Números
Tienen los números una aureola de frío. Parecen imperturbables. Cuando los números entran en una conversación la racionalidad y la objetividad dicen hacer acto de presencia, y es entonces cuando los grandes sabios de la escena de la discusión fuman sus pipas y hablan de ciencia y de citas famosas.
Los números imponen su ley. Todo tiene que ser medido, para poder compararlo. Compararlo con antes, consigo mismo; compararlo con otros, con otro tiempo, con otros números al fin y al cabo. Y esta guerra de cifras y datos se convierte en un vaivén de palabras sin sentido. Al final siempre se trata de cual es más grande. Hay números que te identifican, el DNI, el número de la SS... Los números impersonalizan y reducen tu diferencia al mínimo.
Sin embargo, detrás de todo, los números tienen su corazoncito. El 5.0 en aquel examen, el 22 de mi cumpleaños, el 1º en el torneo, el 7 de Raúl y sus 309 goles, el 4-8-15-16-23-42...Hay números que te levantan el ánimo, o te lo bajan. Hay números que son la alegría.
Hay miles de personas en este mundo que trabajan por y para los números. Todo son números. La economía son números. ¿Dónde están entonces todos esos números que se decía que estaban ahí pero desaparecieron cuando fueron buscarlos? Y claro, al final resulta que los números no son todo y que si no están en contacto con su realidad, nos hacen vivir una ilusión que no existe. Y ahí empezó la crisis, dicen.
Los números imponen su ley. Todo tiene que ser medido, para poder compararlo. Compararlo con antes, consigo mismo; compararlo con otros, con otro tiempo, con otros números al fin y al cabo. Y esta guerra de cifras y datos se convierte en un vaivén de palabras sin sentido. Al final siempre se trata de cual es más grande. Hay números que te identifican, el DNI, el número de la SS... Los números impersonalizan y reducen tu diferencia al mínimo.
Sin embargo, detrás de todo, los números tienen su corazoncito. El 5.0 en aquel examen, el 22 de mi cumpleaños, el 1º en el torneo, el 7 de Raúl y sus 309 goles, el 4-8-15-16-23-42...Hay números que te levantan el ánimo, o te lo bajan. Hay números que son la alegría.
Hay miles de personas en este mundo que trabajan por y para los números. Todo son números. La economía son números. ¿Dónde están entonces todos esos números que se decía que estaban ahí pero desaparecieron cuando fueron buscarlos? Y claro, al final resulta que los números no son todo y que si no están en contacto con su realidad, nos hacen vivir una ilusión que no existe. Y ahí empezó la crisis, dicen.
