El Rincón de Poíto
RAQUEL
Nos ha dejado.
Tener que hablar de un amigo utilizando verbos en pasado es un via crucis que no le deseo a nadie, pero tengo que escribir unas palabras, aunque sea desde la angustia y la tristeza que me embarga, como homenaje a mi amiga.
Raquel era especial. Todos estamos cortados por el mismo patrón, somos como chorizos en una ristra. Ella no, era distinta.
Me enseñó a ver y vivir la vida desde otra perspectiva, una perspectiva maravillosa en la que lo importante es hacer un poco mejor el mundo cada día, donde lo más valioso es un amigo o ver feliz a alguien que sufre. Y es que dedicó treinta y tres años de su vida a los demás, sin egoísmos, sin avaricia....simpre se dicen cosas así de alguien cuando se va, pero en este caso es literal.
Pocas personas tuvieron tanta repercusión en mi vida y en mi forma de ser como ella, precisamente por eso, porque era diferente. Me ayudó siempre que le pedí ayuda, y también cuando no se la pedí....
Un día, hace unos años, cuando yo estaba pasando un infierno, ella, para ayudarme a que yo encontrara la salida, dijo: "a fe e a esperanza son as mellores compañeiras de viaxe, Pedrusco". Y vive Dios que lo son. Desde aquel día lo sé, y ella rebosaba fe y esperanza.
Ella era la fe y la esperanza.
Raquel Pita Babío, In Memoriam (1974-2008)
Nos ha dejado.
Tener que hablar de un amigo utilizando verbos en pasado es un via crucis que no le deseo a nadie, pero tengo que escribir unas palabras, aunque sea desde la angustia y la tristeza que me embarga, como homenaje a mi amiga.
Raquel era especial. Todos estamos cortados por el mismo patrón, somos como chorizos en una ristra. Ella no, era distinta.
Me enseñó a ver y vivir la vida desde otra perspectiva, una perspectiva maravillosa en la que lo importante es hacer un poco mejor el mundo cada día, donde lo más valioso es un amigo o ver feliz a alguien que sufre. Y es que dedicó treinta y tres años de su vida a los demás, sin egoísmos, sin avaricia....simpre se dicen cosas así de alguien cuando se va, pero en este caso es literal.
Pocas personas tuvieron tanta repercusión en mi vida y en mi forma de ser como ella, precisamente por eso, porque era diferente. Me ayudó siempre que le pedí ayuda, y también cuando no se la pedí....
Un día, hace unos años, cuando yo estaba pasando un infierno, ella, para ayudarme a que yo encontrara la salida, dijo: "a fe e a esperanza son as mellores compañeiras de viaxe, Pedrusco". Y vive Dios que lo son. Desde aquel día lo sé, y ella rebosaba fe y esperanza.
Ella era la fe y la esperanza.
Raquel Pita Babío, In Memoriam (1974-2008)
