No Somos Nadie

martes, febrero 26, 2008

Zapatero - Rajoy, el hambre y las ganas de comer

Como es natural, me cuesta ser neutral por mi afinidad ideológica con el amigo José Luis. En todo caso trataré de ser lo más ecuánime posible, tomando como referencia que vi el debate con cerca de 50 rojillos sociatas y me decían que yo era el pesimista del grupo. Así pues vayamos al tema:

En términos genéricos el debate caminó por donde se esperaba, todo demasiado medido como para jugar demasiado con la escena. Quedaba por saber quien jugaría más a la ofensiva al principio. No me gustaron los primeros minutos de Zapatero, que considero que estuvo demasiado tenso y encorsetado. Rajoy, en cambio, se vio en su tema más interesante (economía) y le buscó las cosquillas. Con todo, uno se fue a la macroeconomía, otro a la microeconomía y al final cada uno a lo suyo. El primer round parecía para Mariano porque se le veía con más garbo e iniciativa, sin embargo creo que Zapatero culminó muy bien con ese "usted me retó a crear 2.000.000 de empleos y hemos creado 3.000.000; usted me retó a crecer al 3% y hemos crecido al 3.6%". Un argumento que impacta por ser directo, no usado previamente (pierden fuerza) y por implicar al otro y meterlo en una encrucijada.

Sin embargo Rajoy no se amilanó y creo que tuvo ligera ventaja en la primera parte (hasta el descanso). Habilísimo el gallego cuando acababa Zapatero antes del descanso. La fineza de negociar los bloques y colocar seguridad (ETA) antes del descanso permitía a Zapatero el gol psicológico, meter un último minuto bien preparado y con dosis de emotividad para dejar al espectador dándole vueltas a la cabeza en el descanso. Tuvo una gran primera intervención hablando de su actitud como oposición. Pero llegó el final y Mariano, que no había interrumpido nada hasta ese momento (Zapatero buscó enfadarlo varias veces como Sarkozy a Segolene per sin conseguirlo, lo cual le empezaba a quedar muy mal) le jugueteó bien en la última intervención y solo le permitió hablar de Chavez y luego nada, pataleo y al descanso. Hábil Rajoy.

A la vuelta ambos corrigieron alguna cosa y Rajoy quiso ir a por Zapatero a lo loco. Se volvió un poco macarra y tuvo alguna salida de tono, como las risas y el "¿Qué es esto?" del bonobús y cosas así. Se fue un poco de sitio, mientras Zapa contrarrestó (seguramente bien asesorado de la búsqueda de un contragolpe) y se apoyó en su firmeza. Rajoy se quedó en ideas sueltas y repetitivas y quizá ahí fue donde no consiguió ganar. Todo esto se sumó a la última intervención, donde este hombrecillo de la barba perdió la ventaja ligera que creo que sacó anteriormente. Esa última intervención sonó a Arias Salgado. Ciertas reminiscencias del pasado y tufo a intento de provocar lágrimas de emoción, cutremente. Ni el propio Rajoy se hubiese visto en algo así. Si la derecha me tiene que hablar de "la niña que va a nacer..." para pedirme el voto, malo. Ahí sí creo que estuvo bien Zapatero con una intervenvión bien medida en que repasó todo lo que le interesaba con frases calculadas.

En general Rajoy mantuvo un nivel más estable que Zapatero, e incluso casi me atrevería a decir que su oratoria fue algo mejor. Zapatero osciló más y eso le otorga los mejores picos de nivel ("... usted me desafió a... y yo cumplí"; "yo les entregué un cheque en blanco"; "¿Cómo me dice usted que ETA estaba acabada si le atribuyeron el 11-M?" y el final del debate) pero no tuvo el punto que tiene otras veces. En el parlamento hubiera caido algo más sencillo pero igualmente eficaz sobre el primo de Rajoy o alguna historia así. Rajoy estuvo más regular, quizá con más soltura, pero le faltó crecerse porque cuando lo intentó no aportó argumentos y solo faltadas, no propuso nada nuevo (¿alguien puede citarme una propuesta para cuando gobierne que hizo?) y no encontró lo que le distancie PSOE y les haga aparecer como mejor solución (la pregunta es si eso existe).

