, pero lo que tengo claro es que tampoco estoy de acuerdo con la complementaria: Si yo soy socio, te pago el sueldo y puedo hacer lo que quiera. Hay límites.

Yo no sé lo que le dijeron al amigo Fabio, y sea lo que sea ya sabemos que no hay mayor desprecio que no dar aprecio, pero lo que estoy seguro es que no fueron muy corteses los aficcionados famosos. Haciendo un ejercicio de intuición creo que soy capaz de oir los más variopintos insultos con los que le deleitaron, y no precisamente los más agradables. La expresión esa de "le va en el sueldo, con lo que cobra..." es el punto inicial. Puede que cobre una millonada, pero será porque el club está dispuesto a pagarlos (la culpa de los sueldos no es de quien los cobra sino de quién los paga), y esto será porque los genera. Y ningún sueldo justifica que te llamen de todo. Que yo le pague el sueldo a un tipo no me da potestad sobre su persona, eso es una cosa que hace tiempo que queremos pasar como sociedad, ¿no?. Pero casi me estoy imaginando a los dos fulanos esos, con sus niños de 5 años al lado, lanzando improperios sobre la madre de Capello y sobre lo que hace su mujer cuando él no está, que hay mucho cafre.

Por supuesto que no justifico lo que hizo. Se equivocó. Hay una imagen, unas formas, un proceder. Eso sí, que nadie me venga con el cuento de que le va en el sueldo, y como le pago le puedo hacer de todo, porque entonces todo el que pague impuestos puede parar a un barrendero por la calle y llamarle hijo de puta. Y no. Y si no que entre un oyente en "El Larguero" y le diga al De la Morena: "tú eres un gilipollas, y te callas porque yo compro El País y te estoy pagando el sueldo". A ver qué pasa.

jueves, enero 11, 2007

Clint sabe

Existen ciertos constructores del cine (por denominar a aquellos que dirigen, interpretan, producen, etc.) que tienen un punto diferente. Esos que consiguen que digas: voy al cine a ver la última de... y no la llames por su título. El amigo Clint es uno de esos. Cierto es que ha hecho películas que no son precisamente obras maestras, aunque no recuerdo una de la que pueda decir que es mala, así con todas las letras. Ayer fui al cine, y yo iba a ver "la última de Clint" más que Banderas de Nuestros Padres. Por cierto, un título que se queda corto viendo que hoy en día seguimos en lo mismo.

Las primeras escenas no tienen diálogo, y la primera voz que se escucha en la película es en off, de un anciano que dice: "Hay muchos hombres estúpidos que creen saber lo que es guerra, sobre todo los que nunca han estado en una". Y de ahí para arriba.

He de decir, por no caer en comentarios facilones, que no es la que más me ha gustado de sus películas, pero era difícil la competición y además eso no quiere decir que no me parezca brillante. Aún así tiene una fase de la película que no me convenció, aunque por cuestiones más frikis (o como se escriba) que otra cosa.

Sin embargo, en el fondo, sales del cine con esa sensación que te dejan las pelis buenas de que hay algo más sobre lo que pararte a pensar y, poniéndote la cazadora, se te escapa un "vaya crack el amigo Clint". A raiz de Million Dolar Baby, Poíto me habló de una crítica sobre la película que, con su permiso y de quien fuera que la escribiera, me gustó tanto que es perfectamente trasladable. Decía algo así como: " Clint sabe manejar un buen guión, Clint sabe dirigir a sus actores, Clint sabe contar una historia, Clint sabe hacer cine. Clint sabe".

El año cinéfilo empieza bien, id a verla.

miércoles, enero 10, 2007

El rincón de Poíto

"CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

Estamos asistiendo estos días al trágico final del proceso de paz.
La verdad, como ya dije en otra coñazo-columna de las mías es que se veía venir. Digamos que es la "crónica de una muerte anunciada", que diría el gran maestro.
Sinceramente, yo pensé que se cagaría por otras razones, más de corte estrictamente político y no a golpe de furgoneta bomba. De todas formas, yo, gran enamorado de este fallido intento, aplaudo la valentía de quienes se atrevieron a dar un paso adelante y buscar una salida negociada a toda esa basura terrorista, aún a sabiendas de que iban a ser fustigados sin cuartel por aquéllos que pretenden sacar réditos políticos del fracaso de esta iniciativa (curiosamente los mismos que en el pasado hicieron lo mismo pero a hurtadillas y aprovechando los rincones oscuros, sin tener las agallas de decirlo en voz alta)

Ya dije en este foro que me parecían demasiados obstáculos para una iniciativa que requiere buena voluntad por parte de todos. Y aquí la buena voluntad había que buscarla con lupa. Supongo que era inevitable.

