Los domingos que pasan cosas
La capacidad de destruir algo material del ser humano es sorprendentemente gigante. Pero más sorprendentemente gigante, mucho más aún, es la capacidad de destrucción de lo no material. Y además, eso no te lo perdona nadie, como debe de ser.
Ante el domingo pasado, y sus números (qué curioso haber hablado de eso justo antes), cada uno tiene su lectura. Me he encontrado con que mucha gente, mucha, mostró su sorpresa y su desconcierto. Más aún, comprobé su enfado y en muchos casos su indignación. ¿Hay razones? Cada uno se puede sentir como quiera, faltaría más, pero hay que pensarlas en frío y entonces juzgarlas.
Si me encontré con tanto sorprendido, esto puede significar muchas cosas pero desde luego que una muy interesante: el mundo de cada uno es, inevitablemente, sesgado. Vamos formando nuestro entorno en función de nuestras aficciones, nuestros afectos y nuestras preferencias. Estas, indudablemente, llevan consigo la manera de entender lo que nos rodea y esto es, invariablemente, un concepto de la política. Porque todo el mundo sabe de política, todo el mundo puede opinar y todo el mundo tiene una idea. Aunque esto es motivo de otro debate que ya propuse por aquí un día.
Este entorno, decíamos, está sesgado por uno mismo. Y entonces a veces se pierde una parte de la sensación de realidad. Cierto es que en la mano de cada uno está la voluntad de escuchar a todos, de plantarse en diferentes contextos. Pero por mucho que lo intente su entorno le va a dar la mayoría de opiniones que busque. ¿Y así se explica lo del domingo? pues no lo sé, pero yo desvarío por donde quiera, y para mi sí puede ser un razonamiento.
Algo se hizo mal. Algo habremos hecho mal, hablando en primera persona porque así lo siento. Seguro que sí, porque sino no hubiera pasado lo que pasó. La lectura estadística va por un lado, porque el PP ganó no tantos votos como parece y la variación en números es poca. Pero la esencia está en lo cualitativo. Ahí se hundió un barco, y eso es culpa de quienes lo habitaban. Y punto. Y lo demás es negar la evidencia. Algo hemos hecho mal.
No hemos sabido decir que no cuando había que decir que no a los que querían hacer lo que les daba la gana, como quien tiene un hijo adolescente y decide criarlo a base de consentirlo. No se puede decir que los demás están equivocados pero no salir a decir el por qué, no vale esconderse en el salón pensando que el patio estará limpio pase lo que pase. Y si aún encima tienes que contar que el salón lo cuidaste bien y lo pusiste bonito pues tendrás que dejar que la gente pase a tu casa y no pensar que te van a dar la razón porque la casa de otro está sucia.
Que no. Que así no vale. Que si alguien quiere que le den la razón tendrá que buscarla. Y si no, te dicen que no la tienes.
Y ahora a contarle a la gente que nos equivocamos pero que sigue siendo mejor opción para todos aquella que le falló una vez.
Ante el domingo pasado, y sus números (qué curioso haber hablado de eso justo antes), cada uno tiene su lectura. Me he encontrado con que mucha gente, mucha, mostró su sorpresa y su desconcierto. Más aún, comprobé su enfado y en muchos casos su indignación. ¿Hay razones? Cada uno se puede sentir como quiera, faltaría más, pero hay que pensarlas en frío y entonces juzgarlas.
Si me encontré con tanto sorprendido, esto puede significar muchas cosas pero desde luego que una muy interesante: el mundo de cada uno es, inevitablemente, sesgado. Vamos formando nuestro entorno en función de nuestras aficciones, nuestros afectos y nuestras preferencias. Estas, indudablemente, llevan consigo la manera de entender lo que nos rodea y esto es, invariablemente, un concepto de la política. Porque todo el mundo sabe de política, todo el mundo puede opinar y todo el mundo tiene una idea. Aunque esto es motivo de otro debate que ya propuse por aquí un día.
Este entorno, decíamos, está sesgado por uno mismo. Y entonces a veces se pierde una parte de la sensación de realidad. Cierto es que en la mano de cada uno está la voluntad de escuchar a todos, de plantarse en diferentes contextos. Pero por mucho que lo intente su entorno le va a dar la mayoría de opiniones que busque. ¿Y así se explica lo del domingo? pues no lo sé, pero yo desvarío por donde quiera, y para mi sí puede ser un razonamiento.
