No Somos Nadie

lunes, septiembre 24, 2007

Vámonos p`al sur...

... como cantaba Sabina.

Allá voy a Cádiz, a la tacita de plata, a ver qué tal está el sur por estas fechas. Y es que no hay que dejar pasar una oportunidad tan chula de bajar hasta allí.

Nachete, ese hombre que parecía Bin Laden durante un tiempo, tuvo su justa recompensa al esfuerzo con una bella plaza de psicólogo residente en Cádiz durante 3 añitos. Allá por marzo-abril, cuando me llegó ese mensaje con el nombre de tan bella ciudad, le llamé inmediatamente diciéndole que me guardara un sitio en verano. Y ahí va y aparece un congreso de Psicología Social en septiembre en Cádiz. ¿Qué hace Julito? pues coge su especialidad de Psicología Social, que para algo la pone en la parte de atrás de su título, y se va a matar dos pájaros de un tiro.

Di tú que el congreso es de miércoles a viernes y yo me voy de martes a domingo. Y sí, voy un poco de vacaciones, pero no está mal el tema ¿no?

Pues eso, me voy para allá con el encargo de comprar a mi amigo Javi, socio de tribuna del Celta, una camiseta de Gustavo López para llevarla a Balaídos y restregársela al palco. Un gran hombre este Javi.

También me llevo el encargo de ir a ver a mi compañera de despacho exponer su primera comunicación en un congreso.

Cómo no, tengo la misión de conocer la noche gaditana, pero ahí poco más puedo contar porque iré guiado por el gran capitán. A ver si la empresa tiene que montar una sucursal allí.

Señores, me voy p`al sur.

jueves, septiembre 20, 2007

Ni tanto ni tan poco

Me resulta un poco frustrante ver cierto tipo de actitudes que parece que hasta se ponen de moda últimamente. No falta la semana en la que no veas por la calle una buena decena de "buenosintencionistas" por la causa, de los que te dejan caer un discursito que, precisamente por soltarse en las circunstancias que se sueltan, pierden todo su trasfondo.

Probablemente hable desde la comodidad de mi silla, y seguramente siendo el primero que peco de ello, pero que sirva también de autocrítica entonces. Y lo digo porque hace no mucho me comí una de esas voces de la conciencia que uno se encuentra a menudo en diversos grupos de gente, que te empieza a contar lo mal que el primer mundo se porta, y te hace un análisis socio-político brutal sobre la situación en el mundo, tiene soluciones para todo y lo que pasa es que cuatro oscuros mandamases se reúnen a ponerse ciegos de marisco y buenos vinos riéndose a nuestra costa. Por eso, esta buena chica ocupa su tiempo en asociaciones de estudiantes para movilizarse contra no sé qué, agrupación local de "no a las pieles animales" (o como se llame), protesta contra el uso de animales en experimentación médica y miles de historias. Por supuesto no toma Coca-cola y dice no haber ido nunca a un McDonald´s, y cosas de este estilo. Le encanta la cultura islámica y dice que le encantaría vivir en Marruecos, a donde a ido varias veces de vacaciones. En ningún momento evita decir que en España somos noséqué o nosecuanto, porque cuando ella estuvo de erasmus en París aprendió sabediosqué, y que cuando fue a hacer un curso a Praga descubrió una manera de cuidar el patrimonio que aquí no tenemos porque somos unos incivilados.

Después de varios comentarios del resto del grupo, uno de los chicos fue objetivo de ataque en tono de broma (se llevan muy bien) de esta mujer. Este chaval trabaja de policía y claro, siempre le van a caer a él cierto tipo de comentarios que os imaginais. Sin embargo, creo que uno sobre la actuación policial en una manifestación hace un tiempo le molestó porque su contestación fue un poco arisca (casi literal, no recuerdo exactamente pero fue algo así):

- En esa manifestación a un compañero mío le tiraro un petardo en la oreja y ahora solo oye de un oído. El tío al que detuvimos nos llamaba fascistas todo el rato, pero la verdad es que yo tenía 25 añitos y él casi 30. Yo estaba haciendo mi trabajo y evitando que entraran en un edificio público, y él estaba en tercero de carrera. Yo tenía un niño recien nacido y él un padre con bastante pasta. Y yo ahora me voy para casa que mañana curro, y a ti te acaban de llamar a ese móvil de la ostia que tienes para ir a tomar unas cervecitas.

Y se fue algo mosqueado. Por cierto, que pagó la ronda (ese fue el detalle que más me gustó).

lunes, septiembre 17, 2007

El último tiro

En aquellos años en los que yo jugaba bien a alguna cosa, tuve un entrenador que me enseñó mucho de eso que hoy llamamos carácter competitivo, garra, rabia, etc. Desconozco cuanto de aquello que trató de imprimir en esos que él llamaba "sus jugadores" se me ha quedado. Sin embargo, aunque puede que a veces no parezca predicar con el ejemplo, no olvido todo aquello que nos contaba cuando teníamos esos 15 años a los que cualquier apelativo a lo emocional se te queda grabado.

