No Somos Nadie

lunes, noviembre 26, 2007

Pellizcos porteños

"Me seducen las mentes, me seduce la inteligencia, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo a una mente que los mueve y que vale la pena conocer. Conocer, poseer, dominar, admirar. La mente Hache, yo hago el amor con las mentes, ¡hay que follarse a las mentes!".

"Buscar razones para vivir es una buena razón para seguir viviendo, y si no las hay, hay que inventárselas."

"El problema no importa; importa la solución."

De Martín (Hache)


"—Vós tenés algo de Cortázar...
—Sí, un póster."

De El mismo amor la misma lluvia


"Uno nunca debe volver a los lugares donde se ha sido muy feliz..."

De Roma


"Si alguno de ustedes es un deficiente mental y cree en verdades reveladas, en dogmas religiosos o en doctrinas políticas sería saludable que se dedicara predicar en un templo o desde una tribuna."

De Lugares Comunes

"Putos no faltan, lo que faltan son financistas."

"Santos no hay, lo que hay son tarifas diferentes"

De Nueve Reinas

"El orgullo es algo que se tiene cuando hay algo para perder. Cuando no tenés para perder nada, ¿qué orgullo vas a tener?"

"En la vida hay días buenos, pocos. También hay días malos, por suerte también pocos. Y el resto, la mayoría, son días normales."

"- Si vos me preguntas si volvería a estar con ella, ya es difícil... salvo, salvo que ella me lo pidiera, pero es difícil. Entre que no era muy demostrativa, y el moco que se montó estamos hablando de una persona incapaz de decir te amo, gracias o cuidado que viene una ola. Ahora, si vos me preguntas si la extraño, sí, la extraño, la extraño mucho…
- ¿Qué vas a hacer a la noche?
- Me iba a cortar las pelotas, pero quizá lo deje para mañana. Eso es lo bueno de estar solo, uno puede hacer las cosas cuando quiere."

De No sos vos, soy yo.

viernes, noviembre 23, 2007

Pep, Xavi, Andrés, Cesc...

Habiendo esperado tanto para volver a hablar de fútbol en este espacio, no podía volver sin hacerlo por la puerta grande. En estos días en que tanto se habla de tiqui-taca y no sé qué historias, uno se siente con las ganas de decir que toda la milonga esta es mucho más sencilla de lo que muchos montan, aunque lo hagan por cuestiones alimenticias (para comer hay que vender periódicos, quiero decir).

Queden estas líneas como declaración de amor profundo a aquellos hombrecillos, habitualmente pequeñitos, que algunos llaman jugones, otros cracks, otros "los buenos" y que, en realidad, son los que en verdad pueden denominarse futbolistas.

Hay jugadores que marcan goles, otros los evitan, otros evitan que el rival juegue, otros se dedican a otras especialidades. Sin embargo, el selecto grupo de los que hacen (nótese que el verbo no está escogido aleatoriamente) fútbol pasa a veces por momentos de crítica inexplicable. Al final, como tantas otras cosas, con la luz todo se aclara.

Nunca me he entendido a mi mismo, futbolísticamente hablando, claro (lo demás lo comentamos nocturnamente con brebajes por el medio). El caso es que yo creo que nací para ser del Atleti, y me siento embaucado por La Masía culé. Sí, estas cosas alguien me las recordará alguna vez, pero funciona así.

Hay tipos, buenos jugadores, que pasan por el fútbol, algunos más recordados, otros menos. Hay tipos que SON el fútbol. Díganme ustedes pues, que sería de los merengones de los últimos tiempos sin ver a Zinedine, que hasta se permitió el lujo de ser muy alto para tener alguna dificultad más y no abusar. Qué sería de nuestra ilusión infumable con nuestra selección sin esa línea contínua que parió Barcelona con don Josep Guardiola y Sala, que tiene su alumno aventajado en Xavi y que dejará la tercera generación para don Andrés y don Francesc. Por favor, ¡hay quien cuenta que Gatusso e Iniesta juegan al mismo juego! madre mía...

