No Somos Nadie

jueves, enero 25, 2007

Ronaldo: la ilusión.

Y al final llegó el final. Ronaldo se va. La suma de todo y la resta de Capello lo envían a Milán. Es cierto, como muchos direis con buena visión económico - empresarial, que su mejor momento pasó, que ya no está, que ya no es el que fue ni lo volverá a ser. Es cierto, probablemente, que ya nunca tenga lo que tuvo, que su punta de velocidad se perdió en alguna noche de copas, que su sonrisa en el campo se quedó atrás hace años. Puede ser. Es cierto también que desprenderse de él viene en la línea de lo que, probablemente, le venga bien al Madrid. Irse de jugadores que están decreciendo y buscar jugadores en crecimiento. Es posible que sea el culmen del galacticidio (Roberto Carlos nunca podrá tener lo que Figo, Zidane o Ronaldo... y Raúl es otra historia). Quizá, incluso, hasta sea lo mejor viendolo como un futbolista.

Pero Ronaldo no es un futbolista. Es quizá un niño al que la pelota le encaja perfecta en el espacio que queda entre su pie y la portería. El único tipo, ahora mismo, que puede coger el balón y hacer que agarre del brazo al que tengo al lado viendo el partido y le pare la conversación. Porque en esos siguientes 5 segundos uno sabe que puede estar ante algo mágico. Es el único tipo capaz de parar la respiración de un estadio. Ronaldo no es un futbolista, es otra cosa. Todos nos acordaremos de sus goles, claro. Sin embargo, lo que realmente echaremos de menos es la ilusión. Porque el Bernabeu, que tantas y tantas veces le pitó (equivocadamente creo) porque lo querían ver como un jugador de fútbol, se ha dado cuenta ahora de que es otra cosa, y por eso el estadio entraba en una especie de catarsis colectiva cuando salía a calentar últimamente. Porque el estadio vive de la ilusión. En estos tiempos italianos que rondan, la mera posibilidad de que Ronaldo saliese al campo media hora y le diesen un balón, ¡uno solo aunque sea!, te hacía sentirte afortunado por verlo.

Hoy estoy un poco más triste, porque puede ser que ganemos algo, pero sigo pensando lo que se me ocurrió escribir sobre Capello, algo así como: "haz como veas para ganar, pero no me quites al gordito". Y me lo quitó.

Se va Ronaldo. Se va el único jugador en el mundo que puede crearte la ilusión de ganar él solo, sin nada. Se va la ilusión. Y al final, el fútbol... es ilusión. Jefe, que te vaya bien. Gracias por todo.

2 Comments:

  • At 5:42 p. m., Anonymous Anónimo said…

    yo aún tengo esperanzas de verlo a buen nivel. ya se sabe que según q futbolistas rinden dependiendo de su entorno. No me preguntéis por qué, pero el entorno de Madrid no ayudaba a este chico.
    a ver q pasa en milán
    yo sigo pensando q es un error desprenderse de este tío. Ahora bien, si lo quieres, has de tener mano izquierda, si no, es un bulto.

     
  • At 2:46 p. m., Anonymous Anónimo said…

    ese chico la va a montar en Milan.Aunque solo sea esta temporada parte de la que viene.Por que el animal mas peligroso es el animal herido.Y Ronnie se va con el orgullo muy,muy,muy tocado

     

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