No Somos Nadie

jueves, mayo 31, 2007

Mucho pa´ ti, Pepe, mucho pa´ ti.

Como uno de esos jugadores que siempre están ahí, que van sumando números y acumulan partidos, convocatorias para la selección, jugar un mundial, una copa del rey, siempre titular aunque sin hacer ruido...

Pepe es uno de esos tipos que están ahí. Tiene la sangre suficiente para que puedas cabrearte con él, y mucho. Tiene la sonrisa precisa para poder reconciliarte. Pepe tiene de eso.

Son 5 años en Santiago, y ahora que se va parece que se acabe el mundo. Se va para aquí al lado. Seguiremos viéndole cada fin de semana en el puerto, y no dejará de venir un par de veces al mes para cerrar el Ruta. Pero todos sabemos que no es lo mismo. Santiago no es lo mismo sin Pepe. Porque puedes estar un mes sin verlo, pero está ahí. Y eso se nota.

Todavía recuerdo aquel 30 de diciembre en que estábamos los dos en Santiago y quedamos para tomar una, madrugando al día siguiente para entrar a las 9 cual relojes suizos. Creo que llegué a casa más tarde de lo que me levanté, por lo menos. Aquella barra de aquel bar donde no paraban de aparecer cubatas de ron. Muy grande Pepe. Recuerdo un día salir del Ruta y ver como cerraban la persiana detrás de nosotros, después de llevar un mes de morros uno con otro.

Pero lo simpático, es que recuerdo ayer, en uno de esos miércoles oscuros de las Crechas en los que Pepe está como en casa. Sin ir más lejos. Porque cuando te das cuenta, ves que Pepe siempre está ahí.

Desde los ya míticos días en que impuso su maestría en el centro de la defensa del "No lo sé", hasta las mil de la mañana de ayer... (y con Pepe nunca se sabe si el hoy también es peligroso...). Pasando por todos esos bailes en el Insomnia (Pepe siempre será un poquito Insomnia), por el Ruta, por los partidos de Pro en su casa, por las Funky Fiestas en Pepe´s home, por la bola de cristal, por el Mojo (claro que también por el Mojo), por mi primer miércoles de cuarto de carrera en que por un minuto pensé que no iba a salir hasta que marqué su número, por tantas y tantas cosas. Porque se lo debía, porque ayer se lo prometí y porque, sin dudarlo, dedicarle un espacio aquí a Pepe es dedicárselo a una manera de entender Santiago.

Pepe, mucho pa´ ti.

1 Comments:

  • At 6:13 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Por aquel jueves en el que entre él y Charlie intentaron que me comportase como un tío... gracias al comentario de no-sé-quien.

     

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