Cómo pasan las cosas, los años...
... como decía el tango.
Empiezo a mostrar síntomas de viejo cascarrabias, de clásico que ve cómo le quitan el sitio. Recuerdo las simpáticas discusiones con Juan txin gong en el Puerto, cuando era ya un fijo que los viernes había mus (qué grandes tiempos), sobre quién se sentaba de espaldas al corcho de la pared. Juantxín siempre argumentaba que cuando yo no sabía lo que era una cerveza él ya jugaba al mus en aquel sitio. Yo defendía diciendo que los tiempos cambian y la nueva generación le ganaba el sitio (además de al mus).
No es que vea yo peligrar la esquina de la barra en el Puerto, porque además esa esquina es de todos (puede no haber nadie en todo el local y los 5 que estemos nos quedamos allí apretujados). Sin embargo sí veo como cambian algunas cositas. Por ejemplo este sábado llegué hasta el punto de encuentro y vi como una pandilla de 5 o 6 chavales estaban eufóricos en la barra pidiendo chupitos. Parece que están en la época de beberse cualquier cosa (pero cualquiera eh!) con tal de que sea barata y lleve alcohol. Al final, arracaron a cantarle a uno que se lo bebiera todo. Éste no pudo sino acceder (qué van a pensar sus amigos de él...) y cuando ingería el último trago regurgitó todo lo que el cuerpo llevaba por dentro y hala, al suelo. Allí vi a Martín con la fregona bramando contra estas cosas. Supongo que no sin razón...
Entiendo que son chavales (decir esto me hace sentir mayor) y que todos hacíamos cosas así. Yo mismo recuerdo los "tacos" con Vichu, Posi y allegados. Aún así, a uno siempre le queda la sensación de que estas cosas se hacían de otra manera, que había más clase. Por eso me veo cascarrabias, porque pienso y actúo como lo hacía la gente a la que yo le decía que eran unos cascarrabias. Y no debe ser cosa de ahora, porque el sabio refranero gallego, siempre con retranca, ya lo dice muy clarito: xente nova, leña verde, todo é fume.
Empiezo a mostrar síntomas de viejo cascarrabias, de clásico que ve cómo le quitan el sitio. Recuerdo las simpáticas discusiones con Juan txin gong en el Puerto, cuando era ya un fijo que los viernes había mus (qué grandes tiempos), sobre quién se sentaba de espaldas al corcho de la pared. Juantxín siempre argumentaba que cuando yo no sabía lo que era una cerveza él ya jugaba al mus en aquel sitio. Yo defendía diciendo que los tiempos cambian y la nueva generación le ganaba el sitio (además de al mus).
No es que vea yo peligrar la esquina de la barra en el Puerto, porque además esa esquina es de todos (puede no haber nadie en todo el local y los 5 que estemos nos quedamos allí apretujados). Sin embargo sí veo como cambian algunas cositas. Por ejemplo este sábado llegué hasta el punto de encuentro y vi como una pandilla de 5 o 6 chavales estaban eufóricos en la barra pidiendo chupitos. Parece que están en la época de beberse cualquier cosa (pero cualquiera eh!) con tal de que sea barata y lleve alcohol. Al final, arracaron a cantarle a uno que se lo bebiera todo. Éste no pudo sino acceder (qué van a pensar sus amigos de él...) y cuando ingería el último trago regurgitó todo lo que el cuerpo llevaba por dentro y hala, al suelo. Allí vi a Martín con la fregona bramando contra estas cosas. Supongo que no sin razón...
Entiendo que son chavales (decir esto me hace sentir mayor) y que todos hacíamos cosas así. Yo mismo recuerdo los "tacos" con Vichu, Posi y allegados. Aún así, a uno siempre le queda la sensación de que estas cosas se hacían de otra manera, que había más clase. Por eso me veo cascarrabias, porque pienso y actúo como lo hacía la gente a la que yo le decía que eran unos cascarrabias. Y no debe ser cosa de ahora, porque el sabio refranero gallego, siempre con retranca, ya lo dice muy clarito: xente nova, leña verde, todo é fume.

2 Comments:
At 4:04 p. m.,
Anónimo said…
Ay...si pudieramos parar el tiempo....
At 10:55 p. m.,
Anónimo said…
pero no se puede
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