Zapatero mucha argumentación y datos sencillos, pero falta de regularidad en la oratoria y vacilante en las intenciones del debate (atacar-defender, proponer-rebatir...). Rajoy bien en el manejo de los tiempos pero mal puntualmente, falta de argumentos de fondo nuevos y un horrible final. No creo que nadie haya ganado el debate. Eso sí, me da a mi la nariz que el lunes que viene aparecerán nuevos gestos, ambos soltarán propuestas de campaña para intentar absorver atención y bloquear al rival y ambos serán más incisivos. Veremos a ver.

lunes, febrero 25, 2008

El debate

Me resulta interesante el debate de hoy. Quizá será porque no nos dejaron ver ninguno en época en la que podríamos enterarnos de algo (porque yo me acuerdo de que en mi casa se vio el último, pero yo tenía 11 años!). A ver qué tal es la historia.

En todo caso, procuraré mañana escribir un ratillo por aquí sobre él. Claro que ya puede ser lo definitivo para confirmar que por aquí no lee ni el tato, pero bueno... como diría Vichuco, soy un notas.

martes, febrero 19, 2008

Fidel: un soldado de las ideas

"Deseo sólo combatir como un soldado de las ideas" dice Fidel. Al igual que a otros de los hace poco se habló aquí, ni estaba ni se le esperaba. Sin embargo éste, aún no estando, tiene una sombra más alargada que el ciprés de Delibes.

Muchos de los que hoy peinan canas en sillones azules y con grandes despachos, recuerdan con nostalgia sus años de juventud en los que creyeron en que la Revolución (con mayúsculas) era posible. Aquella história heroica de la revolución del pueblo, que bajó de las montañas para tomar la isla ante la dictadura de satélite, era la bandera que empuñar para creer que todo era posible. Aquel Ernesto Guevara que hizo de las ideas un fin, aquel Fidel que hizo ver al mundo que la utopía podía ser real... Quizá muchos hemos sido cómplices silenciosos de la Cuba de hoy viéndola como la aldea gala de Astérix que resiste al invasor. Aquel reducto de gloria, nostalgia de un futuro que no se pudo sostener. Cuba siempre ha sido el último de los gritos en muchas noches de abiertas discusiones. "Cuba es posible" escuché decir a un buen amigo que hoy trabaja de traje y corbata para su eterno enemigo, ese capitalismo salvaje que nos envilece como personas (como diría el mismísimo Fidel). Sí, aquella Cuba era posible. Aquella bajada de las montañas con la ilusión de frenar a los EEUU que más que nunca empezaron a ser llamados Yanquis. Socialismo o muerte. La revolución de las ideas. Educación para todos. Comida para todos. Igualdad. Libertad.

Y hasta hoy, creyendo que la utopía estaba a la vuelta de la esquina. Y es que los sueños, sueños son. Porque abanderó una ilusión compartida en muchos ojos del mundo, pero se perdió en medio de algunos árboles oscuros que cada vez eran más grandes. Porque las buenas intenciones y la creencia de estar haciendo lo correcto hicieron pasar por silenciar a los que no lo vieron igual. Porque la libertad empezó a ser libre solo para algunos. Porque años después de aquel 1 de enero de 1959 empezó a ser menos cierto que todos los cubanos comían tres veces al día. Porque un día alguien decidió que para alcanzar la utopía había que asumir algunas bajas "forzosas". Porque en el fondo, cuando uno cree en una idea tiene que estar dispuesto a asumir que los demás no lo hagan. Y eso no debe ser fácil. Fidel se perdió. Como emblema muchos seguirán viendo al Fidel de 1959, pero el Fidel del siglo XXI es aquel contra el que luchaba entonces.

