Estar ahí
Las pandillas tienen sus roles, su forma estructurada, sus reglas y sus normas como todo grupo formado. Como tal, cada uno de los miembros tiene ciertas atribuciones hacia sus compañeros y establece, dentro de la estructura general del grupo, unas caraceterísticas particulares a sus relaciones con ciertos otros miembros del grupo. A algunos de ellos, particularmente, le asigna una atribución de interdependencia que, de ser mutua, se establece como una relación de mayor intensidad emocional que con los demás. Eso dice la teoría de grupos.
Evitando el empalagoso lenguaje formal de esos de los libros, todas las pandillas tienen al tipo que monta la pachanga, al que sale de fiesta, al ligón, al simpático... siempre ocurre así. Además, dentro de cada panda cada uno tiene a otro (o un par de ellos) con los que contar para cosas más particulares. Si tienes suerte con tus amigos tienes a varios. Esa figura del "estar ahí" nunca nos pide explicaciones de por qué hacemos las cosas. Es quien sabe que te estás equivocando y está esperando a que le suene el móvil para que tu le cuentes lo que ya se veía venir, y se toma las miles de cervezas que hagan falta. Es quien se alegra de que las cosas te vayan bien y quien, más que tú, guarda esperanzas de que alguna vez esa niña por la que se te caen los ojos te haga algo más de caso.
Cada uno tenemos cerca a alguien así. Cerca no quiere decir que lo veas todos los días, todas las semanas, ni siquiera todos los meses. No hace falta. Sabes que, cuando te haga falta, está ahí. Nunca le reconocemos nada, como con quienes montan las necesarias pachangas llevándose solo críticas, quienes se encargan de las camisetas de la fiesta del agua, quienes montan los botellones y van a comprar ellos, quienes hacen todas esas cosas para que todo vaya bien.... La intendencia.
Invitad a una caña a quien tengáis cerca, pagadle un cubata, un café o preguntadle por ellos así, por preguntar, simplemente. De alguna manera buscad algo que les haga darse cuenta de que los valoramos. No les hace falta, pero hacedlo, que a ellos tampoco les hace falta aguantarnos y lo hacen.
Perdonad la pastelada, pero es mi manera tímida de agradecerlo.
Evitando el empalagoso lenguaje formal de esos de los libros, todas las pandillas tienen al tipo que monta la pachanga, al que sale de fiesta, al ligón, al simpático... siempre ocurre así. Además, dentro de cada panda cada uno tiene a otro (o un par de ellos) con los que contar para cosas más particulares. Si tienes suerte con tus amigos tienes a varios. Esa figura del "estar ahí" nunca nos pide explicaciones de por qué hacemos las cosas. Es quien sabe que te estás equivocando y está esperando a que le suene el móvil para que tu le cuentes lo que ya se veía venir, y se toma las miles de cervezas que hagan falta. Es quien se alegra de que las cosas te vayan bien y quien, más que tú, guarda esperanzas de que alguna vez esa niña por la que se te caen los ojos te haga algo más de caso.
Cada uno tenemos cerca a alguien así. Cerca no quiere decir que lo veas todos los días, todas las semanas, ni siquiera todos los meses. No hace falta. Sabes que, cuando te haga falta, está ahí. Nunca le reconocemos nada, como con quienes montan las necesarias pachangas llevándose solo críticas, quienes se encargan de las camisetas de la fiesta del agua, quienes montan los botellones y van a comprar ellos, quienes hacen todas esas cosas para que todo vaya bien.... La intendencia.
Invitad a una caña a quien tengáis cerca, pagadle un cubata, un café o preguntadle por ellos así, por preguntar, simplemente. De alguna manera buscad algo que les haga darse cuenta de que los valoramos. No les hace falta, pero hacedlo, que a ellos tampoco les hace falta aguantarnos y lo hacen.
Perdonad la pastelada, pero es mi manera tímida de agradecerlo.

2 Comments:
At 2:28 p. m.,
Anónimo said…
Hay que joderse hoy mismo estaba escribiendo yo un post de la pandilla, no exactamente así pero parecido.
Muy bueno la verdad hay que dedicarle su tiempo a esos que siempre están ahí.
Don Pombo.
At 7:25 p. m.,
Anónimo said…
gracias
Publicar un comentario
<< Home