No Somos Nadie

lunes, septiembre 22, 2008

El grupo

Compruebo desde hace un tiempo, de manera directa, como la colaboración es totalmente necesaria para que los proyectos lleguen a buen puerto. Te encuentras con ideas que, cuando sobrepasan la barrera de lo personal, siempre necesitan de la influencia de más gente. Es difícil valerse por si solo para conseguir todo, para llegar a alcanzar una buena ejecución o un resultado de alto nivel.

Particularmente lo compruebo en mi club, donde estamos metidos en una dinámica de autoexigencia, de organización de eventos y competiciones donde cada vez se nos exige más, precisamente porque habíamos cumplido anteriormente. Los torneos de ajedrez para niños ya no nos valen con caballetes, tablones, sillas de playa y piezas rotas y torcidas. Nuestros niños juegan ahora en mesas caralludas, con manteles, tableros perfectos y casi nevos, relojes digitales, llevan unos trofeos espectaculares, todos los que participan se llevan regalos, se sortean premios a los jugadores (balones, pendrives, mp3, bicicletas) y ya no son 30, ahora son 130, 140 o 150.

Ya no pensamos en que la clausura se haga todos apiñados en una sala pequeña y fría que hemos mendigado a quien fuera. Ahora la hacemos en grandes pabellones, en auditorios, con proyecciones audiovisuales y contratando animadores para estar con los peques. Ahora no hay que viajar a las 6 de la mañana para encontrar sitios cutres y feos, y comer a toda prisa mal y arrastro con padres que se dejan el dinero. Ahora los niños están invitados a comer, pasan el tiempo en los McDonald´s y tenemos espacios para ellos mientras no están con su partida. Ahora van con ropa del club (chandal, polos, sudaderas...)

Esto es imposible sin colaboración. Sin poner todos su parte no se llega a nada. ¿De dónde sale? Sale de los muchos fines de semana que bastante gente se deja en echar una mano, de tirar de aquí y de allá para los patrocinios, de moverse, de tener 10 padres y madres que se ofrecen a hacerse cursos de árbitros para poder ejercer ellos y dejarnos a los monitores tiempo para otras cosas, de 25 padres y madres que con 50 euros hacen un pincho pistonudo para 50 personas en donde todo son halagos. Esto nace del trabajo conjunto que tanto beneficio lleva a cada uno, y sobre todo a los chavales.

Y nace, por supuesto, de las equivocaciones a las que nos vemos abocados aún cuando somos muchos. Porque hay iluminados que lo saben todo y te desarman un plan con un solo comentario... o al menos eso creen. Sin embargo, como un día leí en algún sitio, prefiero equivocarme en el sentido correcto que acertar en el sentido equivocado. Hoy día, esta frase efectista (que comparto) me la cambió un buen amigo esta mañana por otra: mejor es equivocarse con los tuyos que acertar en solitario.

miércoles, septiembre 10, 2008

Me gusta

Me gusta no tener despertador, me gusta despertarme y ver que hace sol. Me gusta Santiago, la zona vieja, me gusta una caña sin tener que apurarse. Me gustan los sitios donde ponen pinchos con la segunda caña.

Me gusta el Bar Puerto.

Me gusta tener muchas cosas que hacer. Me gusta la gente educada, me gusta dar las gracias cuando me tratan bien. Me gusta conocer al de la tienda de la esquina. Me gusta que me llamen mis amigos. Me gusta la gente.

Me gusta viajar. Me gusta ir en el coche con la ventana abierta. Me gusta sentarme en la Quintana.

Me gustan los que son buenas personas, los que no escriben las facturas de sus favores, los que son sinceros y dicen que les cabrea no conseguir las cosas. Me gustan los que te dicen que les puedes ayudar. Me gusta el cine, con coca-cola y palomitas. Me gusta leer algo que me hace parar y pensar.

Me gusta el fútbol y leer el Marca y el As (¡qué carallo!). Me gusta ir al Blaster y no pensar que solo soy guay si llevo gafas de pasta y hablo de los Artic Monkeys. Me gusta cenar fuera. Me gustan las copas en vaso ancho.

Me gusta el ajedrez, mis niños del club y verlos cuando se meten conmigo. Me gusta mayo. Me gusta el mar, salir en barco y servirte un cubata al lado de una batea. Me gusta estar sentado a las 6 de la mañana y no parar de reir. Me gusta Lisboa.