Que sea esta la primera noticia del nuevo camino. Cuba es posible, pero no así. Si hace falta llegar a ciertos extremos es porque, aún siendo posible, no es lo que debe ser. Aquel Fidel que cambió la Historia se perdió en algún momento de lucidez. Hoy, viejo y protestón, solamente queda el que empaño de sangre y cinismo una gran idea. No es mejor que otros por haber partido de otro lugar. Al final se ha convertido en su peor enemigo.

Para la nostalgia quedará siempre el 1 de enero de 1959. Porque si a las ideas hay que defenderlas con soldados, malo.

lunes, febrero 18, 2008

Homenajes en vida

Hace un tiempo leí a alguien a quien iban a hacer un homenaje que no se sentía muy a gusto, porque si a uno le hacen un reconocimiento en vida parece que se piensa que no le queda mucho por este barrio. Ayer hicieron un acto en honor a Di Stefano, y la verdad que después del achaque que le dió hará algo más de un año (y de ponerle ya su nombre a la ciudad deportiva o algo así que hicieron), pues suena a que lo ven mayor y claro...

El caso es que es complicado el tema, porque piensas que si decides darle un día así a alguien, nombrarlo presidente de honor, ponerle su nombre a algún sitio, hacerle una estatua o algo por el estilo cuando está mayorcete, casi parece de mala educación. Sin embargo también hay que reconocer el interés de quien quiere honrar y divulgar a un personaje como este don Alfredo, o cualquier otro. Y no es fácil la decisión. Para más hurgar en el tema, el slogan del acto de ayer era: "Leyenda Viva", y parecía como si se resaltase especialmente la palabra Viva. Casi un giro morboso al asunto.

En todo caso supongo que el más listo de todos es el homenajeado (sabe más el diablo por viejo que por diablo), y pensará que sí, que mucho no le quedará, pero que por ahora que le hagan actos así que a uno siempre está bien que le suban el ego y, ¿por qué no decirlo? porque a todo el mundo le gusta que le digan lo bueno que es, lo bueno que fue... y que le hagan la rosca.

Woody Allen dijo una vez de un premio que "no me lo merezco, pero también soy diabético y no me lo merezco". Ayer, don Alfredo, con ese punto argentino que no se pierde, dejó otra para la historia: "Yo creo que no lo merezco, pero hago como todos los que lo dicen: digo que no me lo merezco pero lo trinco". Grande don Alfredo, grande.

jueves, febrero 14, 2008

El gordito

Todo futbolero de pro está hoy compungido y con un nudo en la garganta. El gordito acaba de poner en stand by su futuro, como en las escenas en que Amenábar te hace saber que va a pasar algo y no te enseña la cara del malo aunque lo enfoca. Todos expectantes por saber si, realmente, y como parece que será, el gordito se nos acaba.

Cierto es que ya no estaba mucho y, siendo realistas, no se le esperaba. Aún así, hay jugadores que asustan con el nombre y él es uno de esos. Creo que aún lesionado yo no quisiera que estuviera en la convocatoria del rival.

Parece que se va, que se ha roto sin retorno, que no se sabe si deambulará como Romario (grande Romario) o si lo dejará todo. Quizá ni él lo sepa todavía. Lo que sí se va sabiendo es que hay quien dice que él se lo buscó por su vida nocturna, por no cuidarse, porque no se puede ser siempre el mismo gordito estando gordito. Habrá quien le eche la culpa a él de fastidiar lo que le quedaba de carrera futbolística, e incluso habrá quien le analice como futbolista y hable de sus momentos y sus evoluciones.

