No Somos Nadie

jueves, marzo 08, 2007

Uno menos (y yo me lo creía...)

Yo creía en que el Madrid, como ya he visto alguna vez, iba a montarla bastante gorda y meterse en la final de la Champions, o algo así. Cerca estuve de crecerme demasiado cuando vi antes de ayer que el Oporto casi echa al Chelsea y que el Celtic casi se cargaba al Milán ayer. Con el Inter, el Barça y el Lyon fuera, la cosa no era tan negra. Me parecía mucho más probable llegar a la final de la Champions que ganar la Liga. Y no creo que sea un comentario tan ilusorio.

Y sin embargo llegó el Madrid. Sí, el Madrid que es capaz de cualquier cosa. Porque si hay un equipo que puede estar 15 días con el 0-0 en la cabeza y perder 1-0 en el segundo 10, ése es el Madrid.

Como quiera que no podíamos ser tan ilusos y pensar que no marcarían, pues puestos a ser positivos había que mantener que mejor que lo hicieran en el 1 y no en el 90. Y ese fue el clavo ardiendo.

Una de las cosas que ya parecen ir quedando claras es que a este equipo no se le puede pedir fantasía, toque y brillantez. Si algo se le puede pedir es orden y trabajo. Como a los equipos más modestos. Y usar el trabajo como si fuéramos un "pequeño" para matar luego con pegada arriba. Lo que pasa es que tampoco hay mucha pegada (Ronaldo ¿dónde te fuiste?). Orden y trabajo. No se puede pedir más. Y ayer no hubo orden, nada de nada. Los jugadores corrieron, pero sin sentido. Quisieron ganar, pero sin cabeza.

Decía yo del Bayern que son una banda, que son 4 amigos. Lo mantengo. Pero ayer el Madrid se empeñó en ser más amigos todavía. Los centrales ayer, sin Cannavaro (a ver si es que toda la culpa es suya) jugaron al "uno por el otro, la casa sin barrer". Y a vivir.

Cuando el Madrid vivía del empuje y corría como gallinas sin cabeza (al menos veías algo de sangre) llegó el segundo en otro de los males endémicos del Madrid como es defender un córner. Frío. La sinrazón quiso que todavía sufriéramos más con el 2-1 y que por un momento me sintiera como San Juan de la Cruz en sus levitaciones con el gol de Ramos. Hasta ahí llegó el Madrid. Y para casa. El Bayern son 4 amigos, pero el Madrid son más.

Sabiendo ya que Capello no es entrenador del Madrid (todos suponemos que será interino hasta el fin de temporada) pues habrá que volcarse ahora con el dramático partido del sábado. Di tú que me hace poca gracia jugarme la temporada en el Camp Nou, pero no se le pueden pedir peras al olmo. A esperar que Capello haga un milagro en la liga. Lo creo así porque no pienso que nos valiera de mucho cargárselo ahora, y porque en junio llegará el momento de rajar. Ahora hay que seguir ahí, y no abanderar el "sálvese quien pueda" como hizo algún jugador ayer en la radio usando sus influencias para que lo pusieran.

A Barcelona nos vamos...