No Somos Nadie

miércoles, marzo 25, 2009

Iluminados aprovechados

Con la más evidente de las imparcialidades (nótese la ironía, por favor) hace La Voz de Galicia una encuesta abierta al participación de cualquiera que pase por allí, en la que pregunta si debería de prohibirse a los jóvenes conducir en las noches de marcha. Evidentemente, como no podía ser de otra manera, una mayoría aplastante dice que sí. Así andamos.

Pienso yo que habrá sido hecha la encuesta con la mejor de las intenciones, pero un poquito de oportunismo sí que se le puede achacar…solo un poquito. Con el accidente de este fin de semana ya no en la memoria, sino en la portada, es demasiado facilón hacerse preguntas como esa. Y demasiado peligroso.

Será, según los sabios pensantes de La Voz, que estaría bien que la gente se plantee que hay que prohibir a los vándalos jóvenes, esos que solamente quieren emborracharse y pegarse ostias con los coches, que conduzca las noches de marcha. Porque claro, los niñatos estos sólo saben salir para beber y hacer el ganso.

Me pregunto yo si estará alguno de los cocos de La Voz en las carreteras parando coches cuando tocase hacerlo. Y me pregunto en qué edad van a marcar eso de “jóvenes”. Lo digo porque seguro que hay un listo que lo tiene claro: a los 25 son unos imprudentes, y a los 26 son gente decente que sostiene el país. Y preguntando por preguntar: ¿Cuáles son las noches de marcha? Un tipo dirá que los viernes y sábado, más los domingos a menos hora y los jueves donde hay universidad. Y se quedan tan anchos, seguro.

Al mendrugo que se le ocurre aprovechar este momento, con 4 rapaces muertos en los ojos, para saltar este grito represivo, habría que preguntarle si él no será de los listos que cree que la ley de puntos del carné es una mierda porque “yo con dos copas sigo conduciendo de puta madre”. Afirmación esta última, por cierto, que se escucha el 99% de veces a mayores de 30 años. El mismo mendrugo seguro que no tiene en cuenta que los problemas no se resuelven prohibiendo, sino enseñando y dando recompensas y castigos. Si hay que ser mucho más duro con las multas, pues que se sea, genial. Pero prohibir… pero vamos a ver: si yo tengo que llevar a mi madre, mi abuela o mi vecino al hospital el sábado a la noche por un problemón urgente, ¿no puedo? ¿Me van a parar los imbéciles estos para decirme que no puedo conducir?

Son ganas de vender que los niños son niñatos, que los jóvenes de hoy en día son unos tirados y seguro que alguno piensa que antes vivíamos mejor, que es lo que acaban diciendo estos sinvergüenzas. El “presi” de La Voz, con su narcisismo habitual, escribía hace poco un “Yo protesto” poco original. Quizá sería el momento de que los miles de jóvenes que salen de noche de manera responsable le dijeran que protestan porque haya cuatro iluminados, que seguro que son los que le compran un Audi a su hijo y piensan que los malos son los hijos de otros, diciendo que había que prohibir estas cosas. Panda de…

lunes, marzo 23, 2009

Condones, lazos blancos e infamias

Ciertos debates y avances hacen que, por encima de lo que habitualmente envuelve a algunas personas de la vida pública, todo cobre un cierto sentido y podamos hablar de verdad de cuestiones que importan. La reforma de la ley del aborto es, como parece evidente, un tema de los que merece la pena pensar y opinar.

A mi manera de verlo es una reforma necesaria, que nos pondrá más cerca de donde debemos estar como sociedad y que da un paso más hacia situaciones más normales sobre las libetades de las personas. Otras posturas son tan legítimas y tan respetables como la que cuento yo, o como otras que habrá con otros puntos de vista. Eso sí, todas ellas deberían cumplir un principio básico de respeto mutuo. Y a veces no es así.

Uno de los factores que me lleva a darle más vueltas de lo normal a este tema es la convulsión que ha provcado en el sector más rancio y casposo de lo social. Esta derechona (disculpas por el sesgo verbal) que está instalada en la doctrinas eclesiásticas más enraizadas. Viene la Iglesia a contarnos que en Semana Santa intentarán que todas las procesiones lleven lazos blancos "en defensa de la vida" o, lo que ellos consideran como lo mismo, en contra del aborto.

Vaya por delante mi enérgica repulsa a tal infame institución. Sí, lo sé, no es equilibrado y casi ni educado, pero no se lo merece. La Iglesia (que no los que van a la Iglesia) se empeña una vez más en apoderarse de la razón moral y quiere hacer política. Su jefe supremo viene de decir en medio de África que el uso del condón aumenta las probabilidades de contraer el SIDA. Y después de decirlo se queda tan ancho.

