Los Goya: la desilusion.
Además de comprobar que este año apenas se han 7 u 8 películas en España (¿alguien recuerda más de 7 títulos nombrados?), al final el protagonismo fue hacia donde menos apetecía (al menos a mi, vamos...). El Pedro más famoso del cine se llevó los premios más gordos. El de "Pe" parecía concedido, no iban a no dárselo cuando la han nominado al Óscar (vaya apoyo sería). El de actriz secundaria parecía que también le caería porque tres de las cuatro eran de "Volver", y allí salió Carmen Maura (además se la dieron a la más Almodovariana de las tres) a decir que era un premio para las tres de Volver. Y claro, la cara de Ariadna Gil fue de poema; poco menos que debía de estar pensando: "gracias maja, eso es cortesía..."
Como se puede deducir, Almodóvar no es santo de mi devocion. Un tipo que dice de sí mismo que es un gran artista, y que se va de la Academia (a fin de cuentas la agrupación que le proyectó y que le apoyó) porque "no entienden mi arte, son una panda de engreídos que no saben de cine", pues no me merece mucho respeto. Ahora que tengo un nombre pues me voy, y que os den porque me creo un divo. Debe de pensar que su caso es como el de Woody Allen. El victimismo, escribir y dirigir siempre de lo mismo (ponga usted a tíos vestidos de mujer, algunas escenas escatológicas, una maruja total y varios gays con una pluma tremenda y tendrá un peli de Almodóvar. Eso sí, tendrá una cohorte de borreguitos diciendo que es reinvicación social y que no tenemos conciencia). Me cae mal, muy mal. Y creo que lo de ayer fue la demostración última de que los premios son dirigidos. Después de todo lo que se montó, entra dirección nueva en la academia y busca acercarse dándole los premios. Lamentable. El cine se pliega a él, y ya es El Padrino del tema. Espero que siga habiendo directores y actores que no se rinden a ese papanatismo.
Fuera de esta línea, me quedo con algunas cosas. No tuvieron peli este año Amenábar o Fernando de León, lo cual los aparta de este bamboleo ( y me alegro porque me parecen de lo mejorcito). Juan Diego recogió su premio emocionado, como un niño pequeño, cuando tiene motivos para creerse más artista (o lo que sea) que la mayoría del auditorio. SIn embargo este le dedica su premio a sus compañeros con lágrimas en los ojos y se le dio el premio como se debe: "al maestro, Juan Diego " (Óscar Jaenada dixit). Guillermo del Toro es un tío que merece la pena. A punto de llorar recogió lo que le dieron (mereció más pero ya sabemos lo que pasó) y prometió seguir en la línea. Te esperamos. Buen detalle del equipo de Salvador, con su reconocimiento a la familia, y el saber estar de Viggo. Me quedo también con saber que el Corbacho no me gusta, y ahora tengo más motivos. Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Ni las parodias, ni los chistes con pretendido trasfondo políticamente incorrecto. Deleznable su comentario sobre los árboles del paseo del Prado, forzadísimo y fuera de sitio.
Desilusión, pero que se va a esperar de una academia en la que la presidenta da un discurso como quien da una clase sobre derecho romano...

