Zapatero - Rajoy, el hambre y las ganas de comer
Como es natural, me cuesta ser neutral por mi afinidad ideológica con el amigo José Luis. En todo caso trataré de ser lo más ecuánime posible, tomando como referencia que vi el debate con cerca de 50 rojillos sociatas y me decían que yo era el pesimista del grupo. Así pues vayamos al tema:
En términos genéricos el debate caminó por donde se esperaba, todo demasiado medido como para jugar demasiado con la escena. Quedaba por saber quien jugaría más a la ofensiva al principio. No me gustaron los primeros minutos de Zapatero, que considero que estuvo demasiado tenso y encorsetado. Rajoy, en cambio, se vio en su tema más interesante (economía) y le buscó las cosquillas. Con todo, uno se fue a la macroeconomía, otro a la microeconomía y al final cada uno a lo suyo. El primer round parecía para Mariano porque se le veía con más garbo e iniciativa, sin embargo creo que Zapatero culminó muy bien con ese "usted me retó a crear 2.000.000 de empleos y hemos creado 3.000.000; usted me retó a crecer al 3% y hemos crecido al 3.6%". Un argumento que impacta por ser directo, no usado previamente (pierden fuerza) y por implicar al otro y meterlo en una encrucijada.
Sin embargo Rajoy no se amilanó y creo que tuvo ligera ventaja en la primera parte (hasta el descanso). Habilísimo el gallego cuando acababa Zapatero antes del descanso. La fineza de negociar los bloques y colocar seguridad (ETA) antes del descanso permitía a Zapatero el gol psicológico, meter un último minuto bien preparado y con dosis de emotividad para dejar al espectador dándole vueltas a la cabeza en el descanso. Tuvo una gran primera intervención hablando de su actitud como oposición. Pero llegó el final y Mariano, que no había interrumpido nada hasta ese momento (Zapatero buscó enfadarlo varias veces como Sarkozy a Segolene per sin conseguirlo, lo cual le empezaba a quedar muy mal) le jugueteó bien en la última intervención y solo le permitió hablar de Chavez y luego nada, pataleo y al descanso. Hábil Rajoy.
A la vuelta ambos corrigieron alguna cosa y Rajoy quiso ir a por Zapatero a lo loco. Se volvió un poco macarra y tuvo alguna salida de tono, como las risas y el "¿Qué es esto?" del bonobús y cosas así. Se fue un poco de sitio, mientras Zapa contrarrestó (seguramente bien asesorado de la búsqueda de un contragolpe) y se apoyó en su firmeza. Rajoy se quedó en ideas sueltas y repetitivas y quizá ahí fue donde no consiguió ganar. Todo esto se sumó a la última intervención, donde este hombrecillo de la barba perdió la ventaja ligera que creo que sacó anteriormente. Esa última intervención sonó a Arias Salgado. Ciertas reminiscencias del pasado y tufo a intento de provocar lágrimas de emoción, cutremente. Ni el propio Rajoy se hubiese visto en algo así. Si la derecha me tiene que hablar de "la niña que va a nacer..." para pedirme el voto, malo. Ahí sí creo que estuvo bien Zapatero con una intervenvión bien medida en que repasó todo lo que le interesaba con frases calculadas.
En general Rajoy mantuvo un nivel más estable que Zapatero, e incluso casi me atrevería a decir que su oratoria fue algo mejor. Zapatero osciló más y eso le otorga los mejores picos de nivel ("... usted me desafió a... y yo cumplí"; "yo les entregué un cheque en blanco"; "¿Cómo me dice usted que ETA estaba acabada si le atribuyeron el 11-M?" y el final del debate) pero no tuvo el punto que tiene otras veces. En el parlamento hubiera caido algo más sencillo pero igualmente eficaz sobre el primo de Rajoy o alguna historia así. Rajoy estuvo más regular, quizá con más soltura, pero le faltó crecerse porque cuando lo intentó no aportó argumentos y solo faltadas, no propuso nada nuevo (¿alguien puede citarme una propuesta para cuando gobierne que hizo?) y no encontró lo que le distancie PSOE y les haga aparecer como mejor solución (la pregunta es si eso existe).
Zapatero mucha argumentación y datos sencillos, pero falta de regularidad en la oratoria y vacilante en las intenciones del debate (atacar-defender, proponer-rebatir...). Rajoy bien en el manejo de los tiempos pero mal puntualmente, falta de argumentos de fondo nuevos y un horrible final. No creo que nadie haya ganado el debate. Eso sí, me da a mi la nariz que el lunes que viene aparecerán nuevos gestos, ambos soltarán propuestas de campaña para intentar absorver atención y bloquear al rival y ambos serán más incisivos. Veremos a ver.
