El Milán (o el oficio de competir)
El Milán, el más inglés de todos los italianos, es el nuevo rey de Europa por encima del Liverpool, el más italiano de todos los ingleses. Dos años hacen hoy del día más duro para los Maldini, Ancelotti, Pirlo y compañía. Aquel día en que lloraron como mujeres lo que no supieron defender como hombres.
Ayer el Liverpool pudo ser mejor tácticamente, puede ser que manejara mejor los tiempos, puede ser que supiera cómo tapar al rival. Kaká apareció poco, Seedorf tampoco estuvo muy lúcido y el Milán tuvo difícil jugar. Pero el fútbol es de los futbolistas (una de las pocas sentencias de Aragonés que siguen siendo tan ciertas...), y el que tiene futbolistas es el Milán. Porque si uno le confía la suerte de jugarse la vida a que su delantero enganche un rebote en el área en la final de Champions, siempre se la jugará al "Pipo", y no a Kuyt. Porque si uno confía en que el único balón que le dejan controlar a su estrella a 10 metros del área y con espacios sea el decisivo, se lo dejará a Kaká. Porque ayer jugaban el Milán de Kaká contra el Liverpool de Benítez. Y claro, Benítez puede que sepa más de fútbol que Kaká, pero lo que no va a hacer el rascar un balón, porque el balón es de los que están en el campo.
Fue un partido malo pero intenso, como producto del dominio del Liverpool. Tampoco es que el Milán sea el Brasil del 50, desde luego. Todo según se esperaba. Jugando a ver quién era más perro de los dos, y ahí gana el que sea más listo.
El Liverpool, un equipo con todas las letras pero con futbol plano y previsible, no pudo más. Encomiable su labor, echando de la competición a los buenos (Barça y Chelsea), con dos finales en tres años con la plantilla que tiene. Pero no siempre es fiesta, y el Liverpool solo ganó su final cuando se olvidaron de Benítez y se fueron a por el partido. Ayer, el Liverpool volvió a lo suyo. Y eso le da para un meritorio segundo puesto, lo cual invita a la reflexión de los que se les llena la boca hablando de jugar bien (¿Qué es jugar bien?).
De ganar el Liverpool, dentro de 20 años nos acordaríamos de que lo entrenaba Benítez. Al ganar el Milán nos acordaremos de que tenían al Pipo, que si hubiera nacido en España se llamaría Raúl y lo criticarían todos los días, y de que tenían a Kaká que tuvo un solo balón y dio medio gol.
El Milán, después de estar al borde del colpaso por cuestiones berlusconianas, solo podía salvar el año con una buena actuación en la Champions que nadie auguraba. Le faltaba un 9, se fue Sheva, líos internos... ¿alguien se preguntaba durante el mundial lo que era competir? Eso es tener futbolistas, eso es competir. Força Milán.
Ayer el Liverpool pudo ser mejor tácticamente, puede ser que manejara mejor los tiempos, puede ser que supiera cómo tapar al rival. Kaká apareció poco, Seedorf tampoco estuvo muy lúcido y el Milán tuvo difícil jugar. Pero el fútbol es de los futbolistas (una de las pocas sentencias de Aragonés que siguen siendo tan ciertas...), y el que tiene futbolistas es el Milán. Porque si uno le confía la suerte de jugarse la vida a que su delantero enganche un rebote en el área en la final de Champions, siempre se la jugará al "Pipo", y no a Kuyt. Porque si uno confía en que el único balón que le dejan controlar a su estrella a 10 metros del área y con espacios sea el decisivo, se lo dejará a Kaká. Porque ayer jugaban el Milán de Kaká contra el Liverpool de Benítez. Y claro, Benítez puede que sepa más de fútbol que Kaká, pero lo que no va a hacer el rascar un balón, porque el balón es de los que están en el campo.
Fue un partido malo pero intenso, como producto del dominio del Liverpool. Tampoco es que el Milán sea el Brasil del 50, desde luego. Todo según se esperaba. Jugando a ver quién era más perro de los dos, y ahí gana el que sea más listo.
El Liverpool, un equipo con todas las letras pero con futbol plano y previsible, no pudo más. Encomiable su labor, echando de la competición a los buenos (Barça y Chelsea), con dos finales en tres años con la plantilla que tiene. Pero no siempre es fiesta, y el Liverpool solo ganó su final cuando se olvidaron de Benítez y se fueron a por el partido. Ayer, el Liverpool volvió a lo suyo. Y eso le da para un meritorio segundo puesto, lo cual invita a la reflexión de los que se les llena la boca hablando de jugar bien (¿Qué es jugar bien?).
De ganar el Liverpool, dentro de 20 años nos acordaríamos de que lo entrenaba Benítez. Al ganar el Milán nos acordaremos de que tenían al Pipo, que si hubiera nacido en España se llamaría Raúl y lo criticarían todos los días, y de que tenían a Kaká que tuvo un solo balón y dio medio gol.
El Milán, después de estar al borde del colpaso por cuestiones berlusconianas, solo podía salvar el año con una buena actuación en la Champions que nadie auguraba. Le faltaba un 9, se fue Sheva, líos internos... ¿alguien se preguntaba durante el mundial lo que era competir? Eso es tener futbolistas, eso es competir. Força Milán.

1 Comments:
At 4:27 p. m.,
Anónimo said…
Si Inzaghi fuese español, se llamaría Morientes como mucho. Para llegar a Raúl hace falta bastante más.
Publicar un comentario
<< Home