Mi adoración quede presente a quienes, sin armar mucho barullo (otra característica común a todos ellos) leen el fútbol como un cuento para niños. Para aquellos a quienes el balón manda cartas de amor en San Valentín, a quienes juegan 3 centímetros por encima del césped, a quienes no entienden por qué los demás no lo hacen como ellos porque les parece tan fácil... A quienes, parafraseando lo que tantos humanos hemos dicho de Guardiola, hacen fácil lo difícil. Pagamos entradas por ver a Ronaldos, Maradonas, el holandés Dennis, Francescolis, Ronaldinhos, Romarios, Kakás y demás familia. Pero no nos olvidemos que el fútbol sigue siendo mágico porque hay hacedores de fútbol en la sombra que descubrieron que esto es algo más que once contra once. O no, quizá no, y por eso son tan buenos. Quien sabe.

lunes, noviembre 19, 2007

Chove en Santiago

Vuelve a llover en Santiago. No es que echara de menos la lluvia en sí, pero volver a pisar sobre piedra mojada de noche es siempre un motivo de sonrisa cómplice en esta ciudad. Es precioso el sol de primavera y mucha luz iluminando la Quintana, para poder sentarte a leer durante horas, a charlar con una buena amiga sobre lo humano y lo divino o a ver jugar a los niños. Despertarte y ver el cielo azulón alegra cualquier cabreo. Sin embargo, Santiago no es lo mismo sin lluvia. A veces te olvidas de que es así, hasta que llueve.

Ayer llegué mojado a casa tras subir de la estación en un domingo como tantos. Esta vez, por esa fortuna que me da algún privilegio, la zona vieja me retuvo algo más de lo normal. Los soportales para cobijarte, los cafés en los ventanales, los charcos que te empapan el pantalón, los paragüas cruzándose y los gorros para no enfriar las ideas... recuerdos de cuando la zona vieja era nocturna por siempre y la lluvia era la excusa para tomarse la última antes de marchar.

Será cierto, pues, que la lluvia en Santiago es arte. Al menos, si no lo fuera, es una parte inevitable del paisaje. Ese cambio climático que tanto amenaza, quiere romper ciertas rutinas y nos dejará con menos lluvia y más mañanas de solecito de otoño. Quizá nos permita disfrutar más de los paseos y de las cañas canallas que no te dejan subir a cenar. Aún así, aunque nos pongamos pingando las cazadoras y nos entre agua en los zapatos, sentir esa morriña en forma de agua rozándote la cara, ver como los guiris te miran desde debajo del paragüas mientras tú te dejas mojar como si nada pasara y sentir que Santiago y la lluvia son parte indisoluble de una manera de vivir la zona vieja serán, siempre, suficiente argumento para no entristecer y tener otra excusa diferente para tomarle otra. "Tómale la última a ver si escampa que si no te pones perdido al ir para casa". Y así nos va.

domingo, noviembre 18, 2007

Un debút, una ilusión

Ayer, de una forma todavía muy suave y ligera, cumplí una de esas metas que nunca te pones pero quisieras alguna vez completar. Fue circunstancial, en un encuentro amistoso y con un formato que a los que no os interese nada el ajedrez os resultaría sorprendente. Sí, fue así, y fue porque al hacerse en Vilagarcía se tuvo un trato de favor conmigo. Sí, fue así, pero ayer fui internacional absoluto, y mola mucho.

Ayer se disputó en Vilagarcía (primera vez que aquí se acoge un encuentro internacional) un Galicia - Uruguay. Se jugó a distancia, aprovechando que internet ofrece esta posibilidad. Es decir, los Uruguayos estaban en Soriano (Uruguay) y los Gallegos en Vilagarcía, pero tantas semanas de montaje y preparación sirvieron para poder jugar.