Me temo que ésta era la única iniciativa que mantenía mi vinculación con la clase política, la única capaz de hacer que me enganche a la figura de alguien que me dice "todos juntos vamos a conseguirlo". De todas formas, fue un bonito intento.
Mucha gente dice que el gobierno fue "un iluso" por creer que los terroristas son gente normal con la que se puede negociar. Probablemente tengan razón, pero yo fuí el primer iluso. Yo hubiera hecho lo mismo, caray, había que intentarlo (en Irlanda al final lo consiguieron, no?)

y, ahora que? pues supongo que cada político a arrimar el ascua a su sardina, y el problema sin resolver sine die.

Lo voy a dejar aquí para no aburrir al personal con mis tribulaciones.

el próximo, supongo que será sobre el plan de Fabio. Me lo pide el cuerpo (tranquilo cosaspasan, nada cáustico, una reflexión simplemente)"

martes, enero 09, 2007

Merecía la pena

Así titula hoy Anabel Díaz una información en EL PAIS, sobre la reunión de Zapatero con la ejecutiva socialista ayer. Y parece ser que fueron palabras del presidente.

Como es evidente soy partidista aunque, como ayer hablaba con Blondie, intento a veces ser muy crítico y buscar donde se equivocan aquellos que yo tiendo a defender y donde aciertan aquellos que tiendo a criticar. Y aún así pasa muchas veces que no encuentro puntos. Eso me hace pensar en dos opciones: a) que no soy capaz de ser tan crítico como quiero y estoy muy sesgado. b) que es tristemente cierta la sensación que muchos tenemos de que hay quien no quería ver una solución delante ni por asomo. No ahora, al menos. De verdad que intento ser A, pero me cuesta.

El famoso proceso nació de la existencia de una posibilidad, estrecha y remota pero posibilidad, de acabar con lo que la gente ve tan lejano como los accidentes de tráfico, que son números en el periódico hasta que aparecen. En realidad está ahí, si uno se preocupa un poco está ahí. Y las oportunidades no surgen así como así. Hay que aprovecharlas, como hizo en su momento Suárez, como hizo Felipe y como hizo Aznar. Y bien hecho estuvo. Nadie puede acusarles de nada pues su intención fue correcta, noble incluso.

El fango pudo llegar (y llegó) en el proceso, porque parece claro y notorio que ETA está dividida entre los que optan por una solución ya a la violencia y los que no. De ahí que Aralar naciera, de ahí Anoeta, de ahí que Batasuna se haya quedado con cara de tonta (y que al estúpido de Otegui ya lo han calado hasta en su casa porque ni siquiera los suyos le hacen caso). Y ellos internamente tendrán que resolver el problema, pero había una intención. Hasta ellos tiene políticos como el Arnaldo, que lo que más le apetece del fin de ETA es poder decir que lo consiguió él.

El proceso se lo ha cargado ETA. No creo que quepan más lecturas. No han sabido resolver sus problemas y una parte de ellos se ha ido por donde no debía. No estaba madurado del todo. Habrá quien diga que el presidente fue ingénuo, e incluso es argumentable, visto lo visto. Eso sí, entonces, y sin pretender nada más que decirlo, creo que lo sucedido es difícilmente compaginable con decir que se estaba pagando "un precio político". Claro, pusieron una bomba porque el cheque llegaba tarde, ¿no?. Habrá quien lo piense.

Parece que alguien se ha encargado rápidamente de hacer algunas encuestas sobre intención de voto post-atentado (qué interés había!!) y que el PP gana espacio. Bueno, pues vale. Pues si Zapatero perdiera la presidencia por esto será porque la gente le dió la oportunidad de iniciar el proceso (no olvidemos que las mismas encuestas le daban mayor intención de voto cuando se anunció) sólo si salía bien. Ahora que no va bien la gente se siente defraudada.

Sin embargo supongo que nadie será tan estúpido de pensar que Rajoy ha tenido negociaciones con ETA para organizar el atentado y así ganar las próximas elecciones. Nadie con dos dedos de frente lo hará porque no creo que a nadie le apetezca tener a 100.000 tíos en la calle que están dispuestos a creérselo y a decir que Rajoy es un asesino. A nadie le apetece que el principal debate sobre ETA sea quién tiene razón sino si se acaba o no. A nadie le apetecerá tener a un hermano de alguno de los ecuatorianos muertos en el atentado creyendo que tiene tanta capacidad de hacer política como los políticos. Pues eso, a buen entendedor...


Saludos.


P.D.: Ayer me preguntó Blon por qué no escribía sobre esto, pero me parecía que el que lea esto de vez en cuando no tiene por qué estar siempre leyendo cosas que parecen ser importantes. Algo de ocio debería de aparcer por aquí. Sin embargo me apetecía cada vez más.

A Poíto decirle que iba a esperar a que él quisiera escribir sobre esto, pero no aguanté. Nada más lejos de la intención de pisarle el tema. Me encantaría que ahora él me diera la vuelta si lo ve oportuno. Campo libre y, si se me permite, le invito a que sea su tema próximo.