Pablo se sentó un día con un grupo de tipos de los que un año después tendría que descartar algunos para hacer una selección. Les dijo que él no escogería a los mejores, sino a "sus jugadores". Sus jugadores eran los que querían tirar el último tiro. Los que pedían el balón cuando quedaban pocos segundos y querían soltar el último lanzamiento del partido. En el fondo me enseñó que hay dos tipos de jugadores: los que quieren meter el tiro, y los que quieren tirarlo.

Desde siempre me ha acompañado esa referencia al último tiro del baloncesto, es tan gráfica que poco más necesitas.

Ayer me acordé de Pablo, cómo no. El último tiro fue ayer cruel con nosotros. Vale que los partidos no se ganan en un segundo, sino que duran 40 minutos. Vale que esto y que lo otro y que, seguramente, los 3 ataques previos sin tirar ni a canasta valieron mucho. Vale, pero el último tiro es el último tiro.

¿Por qué cuento esto? Porque si hablamos ahora de la selección y de que todos la queremos creo que es por algo como eso. Todo el partido creyeron que acabarían ganando porque les gusta el último tiro, porque ayer hubiera habido ostias por tirarlo si hiciera falta. Porque solo falla el tiro el que lo lanza. Y sí, ahora dicen que la plata es acojonante, y es cierto. Ser subcampeón de Europa es la leche, pero nos queda la espinita porque sabíamos que podíamos ganar. Calderón, que parece tan jugón fuera como dentro, dijo que el equipo ahora se moría de ganas de que llegase Pekín, que si pudiera empezar hoy mismo ahí estarían. Eso me gusta.

A mi me han transmitido esa sensación, quieren jugársela, quieren estar ahí. Entrar o no entrar depende de otras cosas. Lo que cuenta es que hay que estar ahí para tirar el último tiro, hay que querer lanzarlo, hay que saber que se puede fallar y, aún así, tirarlo. Y quedarte deshecho si lo fallas y, como no, buscar la oportunidad de volver a intentarlo. No tengo ninguna duda de que Pablo, si volviéramos atrás, se llevaría a estos tíos a su selección aunque fuera de otro deporte diferente. Porque son "sus jugadores". Y, si vale de algo, también los míos.

martes, septiembre 11, 2007

13 pasos

Solamente 13 pasos que separan la puerta de mi casa de la puerta de las Crechas. 13 pasos. El largo de un aula de la facultad, el ancho de una portería de fútbol. La distancia entre la formalidad y la informalidad, el viaje con retorno indefinido.

Escribió Oscar Wilde que la mejor manera de librarse de la tentación es caer en ella. Ahí está, a 13 pasos de donde giras la llave para entrar a casa. El bullicio te llama, sientes que tu lugar está a solamente 13 pasos de donde vas a entrar. Puedes y quieres, ¿debes? ¿Qué es el deber a una distancia de 13 pasos?.

Vendrán duras decisiones, momentos de girar la cabeza cuando la llave esté en posición, sonrisas cómplices, miradas perdidas, suspiros y...

El día contra la noche, el deber contra el querer, el "déjate de historias" contra el "vamos", el cielo contra el infierno, el "soy un tío serio" contra el "mañana no existe". La guerra está servida. 13 pasos de distancia mide el campo de batalla. Alea jacta est.

P.D.:Post en honor al grande de Blondie. Maestro.

lunes, septiembre 10, 2007

Nostalgias compostelanas

Me susurra un mail una voz, de esas que me aparecen en la bandeja de entrada cada ciertos meses, que aparecerá por Santiago dentro de breves días. Puede que se de la angustiosa coincidencia de que estaré tomando mis cervecitas esos días en tierras sureñas, visitando a un miembro de una empresa que tenía mucho futuro hace unos años. Para más coincidencias, quien viene a Santiago, el que se va (o sea, yo) y a quien yo voy a visitar compartimos el placer de pertenecer a un grupo de personas que tuvimos como eje común Santiago, en cierta época no muy lejana.

Y a raíz de esto me cuenta esta voz electrónica que no sabe a qué atenerse cuando pise tierras gallegas. Sobre todo le ataca la inseguridad de pensar si se sentirá como antes, si todo será igual o si todo será diferente. Supongo que cuando uno pasa mucho tiempo en una ciudad, o compartiendo cuestiones bonitas con una gente, pues se cumple aquello que cantaba Serrat y que escribió el señor Machado: todo pasa y todo queda.