Algo se hizo mal. Algo habremos hecho mal, hablando en primera persona porque así lo siento. Seguro que sí, porque sino no hubiera pasado lo que pasó. La lectura estadística va por un lado, porque el PP ganó no tantos votos como parece y la variación en números es poca. Pero la esencia está en lo cualitativo. Ahí se hundió un barco, y eso es culpa de quienes lo habitaban. Y punto. Y lo demás es negar la evidencia. Algo hemos hecho mal.
No hemos sabido decir que no cuando había que decir que no a los que querían hacer lo que les daba la gana, como quien tiene un hijo adolescente y decide criarlo a base de consentirlo. No se puede decir que los demás están equivocados pero no salir a decir el por qué, no vale esconderse en el salón pensando que el patio estará limpio pase lo que pase. Y si aún encima tienes que contar que el salón lo cuidaste bien y lo pusiste bonito pues tendrás que dejar que la gente pase a tu casa y no pensar que te van a dar la razón porque la casa de otro está sucia.
Que no. Que así no vale. Que si alguien quiere que le den la razón tendrá que buscarla. Y si no, te dicen que no la tienes.
Y ahora a contarle a la gente que nos equivocamos pero que sigue siendo mejor opción para todos aquella que le falló una vez.

6 Comments:
At 3:58 a. m.,
Anónimo said…
Por desgracia muchos de nosotros nos quedamos con boca abierta cuando seguiamos los resultados via internet desde el otro lado del charco.
Pero es así no vale tener mejor la mejor carne en tu negocio, hay que saber venderla.
Todos lo hemos hecho mal empezando por nostros mismos cuando tomamos ciertas decisiones.
Pero bueno es lo que toca y ahora a volver empezar, nos queda volver a levantarnos y empezar a andar hacia el futuro.
Lo dijimos muchas veces Julito el futuros es nuestro porque nosotros somos el futuro.
Leete mi blog y dame opinion mexanpornos.blogspot.com
Ya sabes quien soy.
At 9:13 a. m.,
Anónimo said…
El PSOE gobernó toda la legislatura con un cáncer que nunca supo extipar.
Y en esta, nuestra comunidad autónoma, que es mayoritariamante conservadora, esa es razón más que suficiente para decantar unas elecciones...
At 10:58 a. m.,
Anónimo said…
razón tiene juantxin para decir lo que dice, pero el análisis no sería completo si el Psoe no busca en su propia casa algunas de las razones del descalabro.
Además de la imagen fría ante la ciudadanía, existe la percepción que la última semana de campaña hizo mucho daño, las acusaciones de despilfarro, si son falsas, deberían haber sido contestadas como se merecía. Aquí, quien calla otorga, y el gallego está esperando ávido una excusa para votarle al PP....
de todas formas la legislatura fue decepcionante, un "cambius interruptus", poca o ninguna percepción de ese cambio tuvo la cuidadanía.
Oportunidad perdida, tenemos PP para muchos años
At 12:05 p. m.,
Anónimo said…
Sí es cierto que los socialistas tienen que buscar explicaciones en casa. Da la sensación que mientras Feijoó, Rajoy y cia. hacían "campaña" para ganar la elecciones, en el PSOE ya las daban por ganadas.
Los gallegos hemos vivido una legislatura, más con un bigobierno, que con un bipartito. Y así es imposible llegar al ciudadano.
At 3:56 p. m.,
Anónimo said…
Indudablemente hay mucha razón en vuestras palabras, sin embargo, hay un pequeño detalle que a mi modo de entender, y quizás por vuestra orientación política, se os escapa un pelín. No es otra que la siguiente: No sólo ganó las elecciones el PP y las "perdisteis" los del PSOE, también las ha perdido el otro partido en discordia. Porque el BNG también perdió un escaño (sino me equivoco en A Coruña), además de que creo recordar que había un dato de Ourense en el que el "voto protesta" de las pasadas elecciones que se había movido al BNG volvió derechito al PP. No supieron tampoco retener lo que habían conseguido y eso también influyó un poco en el resultado...
Esperemos que no sea tan malo como todos lo pintamos...
At 3:33 p. m.,
Julito said…
Pues sin que sirva de precedente, yo creo que todos teneis razón.
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