Ayer, hablando con el cónsul de Uruguay en Galicia (¡qué cosas!) me decía que allá preferían jugar con Galicia que con España. Yo tampoco sabía muy bien qué debía decir, pero he de reconocer que las circunstancias me han permitido experiencias tan bellas como jugar con el escudo de la federación española y con el de la gallega, y no me preguntéis por qué pero mi orgullo de ponerme ayer la camiseta celeste hecha para la ocasión pues me lo quedaré toda la vida, y será más cariñoso que otras ocasiones en que pude jugar por España. Sé desde hace unos días que iba a jugar y se lo he contado a todo el mundo. Había jugado varias veces con las selecciones inferiores, pero cuando uno llega con "los mayores" pues ya es otra cosa y no resulta tan fácil. Además, mientras en las categorías base se entiende como algo normal, parece que la absoluta supone una barrera añadida y compite mucho menos. Ya sabeis, esas cosas.

Aún con todo, cuando ayer me tocó jugar, me sentí satisfecho. Hacía tiempo que había dejado de pensar en jugar con una selección a la que mucha gente va por obligación y otros no conseguimos ir aunque sea por devoción. Ayer fui un tipo un poquito más feliz.

Si alguien busca la crónica deportiva pues, qué quereis, es lo de menos. Aún así contaros que se jugó al mejor de tres rondas (cada ronda jugaban 12 de Galicia contra 12 de Uruguay) y que ganamos 3-0. Resultado injusto porque, aunque creo que fuimos algo mejores, la primera y la tercera estuvieron muy apretadas y un 2-1 hubiera sido más apropiado. La primera la ganamos 8-4, pero pudimos perderla fácilmente, y la tercera 7-5, y parecía que esta la perdíamso fácil. Digamos que todo estuvo ahí en el alero pero ellos no tuvieron la pegada que tuvimos nosotros (para que esto se parezca a una crónica del Marca). Para los curiosos, yo participé en la segunda ronda, que ganamos con claridad (10.5 a 1.5, increible resultado), y gané mi partida (¡¡qué carallo, tengo derecho a decirlo!!). Debút y victoria, ¿se puede pedir más?

martes, noviembre 13, 2007

Voces

Los periodistas que han hecho radio siempre dicen que la prefieren antes que la televisión, prensa escrita o cualquier otro formato. Los que trabajan allí cuentan que la radio es más cercana, más próxima e incluso que genera una cierta magia que no consiguen las demás. Todo a base de voz, sonidos y mucha imaginación.

Como la esencia de todo es sugerir y no mostrar, la imaginación vuela y las voces sin rostro nos suenan más interesantes, misteriosas o enigmáticas. Es por eso que la capacidad de cautivar que tienen es fascinante.

Muchas voces me han parecido singulares desde que recuerdo, y todas ellas evocan sensaciones muy particulares. Con la voz, solamente con la voz, las conversaciones pueden transformarse en confesiones inconfesables. Voces que salen de la radio, voces que hacen dierentes las canciones, voces al otro lado del teléfono que te cambian el ánimo.

Desde "La voz" por excelencia, don Frank Sinatra, pasando por la cálida voz de Elvis, el inigualable deje de Gardel o la voz llorosa de Janis hasta las voces impecablemente destrozadas de Sabina o Louis Amstrong. Tan distantes todos y tan peculiares. Desde las voces de Jesús Hermida (¡qué particular!) a Gabilondo. Desde Ricardo Darín a Marlon Brando. Todos reconocibles simplemente por su voz.

lunes, noviembre 12, 2007

Puente ferroviario Santiago - Vilagarcía

Casi puedo decir que vivo en Santiago. Nunca lo he afirmado con rotundidad, porque tengo unas cosas por aquí y otras por Vilagarcía, pero la verdad es que el tiempo me ha ido moldeando y sí, vivo en Santiago. Esta afirmación, tan aparentemente banal, me supone una reflexión sobre la gente que me rodea.

Veo a mi pandilla de amigos de Vilagarcía una vez cada dos semanas, por término medio. A veces tres, o más. Entre que no vuelvo todos los fines de semana y que algunos, como este último por ejemplo, están dedicados al club y "mis niños" pues poco tiempo me queda para ellos. La amistad de tantos años no se ve rota por ello, simplemente toma otras formas, por el hábito, la costumbre o vete tú a saber por qué. No me incordia, no me molesta, pero por supuesto que a veces echas de menos las cosas de siempre.

