Los guiris de vacaciones
Por cuestiones ajedrecísticas he estado de viaje durante la semana pasada. Por ello no he actualizado desde aquella. Curiosamente, este viaje me ha dado una idea que contar aquí: los guiris de vacaciones.
Estuve toda la semana en La Manga del Mar Menor, en Murcia. Allí teníamos un bonito campeonato como es el Universitario, que a todos nos gusta jugar porque te llevan por ahí una semana medio de vacaciones como un rey. En esta vez nos fuimos a esta zona, menos atractiva desde luego que la primera candidata de este año a organizarlo: Córdoba. Otro año será.
Y ¿qué hay en La Manga? Pues cuatro cosas: playa, sol, hoteles y guiris. Y nada más.
Cierto es que no me voy a quejar de haber estado una semana en ese plan mejor que estar madrugando, pero claro que ya puestos pues nos quejamos.
La Manga sería un paraje natural excepcional. Algo inigualable. Pues en este país, cómo nos gusta mucho que vengan los guiris a dejarse la pasta, lo llenamos todo de edificios altísimos y hoteles horteras, de los que les gusta a ellos. Y así queda la zona esa, con 50 metros de ancho y 10 kilómetros de largo llenos de hoteles, apartahoteles, urbanizaciones privadas...
Uno se queda unos días por allí y ve como los guiris lo invaden todo. Ya no hablamos de que la mitad de los empleados de la hostelería no es que hablen inglés o alemán, es que lo son directamente.
Me pregunto yo como les puede gustar ese plan de madrugar (tal cual) para ir a la playa. Que a las 9 ya hay quienes se están tostando allí al sol. Llegan a la 1 para comer todos rojos camarones, se dan un paseo y otra vez a la playa. A las 3 están allí otra vez tirados. A las 7 están de compras porque todo es baratísimo para ellos, con su cámara de fotos, su visera y sus gafas de sol totalmente guiris. Pagan todo con ese dinero que sacan de las riñoneras (el guiri con la riñonera es un especimen espectacular) y de sus pantalones con miles de bolsillos estilo boy-scout. A las 8 cenan, encantados con el día que han tenido. Y así son sus vacaciones. Como culmen, se les montan bailes Typical Spanish, o las cervecerías cuelgan carteles de Spanish Party, donde la peculiaridad es que los camareros te sirven cerveza igualmente pero vestidos de sevillanos o algo así.
Realmente estos tipos, esos guiris, lo que les pasa es que nunca han tenido este plan de vida nunca y ahora se lo montan aquí así porque tienen pasta a mansalva comparado con lo que ganamos aquí. Y entonces se montan sus ciudades de vacaciones en España para jodernos a nosotros con la construcción a lo loco. Y ellos en su país tan tranquilos.
No sé si son muy listos por hacer que en otro país les atiendan a ellos primero, o muy tontos por ese estilo de vacaciones que se gastan. La verdad es que no lo sé.
Estuve toda la semana en La Manga del Mar Menor, en Murcia. Allí teníamos un bonito campeonato como es el Universitario, que a todos nos gusta jugar porque te llevan por ahí una semana medio de vacaciones como un rey. En esta vez nos fuimos a esta zona, menos atractiva desde luego que la primera candidata de este año a organizarlo: Córdoba. Otro año será.
Y ¿qué hay en La Manga? Pues cuatro cosas: playa, sol, hoteles y guiris. Y nada más.
Cierto es que no me voy a quejar de haber estado una semana en ese plan mejor que estar madrugando, pero claro que ya puestos pues nos quejamos.
La Manga sería un paraje natural excepcional. Algo inigualable. Pues en este país, cómo nos gusta mucho que vengan los guiris a dejarse la pasta, lo llenamos todo de edificios altísimos y hoteles horteras, de los que les gusta a ellos. Y así queda la zona esa, con 50 metros de ancho y 10 kilómetros de largo llenos de hoteles, apartahoteles, urbanizaciones privadas...
Uno se queda unos días por allí y ve como los guiris lo invaden todo. Ya no hablamos de que la mitad de los empleados de la hostelería no es que hablen inglés o alemán, es que lo son directamente.
Me pregunto yo como les puede gustar ese plan de madrugar (tal cual) para ir a la playa. Que a las 9 ya hay quienes se están tostando allí al sol. Llegan a la 1 para comer todos rojos camarones, se dan un paseo y otra vez a la playa. A las 3 están allí otra vez tirados. A las 7 están de compras porque todo es baratísimo para ellos, con su cámara de fotos, su visera y sus gafas de sol totalmente guiris. Pagan todo con ese dinero que sacan de las riñoneras (el guiri con la riñonera es un especimen espectacular) y de sus pantalones con miles de bolsillos estilo boy-scout. A las 8 cenan, encantados con el día que han tenido. Y así son sus vacaciones. Como culmen, se les montan bailes Typical Spanish, o las cervecerías cuelgan carteles de Spanish Party, donde la peculiaridad es que los camareros te sirven cerveza igualmente pero vestidos de sevillanos o algo así.
Realmente estos tipos, esos guiris, lo que les pasa es que nunca han tenido este plan de vida nunca y ahora se lo montan aquí así porque tienen pasta a mansalva comparado con lo que ganamos aquí. Y entonces se montan sus ciudades de vacaciones en España para jodernos a nosotros con la construcción a lo loco. Y ellos en su país tan tranquilos.
No sé si son muy listos por hacer que en otro país les atiendan a ellos primero, o muy tontos por ese estilo de vacaciones que se gastan. La verdad es que no lo sé.

1 Comments:
At 10:32 p. m.,
Anónimo said…
parce k este artikulo no triunfo...
es lo ke hay, no van a ser todos tan guapos
jejeje
vemonos
kowa
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