Me gustan las mujeres, me gusta el vino.

martes, septiembre 09, 2008

No me gustan

No me gustan los que van con paragüas y se quedan clavados debajo del balcón para que tú tengas que bordear por fuera. No me gustan las señoras que se cuelan en la cola del súper sin mirarte a la cara. No me gustan los niñatos que te están perdonando la vida cuando te cruzan por la calle. No me gustan los caseros de Santiago.

No me gustan los que se paran a hablar en una puerta y ni se apartan cuando quieres pasar, que son los mismos que van paseando a lo ancho por la acera y se molestan si les pasas por el medio. No me gustan los que se compran su primer coche antes que su primer periódico, conducen con la música a todo volumen, y que creen que cualquier calle es el circuito de Montecarlo.

No me gustan las que no se paran a saludar, las que se crecen con facilidad, las miradas por encima del hombro. No me gustan quienes miran la marca de tu ropa antes que tu cara. No me gustan quienes se "agobian" con facilidad, quienes se ahogan en un vaso de agua. No me gustan los que tienen una televisión tan grande en casa que no queda sitio para poner un par de libros.

No me gustan los que saben tu apellido antes que tu nombre. No me gustan los que viven en una bronca permanente. No me gustan los que no ponen la calefacción porque si no no llegan a fin de mes pero se compran polos Lacoste para pasear el domingo.

No me gustan la revistas del corazón, los programas en que alguien diga "que sepa toda España...". No me gustan los alternativos de pastel. No me gustan los que miden su virilidad en el número de cubatas que beben, las babosadas que le dicen a alguna o las revoluciones de su coche.

miércoles, septiembre 03, 2008

Sobre el Príncipe de Asturias (el premio, digo)

Quizá parezca yo un tipo muy raro o no entiendo muy bien lo que pasa en ciertas mentes privilegiadas, pero me parece bastante triste que el Premio Príncipe de Asturias de lo hayan dado a Nadal.

Un galardón al que podemos evaluar en otras categorías y recitar los nombres que deberían de estar en alguna parte de cualquier crónica cultural, histórica, política o social del siglo XX, y ahora ya inicios del XXI. Y en los deportes, ¿qué? Pues suponemos que lo ha asaltado el mismo fenómeno que ocurre con el mundo del deporte en general: la prisa, lo inmediato, el "ombliguismo" y el pan para hoy y hambre para mañana. Un galardón que cuenta entre sus premiados con Carl Lewis, el Tour de Francia, la selección brasileña de fútbol, Samaranch, Indurain, el Guerrouj o Serguei Bubka, entre otros, pues parece que se ha colocado en un punto de referencia que está por encima de modas o intereses.

Ya en los últimos tiempos no tenía buena salud el enfermo, cuando decidieron dárselo a Fernando Alonso. Había quedado campeón del mundo, sí, y eso solo lo hace uno. Eso sí, no me parece a mi que encaje con ninguna otra característica de aquellas que el premio dice que son merecedoras de tal distinción. Vale, que igual era el único asturiano al que se lo iban a poder dar, pues mira... ni así, pero pasó. Dos años después se lo dieron a Michael Schumacher y el alemán debió de pensar que casi ni debía de ir porque no. Si hay alguien que sea historia en la F1 ese es Schumacher, y una vez que se retira pues es un buen candidato.

Este año, Nadal entre los nominados. Y el mallorquín es bueno a rabiar, nadie saber a donde puede llegar, pero no me parece a mi un candidato perfecto para mostrar como "una carrera de éxito defendiendo los grandes valores del deporte, difundiendo el deporte y sus aspectos más positivos". Sencillamente porque acaba de empezar. Y es que precisamente eso lo hace mejor deportista, que tiene 22 años y el tío ya es increiblemente bueno. Lo bonito es ver a dónde puede llegar. Pero no para esto. No para un Príncipe de Asturias.

Primero porque no es el objetivo original del premio. No es para un deportista que no se sabe cuál será su resultado al final de carrera, sino para quien haya mostrado ya todas las fases de su evolución, o quien haya pasado muchos años en la élite en todo tipo de situaciones. Quizá (seguramente) dentro de 6 o 7 años Nadal sería un gran candidato. Pero no ahora.

Tampoco por sus rivales en las nominaciones. Y no lo digo por la selección de fútbol, que sería el mismo caso, o peor. Más bien lo digo por el amigo Phelps o la propia Isinbayeva. Lo del Bolt es interesante, pero no creo que se pueda llevar el Príncipe de Asturias todavía. Y es que es eso, el Premio que aspira a ser la referencia, el Óscar de los Deportes, el premio que quiere hacer que todo el mundo quiera ganarlo. Un premio para emocionarse y para decir: coño, me han dado el príncipe de Asturias.