En general decir que me tiene tan absorvido este tema en el día a día, que creo que voy a ser un poco monográfico últimamente. Espero saber manejar los tiempos por el medio.

lunes, enero 08, 2007

Estadísticas

Ahora que hay que volver a la dulce rutina se cuenta que hasta un 80% de los trabajadores sufren lo que los resabidillos de los psicólogos llaman "síndrome post-vacacional". Estos psicólogos están en el grupo del 55% de licenciados universitarios españoles que tarda 7 empleos en situarse en un puesto laboral estable. Un puesto laboral es lo que ahora posee un 6,4% más de los españoles que hace un año. Hace un año... y así hasta el infinito.

El que me conozca sabe que desde un tiempo a esta parte tiendo a meter en mis comentarios muchos términos estadísticos. No me excusaré diciendo que para algo el departamento de la facultad en el que estoy es el de Metodología, y que de estadística y su interpretación debería de saber algo (aunque no es lo que más me apasione). Sin embargo seguro que algo tiene que ver. El caso es que frecuento los números para expresarme porque se me ha pegado esta tendencia a la estadística que pasamos ultimamente. Quizá soy el único al que se lo parece, pero bueno.

Hace unos días, en Vilagarcía, llamaron al teléfono de casa y ¡premio!. Por primera vez en mi vida me preguntaron si podía contestar a unas cuestiones. Tanto tiempo diseñando encuestas y cuestionarios, tanto estudiar cómo se hacen e interpretan y resulta que yo no había visto nunca ninguno de esos que luego aparecen en los periódicos (léase "el 80% de los españoles dicen conducir mejor que la media" o "un 77% por ciento de la población gallega cree que satisface a su pareja sexualmente, mientras que un 65% opina que su pareja no le satisface" -totalmente verídicos). Allí estaba yo que contesté que sí raudo y veloz. Al final resultó ser una encuesta sobre opinión política, a la vez que interpretación de la Navidad y opinión sobre la Religión y la Iglesia. Es decir, que estaba yo en mi auténtica salsa. Y tan feliz me quedé, además de intentar ligar con la chica del otro lado del teléfono.

Ahora ya soy algo más parte de los números que salen por todos los lados. A pesar de ello, creo que estamos algo saturados y que ya nadie presta atención a las estadísticas. Confío en reconducirme y ser un poco más expresivo y menos matemático cuando hable, pero se siente uno tan bien cuando puede hacer un comentario empezando por una frase tal que: "Pues el % de la población que dice que..."

"1 de cada 2 personas, es la mitad"
Les Luthiers

"El 83% por ciento de la estadísticas que se publican son mentira"

jueves, enero 04, 2007

Olivia

Hao Ying nació en un lugar remoto y perdido de la provincia de Guandong (China) hace casi 16 meses. Durante este tiempo fue abandonada por sus padres y recorrió orfanatos donde nadie quiere preguntar cómo vivía. Hace 6 meses estaba en una residencia para bebés del gobierno chino, hasta que una petición de adopción la hizo coincidir con el primer mundo.

Hoy ya se llama Olivia, lleva apenas unas horas en suelo español y es mi prima. Cuando la he tenido delante por primera vez me ha echado los brazos para que la cogiera y su sonrisa me ha llenado el cuerpo de un tembleque extraño pero fascinante. Tiene unos mofletes que dan ganas de mordérselos y no parar, cuesta aguantarse. Todavía no anda mucho, pero ya se pone de pie y puede dar tres o cuatro pasos antes de irse al suelo (por voluntad propia) porque le encanta gatear y revolver. Olivia recorrió esta tarde las mismas calles que yo, y ha sido el centro de atención de todo cuanto amigo de mis tíos se ha encontrado. Mi abuela tiene hoy una sonrisa un poco más grande que la de ayer y mi tía Mila ha tenido que aguantar las lágrimas más de una vez por ver a la que ya, desde hace un par de semanas, es su segunda hija.

Su hermana, Patricia, tiene 5 años y es mi ahijada (por llamarnos de alguna manera pues somos padrino-ahijada, pero no es precisamente en una versión eclesiástica). Está celosa de su hermanita, normal. La coge y la marea de aquí para allá como si fuera un saco. A saber cómo acaban estas dos, peligro. Se cela porque todo el mundo que se paraba a hacerle tonterías a ella por la calle, pues hoy se para con Olivia y ella no lo acaba de entender. Me ha dicho que va a ayudar en casa a que Olivia se lo pase bien. Me lo creo. Ya sabe que ella pasó lo mismo hace casi 4 años cuando llegó del Perú.

Olivia ya está aquí, mi prima es la entrada del año. Mal no puede ir esto si empezamos así. Hasta parece que hoy ha salido el sol para recibirla. Soy primo, otra vez. Bienvenida sea.

"Olivia despertó por la mañana,
como suele hacer la gente,
más o menos con el sol".

De "Olivia", Silvio Rodríguez