No Somos Nadie

jueves, junio 17, 2010

El último partido

Lakers y Celtics se juegan hoy el anillo de la NBA. Es cierto que hay una liga regular, pero todo el mundo sabe que la NBA se juega en los playoffs. Pero más allá, puede acabar siendo posible, como esta vez lo es, que el título se juega a un solo partido. Sí, se puede ganar antes y hay muchos partidos para ello. Sí, lo que sea, pero con un poco de igualdad, se juega a un partido. Y en lo mismo está cualquier competición que tenga una final (Mundial o Europeo de cualquier deporte, Champions...).

La competición más justa es una liga. Ocurre que hay más cosas, que a veces hay otros métodos para buscar más cosas (más partidos, más emoción...) con lo que, entonces, prima el tema periférico. Es decir, espectáculo, pasta y demás. Vale, tampoco dejaremos el debate en una cuestión de opiniones fáciles y sin mayor profundidad.

La cuestión, más allá de lo injusto, está en los que se la juegan. ¿Qué hacer cuando te juegas todo a un todo o nada? Ese tipo de preguntas que la publicidad tan bien maneja para sus anuncios de las finales, para calentar ambientes, yo me las hago pero para que las conteste alguien de verdad.

Pues el tema es que así es. No es justo, pero es así, porque las normas son así. A un partido. Donde no ganará el mejor, sino el que mejor juegue ese partido. ¿Qué hacer? Pues jugártela a lo tuyo. Así lo hizo Pepu cuando en semis de aquel mundial que ganamos se jugó el pase, en la última jugada, a defender el tiro argentino. Así lo hicimos al darle aquel balón a Pau que no entró. ¿Por qué? Porque ante lo injusto, lo que no cabe es pretender cambiar de chip. Cada uno con lo suyo, y olvidarse que todo es una mierda y tal, pero desde luego apostar por algo.

Decía Steitniz, uno de los grandes clásicos del ajedrez, que es mejor tener un mal plan que no tener plan. Y a mi me parece genial reflexión.

No me gusta todo a un partido. Por los jugadores, por los que trabajan con ellos, porque no puede ser que todo se juegue en la última posesión y en el último tiro. La épica no suele ser justa, ni acorde a los méritos. Pero es así.

Eso sí, yo sé cuál es la mía. Si queda una posesión, prefiero estar 1 abajo y posesión que 1 arriba y defender. ¿Por qué? Porque la mía es esa, yo quiero el balón. Y esos son los míos, los que lo quieren. Porque prefiero la derrota que la indolencia.

lunes, junio 07, 2010

Buenas noches, bienvenidos...

...hijos del rock`n roll.

Hoy cumple años Miguel Ríos. Un viejo zorro, un clásico para muchos que no sabemos por qué le llamamos así porque no sabemos más de 3 o 4 canciones, pero que se ha movido bien en ese instante decisivo que le lleva a uno a darle al botón de buscar otra emisora de radio en el coche. Muchas veces aguantó ese tirón y cambiaste una canción más tarde.

Probablemente quienes hayan conozcan bien y a quienes nos gustan (y hablo de conocer en tercera persona y de gustar en primera conscientemente) los clásicos en inglés, no hayamos prestado tanta atención a quienes hicieron un poco bastante de cuña rockera en estas tierras llamadas España. Sin embargo, y aunque a veces a alguien le pueda parecer un imitador de poses, Miguel Ríos apadrina en cierta manera (permítaseme hablar con tanto libre albedrío) una generación que le mete brasa al eléctrico en castellano. Al menos así lo veo yo. Creo que se ha tenido menos en cuenta de lo necesario a los Rosendo, Enemigos, Héroes, Suaves y demás. Y también a ese otro rockanroleo de los Loquillo, Urrutia, Auserón que, siendo diferente, también sumó. Lo digo porque lo de fuera siempre ha vendido más, y porque quizá nos resulte más épico ver a Springsteen versionando Twist and Shout que a Miguel Ríos dándole una nueva visión a Black is Black.

Sin entrar en los porqués de lo dicho, tan extensamente desentrañados por miles de antropólogos en prácticas, me gusta pensar en este tipo que se subió a un escenario y dijo que "vuestro impulso nos hará seres eléctricos". En realidad, creo que hace falta tener claras muchas cosas, y que te falten algunas otras, para hacerlo. Pero yo me alegro, y sabiendo que está en su última gira (aunque como dice él, los Rolling también lo están) creo que no está mal darle al césar lo que es del césar, y recordarle que en el mes 6 cumple 66, lo cual siempre será motivo de guiño para un aliado de la noche.

Cambios

Según la conversación en que uno se encuentre, habrá quien pueda decir que "todo cambia" y habrá también quien diga que "al final, todo es siempre igual". Ambos lo dirán convencidos. Ambos lo harán con pose filosófica de haber aportado a los demás el grano de intelectualidad que les faltaba. Ambos creerán que han sentenciado el mundo y, posiblemente, ambos puedan ser la misma persona en distintas conversaciones (o incluso en la misma si les das el tiempo suficiente). Incluso es probable que yo lo haya hecho. Varias veces.

Quizá los cambios sean más importantes para lo no importante que para lo importante. A fin de cuentas, llevo casi 8 meses sin escribir aquí y podría decir que mucho ha cambiado...o lo contrario. Es cierto que Xoan ha venido de Chile y marchado a Perú, que ha terminado Lost y que Martín ha sido papá. Sin embargo no creo que Galicia se haya movido del mapa, ni que se haya resuelto el cambio climático o que un churrasco, cervecita, licor café y buena gente no sea un plan maravilloso para una noche de verano.

Inicié este blog por varias razones, y una era que me permitía escribir más de una vez al día si me apetecía. Desde aquel momento Facebook ha ganado la partida a aquellos que necesitamos más de dos líneas para contar las cosas, y aquella razón original queda ridícula ahora. Desconozco si volver a escribir servirá para que la costumbre me lleve a retomar el blog. Temas hay, seguro, siempre los hay. Podría escribir sobre si Hurley cedió su testigo a Ben en la isla, sobre lo poco que se ha hablado de Diego Milito en esta vida, sobre Antonio Ozores o sobre cosas mucho menos importantes como preguntarme por qué este país tuvo a Aznar como presidente, por qué Felipe González no se calla un poquito, por qué siempre hay alguien que se caga en los demás pero luego nunca mueve un dedo y algunas historias menores.

En fin, que hay temas, hay oportunidad y hay sitio. Quizá en realidad lo más importante sea que haya cosas que hayan cambiado, o no. Y eso da para este blog, para algunos líquidos en el Bar Puerto y para muchas palabras. Quien sabe. En todo caso, como decía Charles Chaplin, al final todo es un chiste.