En términos genéricos el debate caminó por donde se esperaba, todo demasiado medido como para jugar demasiado con la escena. Quedaba por saber quien jugaría más a la ofensiva al principio. No me gustaron los primeros minutos de Zapatero, que considero que estuvo demasiado tenso y encorsetado. Rajoy, en cambio, se vio en su tema más interesante (economía) y le buscó las cosquillas. Con todo, uno se fue a la macroeconomía, otro a la microeconomía y al final cada uno a lo suyo. El primer round parecía para Mariano porque se le veía con más garbo e iniciativa, sin embargo creo que Zapatero culminó muy bien con ese "usted me retó a crear 2.000.000 de empleos y hemos creado 3.000.000; usted me retó a crecer al 3% y hemos crecido al 3.6%". Un argumento que impacta por ser directo, no usado previamente (pierden fuerza) y por implicar al otro y meterlo en una encrucijada.
Sin embargo Rajoy no se amilanó y creo que tuvo ligera ventaja en la primera parte (hasta el descanso). Habilísimo el gallego cuando acababa Zapatero antes del descanso. La fineza de negociar los bloques y colocar seguridad (ETA) antes del descanso permitía a Zapatero el gol psicológico, meter un último minuto bien preparado y con dosis de emotividad para dejar al espectador dándole vueltas a la cabeza en el descanso. Tuvo una gran primera intervención hablando de su actitud como oposición. Pero llegó el final y Mariano, que no había interrumpido nada hasta ese momento (Zapatero buscó enfadarlo varias veces como Sarkozy a Segolene per sin conseguirlo, lo cual le empezaba a quedar muy mal) le jugueteó bien en la última intervención y solo le permitió hablar de Chavez y luego nada, pataleo y al descanso. Hábil Rajoy.
A la vuelta ambos corrigieron alguna cosa y Rajoy quiso ir a por Zapatero a lo loco. Se volvió un poco macarra y tuvo alguna salida de tono, como las risas y el "¿Qué es esto?" del bonobús y cosas así. Se fue un poco de sitio, mientras Zapa contrarrestó (seguramente bien asesorado de la búsqueda de un contragolpe) y se apoyó en su firmeza. Rajoy se quedó en ideas sueltas y repetitivas y quizá ahí fue donde no consiguió ganar. Todo esto se sumó a la última intervención, donde este hombrecillo de la barba perdió la ventaja ligera que creo que sacó anteriormente. Esa última intervención sonó a Arias Salgado. Ciertas reminiscencias del pasado y tufo a intento de provocar lágrimas de emoción, cutremente. Ni el propio Rajoy se hubiese visto en algo así. Si la derecha me tiene que hablar de "la niña que va a nacer..." para pedirme el voto, malo. Ahí sí creo que estuvo bien Zapatero con una intervenvión bien medida en que repasó todo lo que le interesaba con frases calculadas.
En general Rajoy mantuvo un nivel más estable que Zapatero, e incluso casi me atrevería a decir que su oratoria fue algo mejor. Zapatero osciló más y eso le otorga los mejores picos de nivel ("... usted me desafió a... y yo cumplí"; "yo les entregué un cheque en blanco"; "¿Cómo me dice usted que ETA estaba acabada si le atribuyeron el 11-M?" y el final del debate) pero no tuvo el punto que tiene otras veces. En el parlamento hubiera caido algo más sencillo pero igualmente eficaz sobre el primo de Rajoy o alguna historia así. Rajoy estuvo más regular, quizá con más soltura, pero le faltó crecerse porque cuando lo intentó no aportó argumentos y solo faltadas, no propuso nada nuevo (¿alguien puede citarme una propuesta para cuando gobierne que hizo?) y no encontró lo que le distancie PSOE y les haga aparecer como mejor solución (la pregunta es si eso existe).
Zapatero mucha argumentación y datos sencillos, pero falta de regularidad en la oratoria y vacilante en las intenciones del debate (atacar-defender, proponer-rebatir...). Rajoy bien en el manejo de los tiempos pero mal puntualmente, falta de argumentos de fondo nuevos y un horrible final. No creo que nadie haya ganado el debate. Eso sí, me da a mi la nariz que el lunes que viene aparecerán nuevos gestos, ambos soltarán propuestas de campaña para intentar absorver atención y bloquear al rival y ambos serán más incisivos. Veremos a ver.