Todo pasa porque nada volverá a ser como antes (no podía evitar decirlo aunque me repatee) y porque las cosas fueron como fueron en su día. Sin embargo es innegable que algo queda, porque los sitios donde vives determinadas cosas pues ya quedan impregnados y eso no se va. Si yo voy a Capitol a un concierto pues ya no es como cuando estaba allí dándole al vaso a las 5 de la mañana, todo pasa. Pero tampoco puedo evitar que Capitol sea, para mi, el gran centro de algunas de las actuaciones y comentarios más brillantes de cierto grupo de gente, y eso queda. Lo mismo con las aulas de la facultad, con la moto del Blaster, con el campito donde jugaba yo al futbol de pequeño o con miles de cosas.

En fin, que la nostalgia es un sentimiento de quien puede y no de quien quiere, y eso no puede ser más que motivo de alegría y sonrisa. Que no se diga.

A cuidarse muchiño

"Es rara, ¿no? la nostalgia...Porque tener nostalgia en sí no es malo, eso es que te han pasado cosas buenas y las echas de menos. Yo por ejemplo no tengo nostalgia de nada, porque nunca me ha pasado nada tan bueno como para poder echarlo de menos...eso si que es una putada."

Candela Peña (en Princesas)

viernes, septiembre 07, 2007

Clases de personas

Sin pretender caer en cuestiones académico-profesionales, me resulta agradable recordar tantas y tantas frases (acertadas o no, serias o jocosas) que dogmáticamente, y sin hueco a la discusión, dividen a las personas en categorías.

Curioso es, evidentemente, que todas parecen tener razón aunque hablen de cosas diferentes. Mis preferidas son:

- "Hay tres clases de gente: las que se matan trabajando, las que deberían trabajar y las que deberían de matarse."
Mario Benedetti

- "Hay dos tipos de personas en este mundo: las que tienen el revólver y los que cavan. Tú cavas"
Clint Eastwood en "El bueno, el feo y el malo"

- "Hay dos clases de personas: Aquellos que entran a un cuarto y dicen ‘¡Bueno, aquí estoy yo!’ y los que dicen, ‘Ah, ahí estas tú.’"
Frederick Collins

- "Hay dos clases de personas en este mundo, buenas y malas. Las buenas duermen mejor, pero las malas parecen disfrutar más"
Woody Allen

- "Hay 10 tipos de personas en este mundo: las que saben binario y las que no"

y su réplica

- "Hay 10 tipos de personas en este mundo: las que saben binario... y las 9 que tienen novia"

- "Sólo confío en dos personas en este mundo: una soy yo... y la otra no eres tú"
Nicolas Cage en "Con Air" (necesitaba poner esta!!)

y la más grande entre las grandes, dicha por uno de los más grandes:

- "Hay tres tipos de personas en este mundo: las que saben contar, y las que no".
Homer Simpson

jueves, septiembre 06, 2007

Volver, volver... volver.

Y por aquí andamos de nuevo, otra vez de septiembre, otra vez en Santiago, otra vez levantándose a las horas en que en otros momentos te acuestas... Aquí andamos.

Después de pasarme casi todo agosto sin escribir una sola línea en este blog, con lo cual la afluencia habrá disminuido desde muy pocos a poquísimos, retomo la intención de continuar. La rutina me acompañará, aunque no me gusta mucho eso de ser rutinario pero algo siempre te toca.

Del verano pocas cosas me han llamado la atención, aunque algunos teletipos podemos dejar:

- Caso "Antonio Puerta": me parece que la mejor expresión de lo que supuso la escribió Blondie en su fotolog (www.fotolog.com/blondienoia), a sabiendas de que lo hizo antes de ese final que tuvo la historia. Sin embargo, que haya acabado así no cambia ni un ápice sus comentarios. Esto del fútbol es increíble.

- Fiesta del agua: como bien pidió Toño, mereció un post, pero la vagancia de las vacaciones me lo impidió. Aun así, hay que mencionar que estuvo bastante simpática y milagrosamente no llovió (aunque tampoco hizo tiempo caribeño). La presencia de Toño y de Marti le dio un colorido muy agradable. Confiamos en que fuera de interés para vosotros. La noche muy bien y la mañana, como siempre, todavía mejor. San Roque es cojonudo.

- La vida es bella: Todo el que se cruza conmigo últimamente comprueba que no retengo mis ganas de explotar a decir que me va todo de cine. Quizá me pase un poco con el optimismo y no a todo el mundo le interese más allá de un simple: "muy bien, ¿tú qué tal?" . Aún así me cuesta aguantarme porque estoy contento.

- Nos hacemos mayores: es tan recurrente que poco más puedo contar. Crecemos y hay que pensar en muchas cosas. La gente ya tiene nóminas, hipotecas, bodas a no muy largo plazo... increible ¿no? Poco menos que anteayer todavía bajaba yo al parque a jugar pachangas de 4 a 9 de la tarde. Todo el día detrás del puto baloncito y tirado en la hierba comprando cocacolas en el súper. Ahora míranos, para verte con un colega a veces hay que quedar desde días antes.

Seguiremos por aquí.