A un servidor no le gusta creerse que se va, recordando que ya lo enterraron una vez y volvió para ganar un mundial y hacer lo que sabe hacer en Madrid. Parece que te haces mayor cuando ves a futbolistas que has disfrutado en su esplendor y que se retiran. Empiezas a hablar en pasado, como hablaban tus padres y tus abuelos de Puskas, Kubala, Gento, Cruyff, Maradona, Beckhembauer... Yo no quiero creer que se va porque él traía la lluvia a la sequía. El gordito nunca ha sido un trabajador, como otros futbolistas. Tampoco ha sido un simple rematador, ni un velocista, ni un punta, mediapunta, 9, 11, extremo, sota de oros o pie para el mus. En realidad creo que no ha sido nunca un futbolista al uso. Los que hemos vivido al gordito y disfrutamos del fútbol de cubata en mano, discusiones nocturnas y corazón de entrenador lo vemos de otra manera. Por encima de sus camisetas, por encima de sus jugadas. Para los filósofo-futboleros del bar puerto, era el jugador de la gran discusión ¿Quién te llevarías para jugarte la final de tu vida si no es a Zidane? Como quien pretende poner orden en el Olimpo.

El gordito siempre será el culmen final del fútbol, el momento donde la portería se hace más pequeña para todos y él, como el que le pide otra a Martín o Vichuco, se ríe y simplemente hace lo que los demás no saben. Hay futbolistas que son buscadores del gol, hay funcionarios del gol, hay goleadores, hay quienes tienen al gol por objetivo, quienes viven por y para el gol. Ronaldo no. Ronaldo es el gol. Vuelve gordito, vuelve, que sin ti tendrán que pedir permiso para jugar a esto coño.

lunes, febrero 11, 2008

Roy Scheider y Tiburón

Hoy me encuentro en "El País" con la noticia de que se ha muerto Roy Scheider:

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Adios/policia/Tiburon/elppgl/20080211elpepucul_2/Tes

y la verdad es que hay decenas de actores que me gustan más y a los que he seguido más. También debe de haber centenares de mejores actores y miles de personas que pueden ser más relevantes que el tipo este, pero he de reconocer que lo conozco desde hace muchos años. Digo que lo conozco porque se metió en mi casa con su buenísimo papel en "Tiburón", película que veo un par de veces al año y que siempre me ha fascinado.

Un buenazo el personaje de Martin Brody, que se la juega contra el escualo a cara de perro. Me cayó siempre bien ese personaje y quizá le cogí algo de cariño, con esa mítica charla de colegueo de noche en el barco con Richard Dreyffus y el loco de Quynn, capitán del barco (desconozco el nombre del actor). Un clásico.

Pues nada, que no somos nadie.

jueves, febrero 07, 2008

Retos

"... y cuando vio la inmensidad de sus dominios lloró, porque no había más territorios que conquistar"




Menos mal que todavía quedan retos, ya que sería muy triste conseguir siempre lo que se desea.

sábado, febrero 02, 2008

El efecto Gasol

Lo cierto es que en un país en el que estamos acistumbrados a autoencumbrarnos cuando descubrimos la pólvora y echarle la culpa a los franceses cuando nos explota en la cara por manejarla mal, cabe un hueco (justificado) de autocomplacencia por el tipo este que tan bien mete balones en un aro. Y no porque él vaya a ser mejor persona ni sentirse mejor (algo habrá, pero no para echar cohetes), porque en realidad el que juega es él y al que le van bien las cosas es a él y no a Suso el de la cafetería de la facultad, pero sí por aquello de pensar que en este país no hacemos las cosas tan mal de vez en cuando.

Sirva la idea para entender lo de siempre, que no todo es fútbol y que, si hablamos de cuestiones deportivo-patrióticas tenemos mucho que mirar. Muchos deportes giran en torno al himno sin letra, y no en vano muchos de los de fuera son acogidos por aquí gracias al interés que le ponemos en algunas disciplinas (de cómo el fútbol pervierte el deporte hasta límites insospechados hablamos otro día).

En realidad es solo uno el Gasol este. Pero no deja de ser un pequeño orgullo y hace que, aunque no tenga mucho que ver directamente, miremos para nuestras canteras y para la formación de deportistas como quien se mira sus buenos abdominales (el que los tiene). No deja de ser uno y la punta del iceberg no es la medida de lo que hay debajo del agua, pero tampoco tenemos por qué dejar pasar la ocasión de sonreir con orgullo patrio y alegrarnos un pellizco. Que va a jugar en los Lakers el tío...