En Santiago, sin embargo, mi Saru o mi Marti (por ejemplo) son añorados si paso muchos días sin verlos. Hace no mucho pasé dos semanas sin ver a uno de ellos y bromeábamos con eso por teléfono. Es diferente el ritmo de vida, sin duda.

Con ello me planteo que uno, con el paso del tiempo, va escogiendo inconscientemente las cosas que le merecen atención. Creces y seleccionas aquello a lo que dedicar el tiempo, a quienes dedicárselo, a quienes quisieras dedicárselo (que no es lo mismo). No es una cuestión de voluntad, simplemente lo haces. Será que así lo quieres. Además, a la inversa suele ocurrir también lo mismo. Sumando sumando uno construye una red lo más sólida y fuerte posible, y esta no se rompe por cuestiones de tiempo. Quien así lo hace acabará, inevitablemente, fuera de ella, y no le echarás de menos.

A colación de esto me vienen a la mente dos preguntas:
a) Si me marchara fuera durante un tiempo, cuando volviera ¿volvería a Santiago o a Vilagarcía? pregunta difícil de la que no sé la respuesta, aunque la intuyo.
b) ¿Por qué hay personas que quieren medirlo todo como si la cantidad de tiempo que pasas con alguien midiera el aprecio que le tienes?

A cuidarse!

jueves, noviembre 08, 2007

Habrá que creer en algo

Escribió Calderón de la Barca que "la vida es sueño, y los sueños... sueños son". Y con esta onírica cita se han saldado muchas y buenas intenciones que se quedan en el camino porque, como bien se intuye de tal sentencia, los sueños son inalcanzables por definición.

¿Y si Newton no hubiera perseguido un sueño? ¿Y si los hermanos Lumiere no hubieran intentado hacer un sueño realidad? ¿Y si Luther King no hubiera tenido un sueño? Porque las grandes ideas nacen de sueños, de posiciones inamovibles e inalcanzables... hasta que alguien decide que dejan de serlo. Porque vivimos de los "¿Y si...?". Nos pasamos horas y horas de nuestra vida haciendo lo prosaico para tener nuestro momento, y cuando llega no debemos estar dispuestos a renunciar a él aunque sea un sueño.

Cuanto más alto pretendas subir, más dura será la caída, pero no llegaríamos a ningún lado conformándonos y creyendo que los sueños, sueños son. Porque no. Porque tiene que no darnos la gana de quedarnos a mirar. Porque, como leí el otro día a un tipo, "prefiero equivocarme en la dirección correcta, que acertar en el camino equivocado", porque "prefiero pedir perdón a pedir permiso" y por tantas otras citas igual de válidas que la de Calderón. Si es por poner frases pues se ponen. Pero dejémonos de historias e intentemos las cosas.

Vivimos de la ilusión, de soñar con un beso de esa chica aunque todo apunte a que nunca nos lo dará, con que podremos tocar la guitarra como Eric Clapton aunque seamos bien torpes, con 20 minutos de Ronaldo en el Madrid de Capello, con tener una casa preciosa cuando seas mayor... Por eso nos gustan los niños, porque todavía no han empezado a pensar en que no va a pasar lo que ellos sueñan, se lo creen. Me declaro en contra de que los sueños son sueños solamente, porque más vale caminar hacia un imposible que dar vueltas sin sentido. Hay que creer en algo.

"Habrá que creer. En Cristo, en la Paz o en Fidel, pero en algo habrá que creer."
Pedro Guerra

martes, noviembre 06, 2007

Ole tus huevos, compañero

Tengo un amigo que no está en muy buen momento. Pasa por uno de esos problemas que no son problemas hasta que le pasan a uno. Dice, mirando al suelo, que no sabe por qué está así pero que no es normal. Hay una niña que le revuelve los días y, como él dice: "Me levanto con sueño, sin ganas ningunas de ir a trabajar y de repente me veo en la ducha sonriendo porque sé que quizá la vea hoy. Estoy tonto." Yo no le quito razón en que lo esté, pero bendita tontería.