Así no. Porque entonces cuando se lo quieran dar a la Isinbayeva (que lo único que le falta es coger el listón, tirarlo al suelo y decir que no salta nadie más porque ella se va para casa y después de ella se acabó el tema) pues la tía dirá que no puede venir porque está entrenando en no sé donde. Y entonces nos quejaremos de que no le dan la importancia que se merece y que son unos maleducados y no saben valorarlo. Si en vez de Alonsitos y compañía, el premio se lo hubieran llevado los más grandes (ojo, que el detalle es ese, no dárselo a uno que es grande, es que hay que dárselo a los más grandes entre los más grandes) entonces el Phelps querría llevárselo. Ahora pensará que no se lo lleva porque no es español (supongo que ser el tipo que más medallas tiene en la historia de los JJOO no valía)... y tendrá razón. Pues que hagan dos categorías, la española y la internacional, pero que no devalúen un premio para quedar bien con nadie. A ver si resulta que el año que se lo dieron a Woody Allen o a Arthur Miller deberían de llevárselo Amenábar (que fue el que más taquilla hizo aquel año) y Juan José Millás.

Como diría Rajoy "¡ Vaya tropa!"

martes, septiembre 02, 2008

Fútbol una sumus

Con la vuelta de septiembre, los horarios de venir a "parecer que se trabaja", Santiago, el otoño y estas cosas pues hay que volver a la rutina y las costumbres. Más que un post triste sobre la vuelta de las vacaciones habrá que subirse al carro de las cosas buenas que vienen al acabarlas (si no puedes con tu enemigo, únete a él). Para darle un poco de nueva vida a este blog recurriremos pues al más vil de los trucos: hablar de fútbol.

Ya el sábado algunas copichuelas cayeron mientras el bueno de Martín, el clásico Pedrito y un servidor cruzaban predicciones (a cada cual más desatinada) sobre el futuro futbolero de esta temporada. Vayan por delante algunas de mis ideas sobre lo que pasó, lo que pasa y lo que pasará. Con el ánimo de que aporteis las vuestras:

a) Lo de Cristiano Ronaldo es de coña. A mi me huele a que alguien le habló a Cristiano del Madrid y viceversa. Y como a uno le hablaron de cifras mareantes y al otro (presidente madridista) le hicieron soñar con ser "Il padrino" del gran fichaje, pues se enredó la cosa. Al final nada de nada, como tenía que ser.

b) Por el medio de esto, como se les fue la cabeciña, se cargaron a Robinho. Al tipo lo usan como moneda sin cortarse, sin rubor. Y el tipo luego dice: pues a mi no me putea nadie y tira de niño mimado ofendido. Pulso que te crió y, al menos, no salió mal. Teniendo en cuenta que el Madrid intenta lo mismo siempre metiendo bombas en vestuarios ajenos, pues no hay de qué quejarse ahora...

c) Menos mal que ahora ya se puede respirar tranquilo. Me embargaba la angustia de pensar cómo se podía haber dejado viva la plantilla del Zaragoza. Eso sí, que no los fiche todos el mismo equipo está bien porque sino baja a segunda (sigo sin comprenderlo).

d) Me gusta Guardiola. Qué fácil le resulta entrenar. Y cuando pierde es fácil, llega a la rueda de prensa y dice: lo hemos hecho mal por esto, por esto y por esto. Qué sencillo lo hace el tío. Las comparativas son odiosas.

e) Si Robben no se rompe pronto, quizá tengamos un gran futbolista por fin.

f) El Van de Vaart arrancó igual que Sneijder el año pasado. Parecía que no había otro puesto donde fichar, aunque con la putadita del buenazo de Wesley y su lesión parece que vino "al pelo".

g) ¡Qué cosas tiene el Atleti! no se puede decir nada. A mi me invadía el escepticismo con el Kun, pero ahora ya me enganché. Ojo a esa delantera.

h) Las cosas no han cambiado tanto: el Madrid vive del portero y del 9, pierde en Riazor, el Bilbao se discute consigo mismo, el Atleti promete, el Barça juega bien pero arranca temblando, la clase "currante" empata (Osasuna, Racing, Sevilla, etc.). ah! y el Celta pierde en casa con un recién ascendido. La vida sigue igual.