A esta institución que se ha basado en infundir el miedo y la incertidumbre en los más desprotegidos, para vivir a costa de ellos, le tocan en el negocio cuando se habla de aborto o de condones. Y se quedan tan panchos cuando dicen estas cosas. Nunca les ha costado mentir tan abiertamente, lo siguen haciendo y harán. Así de sencillo: usar condón aumenta las probabilidades de coger el SIDA, y abortar es matar a un niño.

Que uno tenga una postura, vale. Que se defiende, bien. Que se defienda con firmeza, perfecto. Eso sí, que se quede en la esfera de lo privado, pues eso es la Iglesia, un entorno privado que demasiados privilegios tiene (más que nadie y que nada) como para decir nada. Si mañana GreenPeace da su opinión sobre el aborto espero que tenga tanta repercusión como la de la Iglesia, porque tiene la misma legitimidad y, si acaso, bastante más catadura moral. Y así nos va, mientras esta gente sigue pensando que son la referencia de la moral y del sentido común. Mientras alguien como Rouco Varela pueda seguir teniendo la atribución de un creador de opinión, pues nos irá así. Bastante vergüenza supone que hagan mítines desde los púlpitos y que entreguen sobres de votos antes de las elecciones. Bastante triste es que sigan mintiendo aprovechándose de los feligreses que necesitan consuelo y ayuda ante sus situaciones.

Lo que resulta vomitivo es que hablen torcidamente de vida quienes durante tanto tiempo no han hecho más que sentirse capaces de dictar quien merecía vivir y quien morir. Y así lo ejecutaran con aires de impunidad. Lamentable. Y mientras sigamos teniendo un importante partido político que sea cautivo de estos hilos, mal iremos.

miércoles, marzo 18, 2009

Gabo

“Ante esta realidad sobrecogedora que a través de todo el tiempo humano debió de parecer una utopía, los inventores de fábulas que todo lo creemos nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria.Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra”.

Gabriel García Márquez.
La soledad de América Latina

miércoles, marzo 04, 2009

Los domingos que pasan cosas

La capacidad de destruir algo material del ser humano es sorprendentemente gigante. Pero más sorprendentemente gigante, mucho más aún, es la capacidad de destrucción de lo no material. Y además, eso no te lo perdona nadie, como debe de ser.

Ante el domingo pasado, y sus números (qué curioso haber hablado de eso justo antes), cada uno tiene su lectura. Me he encontrado con que mucha gente, mucha, mostró su sorpresa y su desconcierto. Más aún, comprobé su enfado y en muchos casos su indignación. ¿Hay razones? Cada uno se puede sentir como quiera, faltaría más, pero hay que pensarlas en frío y entonces juzgarlas.

Si me encontré con tanto sorprendido, esto puede significar muchas cosas pero desde luego que una muy interesante: el mundo de cada uno es, inevitablemente, sesgado. Vamos formando nuestro entorno en función de nuestras aficciones, nuestros afectos y nuestras preferencias. Estas, indudablemente, llevan consigo la manera de entender lo que nos rodea y esto es, invariablemente, un concepto de la política. Porque todo el mundo sabe de política, todo el mundo puede opinar y todo el mundo tiene una idea. Aunque esto es motivo de otro debate que ya propuse por aquí un día.

Este entorno, decíamos, está sesgado por uno mismo. Y entonces a veces se pierde una parte de la sensación de realidad. Cierto es que en la mano de cada uno está la voluntad de escuchar a todos, de plantarse en diferentes contextos. Pero por mucho que lo intente su entorno le va a dar la mayoría de opiniones que busque. ¿Y así se explica lo del domingo? pues no lo sé, pero yo desvarío por donde quiera, y para mi sí puede ser un razonamiento.

Algo se hizo mal. Algo habremos hecho mal, hablando en primera persona porque así lo siento. Seguro que sí, porque sino no hubiera pasado lo que pasó. La lectura estadística va por un lado, porque el PP ganó no tantos votos como parece y la variación en números es poca. Pero la esencia está en lo cualitativo. Ahí se hundió un barco, y eso es culpa de quienes lo habitaban. Y punto. Y lo demás es negar la evidencia. Algo hemos hecho mal.

No hemos sabido decir que no cuando había que decir que no a los que querían hacer lo que les daba la gana, como quien tiene un hijo adolescente y decide criarlo a base de consentirlo. No se puede decir que los demás están equivocados pero no salir a decir el por qué, no vale esconderse en el salón pensando que el patio estará limpio pase lo que pase. Y si aún encima tienes que contar que el salón lo cuidaste bien y lo pusiste bonito pues tendrás que dejar que la gente pase a tu casa y no pensar que te van a dar la razón porque la casa de otro está sucia.

Que no. Que así no vale. Que si alguien quiere que le den la razón tendrá que buscarla. Y si no, te dicen que no la tienes.

Y ahora a contarle a la gente que nos equivocamos pero que sigue siendo mejor opción para todos aquella que le falló una vez.