El tipo sabe que no hay nada más, que la cuestión va pero no viene de vuelta, y parece ser que sabe (no cree, sabe) que ya no hay más lados por donde mirar. Eso le atormenta y no me para de repetir que no puede ser porque las cosas, cuando tienen que pasar, pasan. Según él, esto merece salir bien porque tiene tan buena pinta... Tal y como él lo dibuja, es cierto que suena bien, pero supongo que no todo sale siempre como uno quiere. No se cansa de hablar de ella, y uno no le puede decir que pare por humanidad. ¡Que lo vacíe todo!

La verdad es que algo también me ha afectado, porque le aprecio y sé que en el fondo, aunque él diga que es un capullo (y yo, de manera cómplice, esté de acuerdo) pues se merece que le salga bien algo. Mucho me temo que no va a ser de ésta, porque visto con objetividad, pues es bastante claro que no. Es cierto que, como él cuenta, "¿a quién carallo le importa ser objetivo en este momento?" No le falta razón. Sé que ha sentido cosas muy difíciles de alcanzar, y que su afán de ver el lado positivo le lleva a pensar en que todo esto ha tenido tantas cosas buenas que no puede estar triste. Sin embargo, por otro lado, me dice que tiene cierta angustia porque cuando sea totalmente consciente de que no hay nada más, puede pasarlo mal. Cuando la racionalidad supere a la emoción, estará deshecho, y para entonces habrá perdido hasta la ilusión. Y eso tiene pinta de ser jodido.

Si de esto has sacado algo en claro, compañero, me alegro por ello. Tú ahora no lo ves, porque quizá no eres capaz, pero has dado todo lo que tenías y uno no puede sentirse mal después de vaciarse. Después de librarnos de toda mierda sobre la objetividad, la racionalidad, las normas sobre cómo deben de ser las cosas y esas patrañas, a algunos nos queda poco a donde agarrarnos. Tú tienes algo más, tienes tus ganas, tus cojones encima de la mesa y un orgullo que debiera de estar tan intacto como para levantar la cabeza y decir muy alto que estás ahí. Sinceramente, tal como funcionan las cosas hoy en día, es más de lo que muchos podemos decir. Salud, compañero. Ole tus huevos.


P.D.: Si todavía queda alguien por ahí que siga leyendo esto, pues ya sabeis. Ahí estamos, que no es poco.

jueves, noviembre 01, 2007

Después de la tormenta siempre llega la calma

Otra vez noche memorable la de ayer. Cambiaron ciertos actores secundarios, pero lo esencial estuvo ahí. Volvimos a estar los de siempre, acompañados por un reparto coral de lujo entre los que Charla, con esos mensajes extraños a las 9 de la mañana, y Carpana (sí, sí, Carpana) estuvieron a gran nivel.

Y como viene siendo habitual, vamos entendiéndonos todos cada vez más, vamos sabiendo de qué va el tema y eso, extrañamente, hace las cosas algo más pausadas. Ahora ya no hay que preguntarlo todo, ya no hay que insistir, se comenta menos... Basta una mirada, una risa o un comentario muy preciso para tocar el botón adecuado. Exige esto estar más fino a la hora de hablar, o de mirar, porque hay que ser sintético y ajustado. Por eso todo parece volverse más vacío por momentos. En realidad, lo que pasa es que esto funciona así y ayer las cosas más importantes de la noche las comprendí con los ojos y no con las palabras. Todo está más lleno, no más vacío, porque hay un poso a partir del cual construir una fiesta muy maja y no un correcalles.

Como dijo aquel "al final, con la luz, todo se aclara" y, como no podía ser de otra manera, hoy amaneció tremendamente soleado para provocar una leve sonrisa de complicidad con uno mismo y no tener que decirte nada para entenderte. La calma de las mañanas "después de" ha llegado, y con ella la recapitulación y la crónica, más abstracta que concreta, en este blog. Ayer, como siempre, todos en su línea: Marti demostrando que la última actuación fue un espejismo, Vichu haciendo sus cosas, Blondie repitiendo "boia, non ve-la vara", Xoan apuntando cosas llegando desde la segunda línea y Saru... Saru es muy grande. Cada uno a sus cosas y Julito en las de todos.

Así fueron las cosas, y así se las hemos contado.