Después de la tormenta siempre llega la calma
Otra vez noche memorable la de ayer. Cambiaron ciertos actores secundarios, pero lo esencial estuvo ahí. Volvimos a estar los de siempre, acompañados por un reparto coral de lujo entre los que Charla, con esos mensajes extraños a las 9 de la mañana, y Carpana (sí, sí, Carpana) estuvieron a gran nivel.
Y como viene siendo habitual, vamos entendiéndonos todos cada vez más, vamos sabiendo de qué va el tema y eso, extrañamente, hace las cosas algo más pausadas. Ahora ya no hay que preguntarlo todo, ya no hay que insistir, se comenta menos... Basta una mirada, una risa o un comentario muy preciso para tocar el botón adecuado. Exige esto estar más fino a la hora de hablar, o de mirar, porque hay que ser sintético y ajustado. Por eso todo parece volverse más vacío por momentos. En realidad, lo que pasa es que esto funciona así y ayer las cosas más importantes de la noche las comprendí con los ojos y no con las palabras. Todo está más lleno, no más vacío, porque hay un poso a partir del cual construir una fiesta muy maja y no un correcalles.
Como dijo aquel "al final, con la luz, todo se aclara" y, como no podía ser de otra manera, hoy amaneció tremendamente soleado para provocar una leve sonrisa de complicidad con uno mismo y no tener que decirte nada para entenderte. La calma de las mañanas "después de" ha llegado, y con ella la recapitulación y la crónica, más abstracta que concreta, en este blog. Ayer, como siempre, todos en su línea: Marti demostrando que la última actuación fue un espejismo, Vichu haciendo sus cosas, Blondie repitiendo "boia, non ve-la vara", Xoan apuntando cosas llegando desde la segunda línea y Saru... Saru es muy grande. Cada uno a sus cosas y Julito en las de todos.
Así fueron las cosas, y así se las hemos contado.
Y como viene siendo habitual, vamos entendiéndonos todos cada vez más, vamos sabiendo de qué va el tema y eso, extrañamente, hace las cosas algo más pausadas. Ahora ya no hay que preguntarlo todo, ya no hay que insistir, se comenta menos... Basta una mirada, una risa o un comentario muy preciso para tocar el botón adecuado. Exige esto estar más fino a la hora de hablar, o de mirar, porque hay que ser sintético y ajustado. Por eso todo parece volverse más vacío por momentos. En realidad, lo que pasa es que esto funciona así y ayer las cosas más importantes de la noche las comprendí con los ojos y no con las palabras. Todo está más lleno, no más vacío, porque hay un poso a partir del cual construir una fiesta muy maja y no un correcalles.
Como dijo aquel "al final, con la luz, todo se aclara" y, como no podía ser de otra manera, hoy amaneció tremendamente soleado para provocar una leve sonrisa de complicidad con uno mismo y no tener que decirte nada para entenderte. La calma de las mañanas "después de" ha llegado, y con ella la recapitulación y la crónica, más abstracta que concreta, en este blog. Ayer, como siempre, todos en su línea: Marti demostrando que la última actuación fue un espejismo, Vichu haciendo sus cosas, Blondie repitiendo "boia, non ve-la vara", Xoan apuntando cosas llegando desde la segunda línea y Saru... Saru es muy grande. Cada uno a sus cosas y Julito en las de todos.
Así fueron las cosas, y así se las hemos contado.

1 Comments:
At 4:29 p. m.,
Anónimo said…
La verdad es que hacía tiempo que no te comentaba nada, aqui en el blog tuyo. Pero tampoco hay mucho que decir, que estoy de acuerdo en tu visión general del tema, tampoco es cuestion comparar ambas fiestas, aunque sea inevitable y admiro esa sutileza al no comentar los detalles, las semejanzas y diferencias, que te voy a contar que no sepas.
PD: no soy tan grande
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