No Somos Nadie

lunes, mayo 18, 2009

Chau, compañero

No sé si es la mejor manera posible, o por el contrario un enorme atrevimiento, tratar de recordar con la palabra a quien hizo de la propia palabra un lugar común y deseable. Ayer se nos fue Benedetti, y poco o nada nos queda por decir a los que solamente hemos sabido leerle y pedirle que nos acompañara en momentos, recuerdos y pasajes.

Hace tiempo que leo menos literatura de la que quisiera, y es algo que me corroe. Eso sí, me resulto curioso ayer comprobar que de entre todos los libros apilados en mi mesilla de noche estaba, el la cima de todos ellos, "Vivir adrede". No es su mejor obra, pero fue la última que llegó a mis manos fruto de un bonito regalo las pasadas Navidades. Quizá la coincidencia hizo que ayer hubiera leído un par de pequeños textos del libro y me sintiera algo más propenso a recordarle.

Es seguro que no nos cambiará la vida, por mucho que queramos plantearnos esto como un duelo gigantesco. Es seguro que nos levantaremos a la misma hora estos días que otros anteriormente, ni que nada cambie a nuestro alrededor. Es así porque de Benedetti tenemos su obra, y esa quedará por siempre. Sin embargo cabe echar de menos, aunque sea figuradamente, a uno de esos hombres que merece la pena escuchar (y leer). Benedetti, un eterno viajante Madrid-Montevideo-Madrid, dejó para siempre un compromiso con lo que creyó justo, y eso es mucho decir para alguien. Quizá no sea nada su ausencia, porque sus palabras seguirán sonando con igual fuerza, pero es justo saber que nunca más escribirá algo nuevo con la misma fuerza a los 80 que a los 30, y con la misma (o más) sensacion de injusticia por el cuerpo que lo escribe.

De profundas convicciones, estará ahora mismo en un "nada", pues acaso "la vida es un paréntesis entre dos nadas", pero seguirá por aquí. Posado en las mesillas, en alguna estantería que otra, en dos o tres textos que se enseñen en las escuelas y, sobre todo, en la conciencia de quienes quieran "hacer futuro, a pesar de las ruinas del pasado... y de los sabios granujas del presente". La muerte ("...y otras sorpresas").

Compañero Mario, "usted sabe que puede contar conmigo / y no hasta dos o hasta diez / sino contar conmigo". Seguiremos leyéndole. Qué menos. Chau, compañero.

miércoles, mayo 06, 2009

A los culés, con cariño

Escribo unas horas antes de que el Barça juegue en Stamford Bridge un partido que le tiene en el camino de hacer una temporada histórica. Lo hago desde el convencimiento de que muchos no me creen cuando digo que espero que gane hoy. No seré el que más lo celebro (no tendría sentido) y no seré el que más se entristezca si pierde (tampoco lo tendría), pero desde luego creo que sería justo. Y eso es mucho decir.

Hace bastante tiempo que discutía con los merengones como yo, que cada vez veían una remontada histórica más cerca, defendiendo que era imposible. A mi, que incluso defendí a Capello solo porque entrenaba a mi equipo (a las duras y a las maduras hay que estar) no me cabía en la cabeza pensar que se podía hacer lo que se quería hacer. Si el criterio era que el Barça tenía que fallar, entonces nosotros estábamos más cerca de fallar porque la racha era demasiado increíble como para mantenerla. Pero por encima de las rachas, estaba la sensación de que el Barça aguantaría el tirón del Bernabeu. Y vaya si lo aguantó.

Extrañamente no vi muchas porras sobre el Madrid - Barça. Supongo que unos porque tenían la mosca detrás de la oreja y otros porque no querían creérselo del todo, pero nadie se mojó mucho. Yo, en cuanto tuve ocasión, canté un 1-2. Y no soy de los que apuestan al revés para quedarse con una alegría al menos, no. Lo que ocurre es que hay algo por encima de todo. El Barça es mejor, mucho mejor.

Creedme, amigos culés, que no es fácil de decir. Ni siquiera ante la evidencia. Pero es así, esla diferencia entre los dos equipos lo que se vió el otro día. Un Madrid errático y a la deriva en lo deportivo y en lo institucional no podía dar otra cosa. Bueno es, incluso (y por sacar el lado positivo), que haya pasado ya. Lo peor sería ganar y luego perder la Liga por los pelos. Nadie hubiera hecho autocrítica, apenas unos rasguños y cambiarlo todo para seguir como estaba, como unos que yo me sé hicieron en las últimas semanas.

Ahora es el momento de callarse, de asumir la superioridad del rival (eso también es de club grande) y saber decir que hoy no hay duda. El Barça es mejor. Es un equipo que hace grande al fútbol, que gusta ver jugar y del que incluso sus máximos rivales hoy decimos que tiene que ganar. Porque viene el Chelsea, que no es el Madrid, y que querrá demostrar que el fútbol merece correr y pelear como gritan los aficionados cabreados cuando su equipo pierde. No creo en ello. Hoy, como en otros momentos difíciles, el Barça tiene que ayudarnos a todos a demostrar que en los momentos duros el que corre es el balón y la única manera de pegar es tirando a puerta.

El fútbol está hoy en discusión, como tantas veces. Lo que a un menda le duele es que no sea mi equipo el que va a estar en la gran discusión, porque a los clubes grandes les gusta el protagonismo. Hoy es el Barça el que está ahí. Nosotros volveremos, que nadie lo dude, y el año que viene me escucharán otra vez mis compañeros de cubata y palabra fácil hablando de las excelencias de mi equipo. Volveremos, claro que sí, y estaremos por encima otra vez.

Disfrutad por una vez de que un merengón os desea buena suerte, no habrá muchas. Que hoy gane el Barça es mejor para todos, también para el Madrid.